El paro juvenil en Europa es uno de los grandes problemas que, de momento, no se soluciona. Según datos publicados por Europa Press la tasa de paro juvenil en España alcanzó el 46,4% en 2011, casi cinco puntos porcentuales más que en 2010 y más del doble que la media de la UE-27, que se sitúa en el 21,4%. Así, estamos a la cabeza de los países europeos con más paro entre los jóvenes.

Realmente en España tenemos ahora mismo a una de las generaciones más preparadas a nivel de formación.  Son jóvenes que estudian su carrera, máster, doctorado y que por desgracia, luego se van del país. Todo lo que ellos y este país han invertido en su formación, no parece ser suficiente para las empresas: nuestros jóvenes se van fuera a buscar una oportunidad.

Muchos de ellos consiguen hacer prácticas en empresas, pero en la mayoría de los casos, no remuneradas. Aún recuerdo cuando yo trabajé de becaria en una empresa. No me pagaban mucho, pero al menos me daba para el transporte  y algo más, pero es que ahora, si trabajas de becario, en muchos sitios hasta tienes que poner dinero de tu bolsillo (aunque sólo sea el desplazarte al lugar de trabajo).  Normal que los jóvenes europeos pidan a la CE que prohíba las prácticas laborales no remuneradas.

En una carta dirigida a los presidentes de la Comisión Europea y del Consejo Europeo, en la que transmitían las conclusiones de las jornadas europeas «Quiero un trabajo y lo quiero YA», más de 200 jóvenes europeos pedían entre otras cosas al Consejo y la Comisión políticas concretas al grave problema del desempleo entre la población joven del continente.

Una de las medidas exigidas por los jóvenes es la petición de «periodos de prácticas de calidad y regulados por leyes nacionales que aseguren unas condiciones laborales decentes y dignas».

Se deben prohibir las prácticas no remuneradas para que no se sustituyan trabajadores por becarios. «Se deben prohibir las prácticas para aquellos que ya hayan dejado de estudiar y las no retribuidas. Así, se evitará que se sustituyan trabajadores por becarios. Al mismo tiempo, se debe establecer un máximo de plazas por empresa», argumentan los participantes de la jornada.

En la carta también se pide que los becarios tengan derecho a cobrar las horas extra, o compensarlas, así como los gastos que comporten las prácticas, como puedan ser comida, transporte o alojamiento.

Se pide, además, que el pago mensual de las prácticas sea como mínimo del 60% del salario mínimo interprofesional de cada país.

Queremos un presupuesto fuerte para becas y para programas de intercambio «Si hay dinero para salvar a los bancos, ¿por qué no para nosotros? Queremos un presupuesto fuerte para becas, para programas de intercambio como el Erasmus y para medidas de empleo juvenil», señala la carta.

 ¿Crees que se deberían remunerar las prácticas?