Newton, considerado el mayor científico de todos los tiempos,  descubrió la gravitación universal e inició la teoría de la luz dando paseos por el campo cerca de su casa familiar durante el periodo que tuvo que dejar sus estudios universitarios en Cambridge por culpa de la peste bubónica, conocida como «la gran plaga» (1665-1667). En ese tiempo también construyó un telescopio de reflexión. Y es que no hay mal que por bien no venga. En 1920 Alejandro de Grecia, defendiendo a su perro, fue mordido por dos monos; la herida se le infectó y 23 días después murió. Volvió del exilio a tomar el poder su padre, Constantino I, que de forma irresponsable declaró la guerra a Turquía, eso llevó a que Winston Churchill escribiera “un mordisco de mono causó la muerte de 250.000 personas”. Esto también nos lleva a concluir que cualquier accidente aparentemente sin importancia puede tener consecuencias graves. No puedo evitar relacionar ambas anécdotas con sucesos geopolíticos de los últimos años: primavera árabe, Siria, Ucrania… ¿son males que traerán grandes avances positivos o estamos minusvalorando su importancia y las consecuencias negativas que tendrán? Porque la primavera árabe parecía algo bueno ya que derrocaba a dictadores y ampliaba la democracia pero parece que ha beneficiado a radicales religiosos violentos, la guerra civil siria parecía muy mala porque iba a provocar un conflicto internacional y sin embargo, aunque humanitariamente sigue siendo un desastre, está acercando diplomáticamente a Irán y a los EUA lo que podría reducir el riesgo de un gran conflicto en Oriente Medio ¿Y Ucrania (donde por cierto los neonazis afortunadamente apenas consiguieron un puñado de votos), qué saldrá de esto? Hay quien cree que una nueva Guerra Fría pero también hay quien piensa que es positivo que la hegemonía de los EUA no sea tan clara.

Pues con los resultados de las elecciones europeas puede ocurrir lo mismo: sobre el papel que en dos grandes países como Reino Unido y  Francia ganen formaciones €escépticas podría parecer una amenaza enorme tanto para la €zona como incluso para la UE. Puede que esto sea un punto de inflexión y tanto la €zona como la UE, salvadas in extremis por el BCE en verano de 2012, haya comenzado su disolución por la voluntad de muchos europeos que en países concretos apoyan un cambio radical pero también es cierto que quizás esto sea un revulsivo para que las cosas cambien –y mejoren- en Europa ya que el miedo a lo desconocido puede ser un gran incentivo para que los que actualmente mandan “mimen” más a los ciudadanos. Y sobre todo que se tengan en cuenta a todos los países y no sólo a los grandes ya que uno sólo puede hacer temblar toda la actual estructura como vimos con Grecia.

No obstante, creo que una cosa son las europeas y otra las generales de cada país, quizás por eso los mercados financieros han reaccionado con indiferencia a los resultados electorales. Por ejemplo, en Francia –la gran amenaza para el €- la existencia de una segunda vuelta en las presidenciales en la que tanto conservadores como socialistas se apoyarían mutuamente contra Le Pen lleva a que sea casi imposible que ésta pueda gobernar. En España pasa algo parecido, con el sistema electoral (con circunscripciones y privilegiando siempre al más votado) que tenemos, PPPSOE lo más probable es que vuelvan a arrasar: quedan dos años en las que sus partidarios y sus medios afines –que son muy numerosos y poderosos- insistirán con el voto útil (no olvidemos que a día de hoy el PP no tiene alternativa para el que no quiera que gobierne el PSOE y que el PSOE, a pesar de haber tenido hasta ahora un líder quemado por haber sido vicepresidente de la última legislatura de ZP, sigue siendo con mucha diferencia la principal fuerza de oposición) y seguramente millones que no votaron el domingo pasado sí lo harán en las próximas locales y generales. Otro tema es el resultado en Cataluña donde ha quedado claro que hay una mayoría que quiere una consulta este otoño y este conflicto probablemente constituya el principal foco de inestabilidad política en España los próximos meses.

También creo que ha quedado clara la imposibilidad de que haya algún día €bonos ya que el riesgo de que un miembro se salga del consenso da al traste con cualquier tipo de unión más estrecha que la actual. Si cada país es soberano cada elección en cada país es una bomba de relojería para el actual status quo y nadie se va a arriesgar a, por ejemplo, emitir deuda conjuntamente con Grecia cuando puede ganar Syriza y decidir que lo que debe a sus socios no lo va a pagar. O se acaba la soberanía nacional –algo a día de hoy imposible- o no hay posibilidad de mayor unión económica que la que ya hay porque no hay suficiente confianza entre los miembros.

En cuanto a los mercados, en las bolsas la euforia de Wall Street y la esperanza en BCE ha llevado a que continúe el optimismo: el oro y el € han caído a mínimos de 3 meses, el Dax y el S&P500 han marcado nuevos máximos históricos, el Ibex nuevos máximos de 3 años…  a día de hoy la tendencia alcista bursátil es fortísima. Su mayor peligro era la debilidad que tenía el Nasdaq y una vez desaparecida ésta y obviadas todas las malas noticias tanto geopolíticas (Ucrania, Tailandia, desafección de los europeos hacia la UE y la €zona etc. ) como económicas (no olvidemos que si la mayoría de bancos centrales aplican medidas extraordinarias es precisamente porque las cosas no van bien), sigue su camino la extrema -y peligrosísima- complacencia que puede durar mucho tiempo más… O no, veremos si el jueves se cumple aquello de que quien compra con el rumor vende con la noticia. Como imagen os traigo una de la prima de riesgo de las empresas, la gran olvidada y uno de los motivos principales que llevarán a BCE este jueves a “hacer algo”: 

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