Primero fueron los cuatro artículos de la economía de Homer y después la máquina del «y si» de Futurama, así que como el universo de Matt Groening se nos ha acabado, hoy nos toca hablar de los dibujos más gamberros de la televisión: South Park, que ahí donde la véis ya va por su temporada número 13. Para ello rescato uno de los 188 episodios emitidos hasta el momento, el titulado «Los gnomos»

En este episodio, el profesor de la escuela corre el riesgo de ser despedido ya que no enseña a sus alumnos nada sobre hechos actuales. Por esto manda como tarea exposiciones orales sobre hechos actuales y elige por su cuenta los grupos, juntando a Stan, Kyle, Cartman y Kenny con Tweek. Tweek que no es habitual en la pandilla les da una buena idea para el trabajo: les habla de los «gnomos de los calzoncillos» que de noche roban la ropa interior de los humanos.

Tweek es un niño hiperactivo debido a la cantidad de café que toma, así que una noche, este nictálope insomne logra ver como los gnomos entran en su habitación, le roban los calzoncillos y se van, así que decide seguirlos hasta su cueva subterranea llena de ropa interior en donde puede ver un cartel que pone «Planes para la dominación mundial»

Que traducido es:

Aunque suene a cachondeo se parece al plan de negocio de muchas empresas de nueva creación en las que a veces, una buena idea no se plasma en beneficios si no hay un buen plan de negocio por medio. Esto ocurre principalmente en todas las burbujas, por ejemplo en la de las .com era:

O sin ir más lejos, en la burbuja inmobiliaria:

Lo preocupante es que en las burbujas la fase dos se limita a no hacer nada, a no crear valor para que el beneficio se base en alguna ventaja competitiva, es pura especulación sin valor añadido.

Para consuelo de los que hemos caído alguna vez en una burbuja, este esquema de 3 fases se podría aplicar también a ciertas medidas que los gobiernos están aplicando para salir de la crisis:

Que vendría a ser así:

Estos gastos de los estado han ido desde rescatar a bancos casi sin condiciones a fomentar la obra pública sin intención de crear una infraestructura que mejore la competitividad del país. Al final al crear planes sin fase 2 nos ha llevado a la locura de coger lo peor de cada escuela económica, intentando arreglar de una manera keynesiana los rotos provocados en un mercado que creíamos liberal, en donde en un principio no se dejó caer al que hizo las cosas mal, intentando posteriormente, salir de la crisis mediante talonario y deuda, olvidándonos de que la esta hay que pagarla, bien nosotros o bien nuestros hijos. Vamos, exactamente lo mismo que hicieron muchas familias hace unos años y por lo que ahora son fuertemente criticadas, que ironía.