España podría ser víctima de un corralito de sus ahorros. Corralito significa no poder retirar el dinero depositados en los bancos, cajas de ahorro o cualquier entidad financiera española.

Tened en cuenta que es una medida extrema que puede llegar a adoptar cualquier país del mundo, pero no la única, y si consideramos que se viven situaciones extremas en todo el mundo, no es nada descabellado pensar en esta posibilidad.

Todo país del mundo necesita una organización para subsistir; el Estado. Éste debe garantizar servicios mínimos, educación, salud, seguridad, etc, para lo cual debe recaudar impuestos. Cuando gasta más de lo que recauda en impuestos, necesita pedir prestado. Cuando se endeuda demasiado, no le queda más solución que emitir más dinero. Cada país del mundo normalmente tiene un banco central que se encarga de emitir dinero, pero éste supuestamente sólo emite el que se necesita y que va de acuerdo a la producción del respectivo país, a su PIB (Base monetaria). Cuando es el gobierno el que le ordena al banco central emitir dinero a discreción (de alguna manera falso porque no tiene respaldo o justificación en ninguna producción), se provoca hiperinflación. Se llama hiperinflación a la suma generalizada de precios de todos los bienes y servicios de un país. Suben los precios pero los sueldos no, con lo que podemos comprar menos y por lo tanto más pobres.

En Europa, para evitar este flagelo existe la Unión Europea y con ella el Banco Central Europeo. Uno de sus grandes objetivos es evitar la inflación. Y en gran medida se logra, o por lo menos los gobiernos que forman parte del Euro no pueden emitir dinero a discreción.

Pero lo que no se hizo fue controlar los gastos de cada gobierno de los distintos países, tampoco los impuestos y mucho menos la posibilidad de endeudarse.

Nos encontramos en un país, España, que formando parte de la UE, viene gastando más de lo que recauda en impuestos, que no es capaz de generar empleo porque apostó mucho por una sólo industria, el ladrillo y se preocupó poco por la educación de su pueblo. Sobredimensionó la infraestructura de gobierno ( un Estado nacional, Comunidades autónomas, Ayuntamientos, Diputaciones, Consells, Consorcios, etc, ect.) y con ello la corrupción. Como lo que gasta es mucho más de lo que recauda, comenzó a endeudarse, y como en este momento esta llegando a límites de endeudamiento y le esta siendo muy caro, de alguna manera sólo le queda emitir y como esto no lo puede hacer, puede que nos salga muy caro los errores que sería que nos expulsen, o nos vayamos nosotros mismos del euro y entonces tener la posibilidad de emitir para poder hacer frente a toda esa bola de nieve que se llama gasto público.

Se dice que la hiperinflación es comparable a un impuesto con la diferencia que no es perceptible. Si una persona compra un coche nuevo paga IVA, si es un trabajador, se le retiene en concepto de IPRF, etc. Pero cuando con todos los impuestos que se recaudan no alcanza, y el endeudamiento ya deja de ser una salida, muchos gobiernos del mundo emiten dinero. De esta manera le están cobrando un impuesto al pueblo a través de la pérdida de su poder adquisitivo, se habrá devaluado nuestra moneda (la peseta por ejemplo)

Pero antes de pasar por esto un gobierno puede decidir retener los depósitos bancarios de la población, como ocurrió con el corralito argentino para evitar una fuga masiva de capitales, fruto de la desconfianza creada por todo este desorden en la administración de los gobiernos. En este caso habrá instaurado un corralito al dinero de los españoles.

El profundo deseo de este servidor es que España no pase por todo esto, pero hay algo claro, y es que algo tiene que pasar porque sin impuestos que alcancen y con pocas posibilidades de pedir prestado, alguna solución se le tiene que dar al gasto desmedido. Los ajustes son una solución, pero sea con los ajustes, sea con emisión monetaria o con corralito, lo que se crea es tal crispación social que “la olla de presión puede explotar por otro lado”

En España hemos dado un paso atrás en esta última década, falta ver como se materializa.