Es difícil encontrar un país de la zona Euro la que le vaya bien y si lo encontramos es porque ni nos acordamos de que forma parte de la unión monetaria, este es el caso de Estonia que adoptó la moneda única el pasado 1 de enero.

La mayor parte de los países de Europa Oriental que controlaban los comunistas han tenido transiciones políticas/económicas relativamente exitosas (y a veces dolorosas, como en Letonia) pero nadie ha llegado tan lejos como Estonia.

Los estonios están estrechamente relacionados con los finlandeses, y sus idiomas también lo están. Tallinn, la capital de Estonia, solo se encuentra a unos 80 kilómetros de Helsinki, la capital de Finlandia, y están a escasa distancia que se puede salvar mediante hidrodeslizador a través del Golfo de Finlandia.

Antes de que la Unión Soviética conquistase Estonia en 1939, los estonios y finlandeses tenían casi el mismo nivel de vida, pero estos últimos lograron mantener su libertad mediante una enérgica defensa contra la invasión soviética en 1939.

La economía finlandesa prosperó después de la Segunda Guerra Mundial, mientras la economía estonia se fue a pique. Se estima que en 1987 los finlandeses eran siete veces más ricos per capita que los estonios. Pero como resultado de la adopción de reformas económicas y aperturas del mercado, los estonios han ido dando alcance a sus vecinos finlandeses , a quienes les ha seguido yendo bien, y ahora tienen unos dos tercios de los ingresos per capita del finlandés medio.

En 1993, un historiador de 32 años llamado Mart Laar se convirtió en primer ministro. Como el Sr. Laar menciona con frecuencia, en ese momento solo había leído un libro de economía de Milton Friedman «Free to Choose» (libre para elegir).

Bajo el liderazgo del Sr. Laar, atacaron todos los frentes a toda velocidad, una terapia de choque. Reestablecieron el estado de derecho, los derechos de propiedad y se pusieron serios con la corrupción. Se abrieron al comercio y privatizaron la mayor parte de la economía. Asimismo, implantaron un impuesto plano, que enseguida copiaron muchos otros países, incluyendo a Rusia.

En 2004, Estonia se unió a la Unión Europea y a la OTAN, y adoptó el euro en enero de 2011, que en retrospectiva, podría haber sido un error, teniendo en cuenta las cargas de endeudamiento de muchas economías del euro.

Como se puede apreciar en la tabla, los estonios han hecho muchas cosas bien, pero aún tienen algunos problemas. Han tenido el ratio de endeudamiento más bajo de Europa y ha mantenido políticas fiscales saludables, a diferencia de la mayoría de países, incluyendo los Estados Unidos.

Tuvo un período de prosperidad entre 2003 y 2008 cuando la economía creció más del 8 por ciento al año, pero, al igual que en el resto de Europa fue a costa de una burbuja inmobiliaria y la crisis de 2009 dio lugar a una caída fuerte del producto interior bruto y un enorme aumento del desempleo. En 2009 su PIB cayó un 13.9% para volver a subir un 2.4% en 2010

La buena noticia es que Estonia ahora ha vuelto a crecer y, a diferencia de los EE.UU. o Europa, Estonia continúa siguiendo los principios del libre mercado (ese que deja caer a los bancos y castiga a los culpables) y se espera que pronto recupere el terreno perdido.

Es un homenaje a Mart Laar que durante sus dos legislaciones como primer ministro (1992 a 1994 y 1999 a 2002) y desde entonces, a pesar de los distintos países que han estado en el gobierno, las políticas económicas básicas y libertades en cuyo diseño e implantación él desempeñó un importante papel siguen en vigor.

Estonia sirve como ejemplo, incluso para Europa y EEUU, de lo que se puede conseguir manteniendo un déficit y un endeudamiento bajos, así como una estudiada política fiscal.

Los estonios también son líderes utilizando el «gobierno electrónico» a través del cual la mayoría de las interacciones gobierno-ciudadano se hacen a través de Internet, lo que reduce tanto costes como burocracia.  Es un país puntero en cuanto a tecnologías de la información, veamos que nos cuentan aquí.

Libertad en Internet

Un nuevo informe sobre la libertad en Internet coloca a Estonia en el primer puesto mundial.

Penetración de Internet

En el primer trimestre de 2011, tres cuartas partes de los hogares tienen una conexión de banda ancha a Internet.

Estonia está tiene cobertura total en lo que respecta a redes telefónicas. La tecnología Wi-Fi se puede disfrutar de forma gratuita o mediante otros servicios de subscripción en una grandísima parte del país, pero sobre todo en su capital. Todavía recuerdo viajar de Tallin hasta Riga en un autobús con Wi-Fi en el año 2008.

Internet en las escuelas

Todas las escuelas de Estonia están conectadas a Internet.

Servicios públicos a través de Internet

Skype

Skype fue fundado en Tallín y aún allí permanecen sus oficinas centrales. La primera cabina telefónica que funciona con Skype fue abierta en el aeropuerto de la capital estona.

Como véis, el libre mercado bien llevado y el apoyo a las nuevas tecnologías no suponen una amenaza si no más bien todo lo contrario si se implementa como debe ser.