El poder de una sonrisa

sonrisaLo veo y lo vivo todas las mañanas: personas con la legaña pegada en los ojos que van totalmente a lo suyo. No hablan, no te miran, corren, se empujan…

Yo soy de esas personas que se despierta muy despierta y reconozco que tal vez no sea lo normal. No es que tenga ganas de echar una carcajada según me levanto, pero al fin y al cabo, te vas a tener que levantar, así que por qué no hacerlo con un poquito de optimismo.

Seguramente, con el tiempo, te llegas a cruzar con las mismas personas en el portal de tu casa, en la parada del autobús, en el metro…, ¿tanto cuesta soltar un buenos días acompañado de una sonrisa? Seguramente sólo con este pequeño gesto, ya pones de mejor humor a quien tengas delante. ¡Vamos: sonríe!

Frank Irvin Fletcher en su famoso poema “El valor de la sonrisa”,  entre otras cosas, dice: “Crea felicidad en el hogar;  favorece el trato en las reuniones; y la cortesía entre los amigos; Elimina el cansancio; es amanecer del desánimo, crepúsculo de la tristeza y el mejor antídoto natural para los problemas”. No me digas que no estás de acuerdo!

Llévate tu sonrisa a tu lugar de trabajo. Conseguirás mucho más que si estás continuamente serio o enfadado. Andrés Ubierna nos dice:

Imaginemos estar 8 ocho horas por día, 5 días a la semana, 20 días al mes y 50 semanas al año con personas negativas, pesimistas y sin sonreír. Pesimismo, negatividad y desagradecimiento son tres elementos de un contexto que condiciona al comportamiento humano y lleva al desastre en el resultado, pésimas relaciones y grandes cuotas de malestar. Una organización que no trate de desarrollar actitudes positivas, optimistas y agradecidas, tarde o temprano se dirige a su perdición y un gerente que no atienda con sumo cuidado estos aspectos no va a estar cuidando a la empresa por el contravalor que recibe con su salario.

¡Usa tu sonrisa!

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Escrito por mariarp el 30 de julio de 2014 con 3 comentarios

Algunos datos curiosos sobre el rendimiento laboral

Para definir el rendimiento laboral, he cogido un apunte de Guillén Gestoso, quien considera el rendimiento como

una variable que hace referencia al nivel desempeño obtenido en una tarea, de tal suerte, que puede hablarse de rendimiento alto, medio o bajo, de acuerdo al desempeño mostrado por el empleado. La distinción entre desempeño y resultado es fundamental, ya que éste último se refiere a las consecuencias que el desempeño genera en forma de recompensas o castigo, por tanto, condiciona los resultados.

Por tanto, un rendimiento eficaz es el resultado esperado y deseado de cualquier empleado. Aunque este rendimiento en el trabajo, no se debe solamente a las capacidades que posee el trabajador, pues hay otras muchas condiciones que condicionan el rendimiento. Veamos algunos datos:

El insomnio es un lastre en el trabajo

Hay muchas personas que tienen problemas para dormir y otras que después de haber dormido un par de horas se despiertan sin poder volver a dormirse ya. Hay que tener mucho cuidado con esto: un estudio muestra que el insomnio se relaciona con una tasa de accidentes tres veces superior que la que se da en los profesionales sin este problema y con el doble de errores laborales. 

Se estima que aproximadamente un 30% de la población española presenta alguna dificultad para dormir y que entre un 9% y un 15% además tienen problemas diurnos típicos del insomnio.

La temperatura en el lugar de trabajo

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Escrito por mariarp el 28 de julio de 2014 con 0 comentarios

Cómo no llevar los problemas de casa al trabajo

Normalmente nos llevamos muchos de los problemas que tenemos en el trabajo a nuestros hogares. Si tenemos bronca con los compañeros o con el jefe, si hemos tenido un mal día porque todo ha salido mal…e incluso, en múltiples ocasiones, nos llevamos el trabajo en sí. Esto al final, se paga. Pero de la misma forma, en muchos momentos ocurre justo lo contrario. Tenemos problemas en casa y nos los llevamos al trabajo. Los niños enfermos, una pelea con la pareja, problemas económicos…, cientos de cosas que pueden hacerte estar más distraído en tu lugar de trabajo.

Tal y como están las cosas ahora, no podemos permitirnos el lujo de no rendir, de no ser productivos. Todo el mundo tiene un mal día y te lo pueden pasar por alto, pero si esto se prolonga, puede llegar a ser un verdadero problema y la empresa llegar a prescindir de ti. Hoy te quiero dejar algunas ideas para que esos problemas del hogar no influyan en tu trabajo:

Mantente ocupado

Haz una lista con las tareas pendientes . Saber exactamente qué tienes que hacer ese día, te ayudará a mantenerte enfocado en el trabajo y tendrás menos tiempo para pensar en tus problemas personales.

Corta con los “cotillas”

Si alguna persona de tu trabajo ha escuchado alguna conversación personal relacionada con los problemas de tu casa y va a preguntarte, lo mejor es cortar la conversación de raíz diciendo que no es el lugar ni el momento de hablar del tema, de esta forma pensarás todo el rato en ello.

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Escrito por mariarp el 25 de julio de 2014 con 3 comentarios

8 malos hábitos que pueden acabar con tu carrera

¿Te preguntas por qué no avanzas más rápidamente en tu carrera profesional o por qué parece que nunca te tienen en cuenta cuando se trata de subidas salariales, ascensos o proyectos importantes? La respuesta puede ser que vacilas en algunas de las siguientes ocho conductas que acaban con la carrera profesional:

1. No promocionar tu propio trabajo
Tu trabajo puede ser fantástico, pero si nadie lo sabe no servirá para mejorar tu reputación, tu salario o tus oportunidades de mejora. Asegúrate de que tu jefe conoce tus logros, aunque se trate de las felicitaciones de un cliente difícil de contentar, muestra todo aquello que se salga de lo habitual en tu trabajo normal.

2. Ponerse a la defensiva
Si te pones a la defensiva cuando no obtienes comentarios elogiosos, puedes estar asestando un golpe mortal a tu carrera. Mucha gente simplemente deja de mantener conversaciones positivas con personas a la defensiva, así que es posible que tus compañeros te eviten y que tu jefe deje de decirte como mejorar. «Eso suena genial», podrías responder, pero implica que destrozarás las relaciones que necesitas para avanzar en tu carrera y negarte a ti mismo la información que necesitas para crecer profesionalmente.

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Escrito por mariarp el 24 de julio de 2014 con 1 comentario

Consigue hacer tu trabajo dentro del horario

Ya hemos hablado muchas veces en este blog de que en España parece que nos gusta eso de pasar horas y horas en la oficina cuando sólo en algunos casos es realmente necesario y en el resto, es por aparentar.

Partiendo de la base de que en la mayoría de los trabajos hay un horario establecido (por desgracia, aún no hemos llegado a la flexibilidad horaria), qué  menos que cumplirlo, ¿no? Yo soy de esas personas que creen en la conciliación entre la vida personal y laboral y creo, que si en las empresas no hay esa flexibilidad que permita la conciliación, salvo excepciones, si la mayoría de los días tienes que salir tarde del trabajo, hay algo que falla y posiblemente, sea culpa tuya por falta de organización.

No es tan difícil. Simplemente hay que seguir unos pasos básicos:

  • Cuida de tu tiempo. Si pasas el rato hablando con los compañeros, tomando café o fumando, posiblemente no conseguirás acabar nunca tu trabajo. Céntrate. No se trata de no hablar con nadie o de no levantarte de la silla, se trata de optimizar el tiempo. De ser más eficiente.
  • Haz una lista. Tal vez te pueda parecer una pérdida de tiempo, pero si tienes las cosas pendientes por escrito, podrás ver más fácilmente todo lo que tienes que hacer y además no se te olvidará nada.
  • Prioriza. Una vez que tienes la lista hecha, tienes que centrarte en lo fundamental. No dediques tiempo y esfuerzo a tareas o actividades no relevantes. Separa lo urgente de lo importante.
  • Se realista. Cuando te pongas unos tiempos para realizar cada una de las tareas pendientes, tienes que ser objetivo. Si te quedas muy corto de tiempo, te agobiarás porque “no llegas”. Controla lo que tardas más o menos en hacer cada una de las tareas y en el futuro, podrás organizarte mejor.
  • Ten los objetivos claros. Lo primero es saber a dónde quieres llegar y después conocer los medios con los que dispones para llegar a ellos de esta forma sabrás cuándo y cómo puedes conseguir tus objetivos.
  • Las cosas, de una en una. No intentes hacer múltiples tareas a la vez. Al ejecutar diversas tareas se tendrá mayor dificultad para recordar las cosas que se acaban de hacer.
  • Ordena. Si sabes dónde tienes las cosas, ahorrarás un montón de tiempo en buscarlas, por eso es importante dedicar algún tiempo a ordenar tu espacio de trabajo, a la larga, ganarás tiempo. Esto vale igual para una carpeta que para los emails.
  • Averigua cuándo eres más productivo. En general se dice que las personas somos más productivas en las primeras horas de la mañana, pero no se puede generalizar, ya que hay que gente que trabaja mejor pasadas unas cuantas horas desde que se levantó, o de noche…La hora del día que eres más productivo va a depender en gran medida de tu horario de sueño, tu dieta, y tus ritmos individuales. Hay que hacer las tareas importantes cuando estás más fresco y las más ligeras (como mirar el mail o hacer llamadas) cuando te sientas con menos energía.
  • Comprométete a salir 30 minutos antes de lo habitual. Si te comprometes a salir antes, te obligarás a eliminar las pequeñas pérdidas de tiempo, como mirar mails personales, navegar por internet…Piensa en las cosas que puedes hacer una vez que hayas salido del trabajo y de esta forma conseguirás centrarte en lo importante.

¿Realmente crees que todos esos días en los que pasas tanto tiempo en la oficina son necesarios?

 

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Escrito por mariarp el 23 de julio de 2014 con 1 comentario

Consejos para desconectar del trabajo durante las vacaciones

Ir a trabajar, hacer la compra, llevar a los niños al cole, hacer deporte…El día a día nos puede llevar a convertir nuestra rutina en un estrés por intentar conciliar nuestra vida personal con la laboral. Llega el verano y pasamos una parte de nuestro tiempo pensando en dónde nos gustaría ir de vacaciones, buscando sitios. Cuando ya lo tenemos, contamos los días que nos faltan para irnos y resulta que cuando estamos allí no nos despegamos ni de la blackberry, ni del portátil, ni del ipad.

¿Te vas con el portátil a la piscina? ¿No eres capaz de dejar la blackberry ni para ir a la playa?, en definitiva,  ¿No eres capaz de desconectar de tu trabajo?

Según un estudio de Randstad, un 51% de los empleados piensa en el trabajo durante sus vacaciones. Desde 2009 esta cifra ha ido creciendo progresivamente, aumentando en casi un 20%. Según un estudio de la misma empresa, en 2010, el dato era del 36%. Parece ser que esto viene provocado en gran parte por el estrés provocado por la crisis y el incertidumbre que ésta causa en los empleados. El 8% utiliza la tecnología para estar al día de su trabajo durante las vacaciones y un 15% sigue pendiente de las llamadas de la oficina.

Es importante tomar conciencia de que tenemos que desconectar y descansar en nuestras vacaciones. A la vuelta nos esperan retos para cumplir con los objetivos del año y será menos duro si volvemos relajados y con energía renovada. Para conseguirlo se requiere un esfuerzo previo: planificar y trabajar para delegar en compañeros y colaboradores que a su vez se apoyarán en nosotros cuando llegue su ansiado momento (Rita González, responsable de RRHH en Randstad).

Está claro que si no descansamos y desconectamos, no conseguiremos coger fuerzas. Veamos qué podemos hacer para irnos de vacaciones con los deberes hechos y no tener esa sensación de dejar trabajo pendiente y así poder tener nuestra mente centrada en las vacaciones y no en la oficina:

  • Delega las tareas más importantes. Sabemos que delegar, para muchas personas no es tarea fácil, pero aprender a hacerlo y hacerlo bien, te dará mucha tranquilidad para que te puedas ir plácidamente. Hace poco publicábamos un artículo sobre el tema: decide qué vas a delegar, elige a la persona adecuada y explícale bien el proyecto. Reúnete con  tu equipo o compañeros para ver qué tareas se quedan pendientes y quiénes pueden ser las personas de contacto en cada caso.
  • Planifica. No se trata sólo de “pasar los trastos” a otra persona. Pon fechas reales e incluye también lo que no se hará durante tu ausencia y por tanto te tocará hacer a la vuelta.
  • Informa a clientes y proveedores de que te vas de vacaciones. Infórmales de quién será su persona de contacto mientras estés fuera. Con esto conseguirás que no te molesten y puedas disfrutar al máximo.
  • No te conectes durante las vacaciones. Las nuevas tecnologías permiten que nos llevemos el trabajo a cualquier parte y como ya estamos metidos dentro de esa rutina, muchas veces “se nos va la mano” para echar un rápido vistazo a ver si todo va bien. No lo hagas. Si fuera absolutamente imprescindible hacerlo, ponte un horario corto, de forma que el resto del día puedas disfrutar de tu tiempo de ocio.
  • Cambia tu rutina durante las vacaciones. Incluso aunque no vayas a ningún sitio, cambia los horarios, haz otras actividades.
  • Se consciente del tiempo que necesitas para desconectar. Hay personas que necesitan un mes, otras 2 semanas. Se consciente de ello para planificar tus vacaciones.

Si sigues estos pasos, volverás con la mente y el cuerpo descansados y con energías renovadas para conseguir tus objetivos.

¿Consigues desconectar del trabajo en vacaciones o “estás  enganchado”?

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Escrito por mariarp el 22 de julio de 2014 con 3 comentarios

Lecciones para tu trabajo de “Han Solo”

hansoloPuede que tu trabajo sea difícil pero te aseguro que no tanto como pilotar el Halcón Milenario y es que el universo (nunca mejor dicho) de Star Wars puede darnos buenas lecciones para tu trabajo.

Cuenta con un aliado que te ayude a cualquier cosa

“Chewie y yo nos encargaremos de esto. Tú quédate aquí”.

Warren Buffet tiene a Charlie Munger. Larry Page tiene a Sergey Brin. Y Han Solo a Chewbacca.

No importa a lo que te dediques, siempre resulta útil contar con un copiloto que se siente a tu lado y te ayude a cualquier cosa, que se encargue de un pelotón de tropas de asalto en la Estrella de la muerte, gritando y haciendo explotar todo lo que está a la vista, o que te ayude a pilotar tu nave espacial en un campo de asteroides para escapar de un crucero imperial. Si cabe, es incluso más útil si ese copiloto es un wookie de 2,46 m del planeta Kashyyyk capaz de arrancarle el brazo a quien le gane a una partida de ajedrez.

Se un mentor, puedes ser recompensado más tarde

“Me debes dos, junior”.

Si no hubiera rescatado a Luke Skywalker de una muerte casi segura en el planeta helado de Hoth, el propio Solo se hubiera quedado congelado en carbonita, y hubiera  servido de decoración para el malvado Jabba el Hutt. Ser mentor de un Jedi puede ser una buena forma de convertirse en una leyenda.

Esta lección también es aplicable en la Tierra. Si el fundador de Intel, Gordon Moore no hubiera sido sustituido por su mano derecha Andy Grove, ¿sería Intel la potencia que es hoy? (Y Grove fue tutor de Craig Barrett, su propio sucesor). El hecho de que el empresario de Hip-hop Jay-Z fuera mentor de Kanye West le sirvió para realizar un álbum conjunto, Watch the Throne, y una gira que fueron grandes éxitos y ayudaron a ambos raperos.

No te centres demasiado

“Jabba, estaba a punto de pagarte, y me despisté un poco”.

La excusa que Han Solo da a Jabba fue que se había despistado cuando se encontró a la Alianza rebelde y estaba yendo a pagar a la malvada babosa. Sin esa distracción, Han Solo se habría convertido en otro bribón del séquito de Jabba.

La vida, como dijo John Lennon, es lo que pasa cuando estamos planeando otras cosas. Mark Zuckerberg empezó Facebook cuando debía estar yendo a la universidad. El exilio de Steve Jobs de Apple dio lugar a Pixar. La mayor oportunidad puede aparecer cuando tienes que llevar a un anciano y a un niño molesto a Alderaan.

Confía en lo que sabes

“Las falsas religiones y las armas antiguas no se pueden comparar con un buen dinamitero a tu lado, chico”.

Incluso cuando se volvió más respetable, los éxitos de Han Solo siempre eran resultado de lo que había aprendido como traficante. Se escondió en un compartimento oculto cuando el Halcón Milenario fue capturado por la Estrella de la muerte. Desobedeció las órdenes para rescatar a Luke Skywalker. Y, siempre tramposo, logró entrar al búnker de Endor fingiendo ser un oficial imperial y solicitando refuerzos. Su éxito como oficial rebelde no fue a pesar de su historial como bribón, sino gracias a él. Es la razón por la que la princesa Leia se enamoró de él, o no.

Dispara primero

“Sí, pero esta vez, tengo el dinero…”

Si Han no hubiera vaporizado a Greedo, toda la saga de la Guerra de las Galaxias no hubiera tenido lugar. Si IBM hubiera seguido esta regla cuando Bill Gates llegó para venderle un sistema operativo, no hubiera existido Microsoft.

¿Qué otras lecciones puedes darnos?

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Escrito por mariarp el 21 de julio de 2014 con 0 comentarios

Consejos para tener una oficina saludable

oficinaPasamos muchas horas en la oficina, en muchos casos, más de las que desearíamos. Se supone que tenemos que ser productivos en el trabajo y que nos pagan por eso. Pero muchas veces, se nos cansa la vista, nos duele la espalda o el cuello. Esto es debido a una mala postura, una mala silla o falta de luz.

Aquí os dejo algunos consejos para conseguir que puedas trabajar más cómodamente. No te servirá para quitarte todo el estrés, pero si los sigues, seguro que te ayudan:

Colocar correctamente la pantalla del ordenador

Los principales dolores vienen provocados porque el ordenador está situado a un lado, lo que nos obliga a trabajar con el tronco y la cabeza girados. La ubicación correcta es la que permite situarse de frente a la pantalla, sin girar el cuello.  La distancia visual óptima, desde la pantalla hasta los ojos, debe ser de unos 55 cm. La regla a seguir es que el borde superior de la pantalla esté más o menos a la altura de los ojos. Es decir, a unos 45 cm. por encima del tablero de la mesa. La pantalla ha de colocarse perpendicular a las ventanas. Nunca enfrente o de espaldas a ellas, con el fin de evitar reflejos y deslumbramientos. Delante del teclado tiene que haber el espacio necesario para apoyar cómodamente brazos y manos y de esta forma, reducir la fatiga en los brazos y la tensión en la espalda.

Una postura adecuada

El respaldo de la silla no debe ser excesivamente rígido, debe permitir cierta flexibilidad. Además, es muy importante no permanecer sentado en la misma postura durante mucho tiempo seguido. Cambia de postura frecuentemente.. Igualmente debe disponer de un espacio para las piernas y los muslos, de forma que no interfieran con ningún obstáculo.

Evitar el cansancio visual

Hay que intentar no pasar más de cuatro horas diarias frente a la pantalla y además es aconsejable realizar pausas, cerrando los ojos durante breves instantes, además de  mantener una distancia con la pantalla de unos 55 centímetros.

Mesa personalizada

La mesa debe estar adaptada a la labor que realiza cada trabajador, siendo distinta si el puesto incluye recibir a otras personas o no. Debe ser estable y tener los bordes redondeados.

La importancia de la luz

En general, debe ser blanca o azulada, para reducir la fatiga. En el caso de que haya luz natural, es aconsejable el empleo de filtros, como cristales tintados o cortinas de algún tipo, para matizarla.

Pantalla con brillo reducido

Se recomiendan pantallas con un brillo reducido, además de buena calidad de imagen y un correcto estado de conservación. La pantalla debe situarse de forma perpendicular a las ventanas, para evitar los reflejos o contraluz.

El ruido

Es uno de los grandes problemas de los lugares de trabajo, ya que puede provocar estrés, fatiga, depresión, irritabilidad y otras patologías. Afecta igualmente a la productividad de las personas, porque dificulta la concentración y la comunicación. Se estima que entre un 35 y un 40 por ciento de los trabajadores expuestos a niveles de ruido superiores a los 90 decibelios sufrirán pérdidas auditivas después de los 60 años.

En una oficina se recomienda aislar acústicamente los equipos generadores de ruido (impresoras, etc.) o sustituirlos por otros menos ruidosos

Y como una imagen vale más que mil palabras, aquí os dejo esta:

Imagen: Público

¿Se cumplen la mayoría de estos requisitos en tu puesto de trabajo?

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Escrito por mariarp el 17 de julio de 2014 con 2 comentarios

Plan de empleo para ni-nis

ni-niEl Consejo de Ministros ha aprobado el Real Decreto-ley, cuyo objetivo es que los jóvenes mayores de 16 años y menores de 25 que no estén ocupados ni integrados en los sistemas de educación o formación reciban una oferta de empleo, educación, formación de aprendiz o prácticas tras acabar la educación formal o quedar en el paro. En el caso de personas con un grado de discapacidad igual o superior al 33%, la edad se eleva hasta los 30 años.

¿Quiénes pueden ser beneficiarios?

Los jóvenes que cumplan los siguientes requisitos:

  • Tener nacionalidad española o ser ciudadanos de la Unión o de los Estados parte del Acuerdo Económico Europeo o Suiza que se encuentren en España en ejercicio de la libre circulación y residencia. También podrán inscribirse los extranjeros titulares de una autorización para residir en territorio español que habilite para trabajar.
  • Estar empadronado en cualquier localidad del territorio nacional español.
  • Tener más de 16 años y menos de 25, o menos de 30 años en el caso de personas con un grado de discapacidad igual o superior al 33%, en el momento de solicitar la inscripción en el Fichero del Sistema Nacional de Garantía Juvenil.
  • No haber trabajado en los 30 días naturales anteriores a la fecha de presentación de la solicitud.
  • No haber recibido acciones educativas que conlleven más de 40 horas mensuales en los 90 días naturales anteriores a la fecha de presentación de la solicitud.
  • No haber recibido acciones formativas que conlleven más de 40 horas mensuales en los 30 días naturales anteriores a la fecha de presentación de la solicitud.
  • Presentar una declaración escrita de tener interés en participar en el Sistema Nacional de Garantía Juvenil, adquiriendo un compromiso de participación activa en las actuaciones que se desarrollen en el marco de la Garantía Juvenil.

¿Cómo te puedes apuntar?

  • través de internet. Solo hay que rellenar un formulario, y no hay necesidad de aportar documentación suplementaria dado que el sistema ya se ocupará de cruzar datos con otras administraciones públicas.
  • De manera presencial aquellos que se encuentren en riesgo de exclusión social y quienes posean un reconocimiento de discapacidad superior al 33%. En estos casos, el alta podrá llevarse a cabo en cualquier registro público de la administración pública.

¿Dónde podrás trabajar y cuáles serán los beneficios para las empresas?

Serán las empresas las que se pongan en contacto con los trabajadores. El Consejo de Ministros anunció que la contratación indefinida de jóvenes menores de 25 años no ocupados supondrá un descuento para las empresas en las cotizaciones que pagan a la Seguridad Social de 300 euros mensuales durante medio año. El Gobierno también ha ampliado otros incentivos a la contratación de jóvenes inscritos en la garantía juvenil, al elevar del 50 al 100 % la bonificación de las cotizaciones sociales por contingencias comunes del contrato en prácticas.

¿Cuáles serán las condiciones laborales de los inscritos en el programa?

Cada empresa fijará los salarios. Con unos límites: tendrán que respetar el salario mínimo interprofesional, su propio convenio colectivo y el estatuto de los trabajadores.

¿Cuál es el tiempo mínimo de las prácticas?
Seis meses como mínimo. Si no cumplen este plazo, las empresas deberán devolver todas las ayudas. El Ministerio de Empleo ha recalcado en que, después de esos seis meses, no se sale del programa hasta que no se garantice la inserción laboral.

Esperemos que funcione!

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Escrito por mariarp el 15 de julio de 2014 con 0 comentarios

Empleado tóxico

toxixoLos empleados tóxicos son aquellos que generan conflictos y negatividad en el equipo, minan la motivación, desacreditan a sus superiores o, incluso, llegan a engañar, robar y mentir.

No hace falta llegar hasta los extremos, basta con un compañero que se pasa el rato chismorreando, no deja trabajar a los demás y está malmetiendo todo el rato. Pero es que de estos, hay muchos en todas partes y hay que saber llevarles porque si no te van a hacer tu día a día muy difícil.

En el blog de Manuel Gross nos dan algunos tipos de estos empleados tóxicos:

El pesado o brasas

Tiene la habilidad de pillarte siempre en el peor momento. No suele aparecer en la máquina de café o cuando tienes un rato libre, no. Cuando más liado estés, aparecerá el pesado. Curiosamente el pesado es un ser estacional, así que sus conversaciones irán de novias, bodas, pisos, niños, divorcios, etc. en función de la etapa vital por la que atraviese.

El sabelotodo

Si tienes un sabelotodo a tu alrededor cuida muy mucho los comentarios que haces. Si se te ocurre comentar un artículo que leíste en voz alta ¡ya la has jodido! El sabelotodo caerá sobre ti y te soltará una soflama sobre él (o un compañero que tuvo en un trabajo anterior) al que le pasó eso. Da igual lo que sea “eso”. Si hablas de la congelación de las tuberías del transiberiano, el sabelotodo tendrá un conocido que trabajó allí.

El sabelotodo va a decir lo que tenga que decir, pase lo que pase, por lo que la estrategia correcta frente a él es no darle pie. No caigas en un error de principiante frente a un sabelotodo como es discutir con él. Por mucho que domines del tema y te des cuenta de que él no tiene ni idea debes tragarte tu orgullo y seguir a lo tuyo o entrarás es una espiral sin fin.

El inseguro

El inseguro es un ser que produce empatía y que despertará en ti, casi seguro, un inevitable sentimiento de ternura. El problema es que si te apiadas de un inseguro puedes acabar haciéndole su trabajo. Un inseguro puede repetir diez veces sin inmutarse la misma pregunta si la respuesta que le estás dando implica que haga algo que le saque de su zona de confort. El inseguro lee varias veces el mismo mail antes de preguntar, pregunta varias veces antes de hacer nada y habitualmente no hace nada ya que entre lecturas y preguntas no le queda tiempo para la parte operativa. Cualquier tema que creías finiquitado resucitará a la más mínima duda para tu desesperación y su “deleite”. Prepárate a vivir tu particular día de la marmota.

El quejica

Se pasa todo el día quejándose de lo mal que funciona todo. Tiene una nula capacidad autocrítica. Produce un ambiente tóxico sobre todo si encuentra “víctimas” que se unan a la fiesta del lamento y el quebranto continuo. Habitualmente no faltan candidatos. Si mezclamos quejas y envidias tenemos el hábitat natural para el rencor, que puede llegar a producir diferencias irreconciliables entre los antaño compañeros.

El quejica jamás propone soluciones, sólo escucharás quejas. Suele ser victimista y, para combatirle, no queda más remedio que ponerle en evidencia exigiéndole sugerencias de mejora y participación en la implementación de las mismas. Lo normal es que rehuya el reto o que, mientras se ocupa de la mejoras, al menos, esté callado.

El pelota

Te va a decir lo que quieres oír. El problema es que puede que sea verdad o no. Y el pelota no va a discriminar, si cree que tiene algo que ganar peloteándote cantará tus bondades siempre que pueda. No te creas todo lo que dice. Desconfía de las buenas palabras, sobre todo cuándo no son solicitadas. Dicen los clásicos que los halagos debilitan. Ante el poder embaucador del pelota sólo funciona la mente fría y la autocrítica sincera.

El irresponsable

El pasota es el último de los personajes con los que te gustaría toparte si tienes que trabajar en equipo. No admite ni plazos, ni metodologías ni consejos de ningún tipo. No existe solución mágica ante un pasota. Si es compañero tuyo, trata de que te toque colaborar con él lo menos posible, si es tu jefe.. consuélate con que cuándo le pidas algunos favores, por puro pasotismo, también accederá.

El veterano o superviviente

Es alguien que peina canas y se viste por los pies. Esgrime su antigüedad como arma multiusos y jamás reconocerá méritos de persona que no lleve x años en la empresa, tendiendo x a veinte o más años. Muchos veteranos son agresivos. Vieja escuela. Una especie del sargento mayor de “La chaqueta metálica” en versión patria. Muchas veces los encontrarás como mano derecha de un inepto o servirán de fuerza de choque a un manipulador. Para ellos, cualquier tiempo pasado fue mejor y ya no se hacen las cosas como antes. En realidad, son personajes que no han hecho nada notable en su vida y su conocimiento se limita al adquirido el primer año, algo que han venido repitiendo durante los últimos cuarenta.

El inepto o inútil total

Siguiendo el principio de Peter, cualquier persona es ascendida en una organización hasta el puesto en el que ya no es eficiente. Por lo tanto, no te extrañe que el inepto pueble los escalafones más altos de las organizaciones. El que no lo era, se ha convertido. Habitualmente son protegidos de alguien importante o se mantienen en sus puestos por la ausencia del mismo por lo que a ellos les importa un comino algo que vaya más allá de su estómago. No hay estrategia válida. Es un “o ellos o tú” y, lamentablemente, sueles ser tú.

El perfeccionista

El perfeccionista es un obstáculo serio de cara a la productividad ya que ningún trabajo le parecerá lo suficientemente bueno lo que provocará un bucle infinito de correcciones y mejoras. El problema en este caso no es la mejora continua sino la “mejora sin fin”. Un perfeccionista tiene problemas para delegar ya que, habitualmente considera que los trabajos que no hace él en persona, no son “suficientemente buenos”. La consecuencia más habitual es que un perfeccionista suele convertirse en cuello de botella de todo aquello que gestiona.

El idealista

Suele ser una persona joven que proviene del mundo de la formación, calidad o de la consultoría. Se mueve en ámbitos muy teóricos pero nunca ha tenido que bajar a la arena y tratar de pasar de la teoría a la práctica. Su principal problema es que tiene serias dificultades para pasar a la acción, manteniéndose cómodo en su mundo de piruleta y gominola. Suelen preferir cambiar o culpar a las personas antes que cambiar o culpar a sus teorías.

El controlador

El controlador es un personaje agobiante ya que su máximo afán es, naturalmente, tener todo bajo control. No tiene problemas para delegar tareas pero quiere tener tanto control de todo que no permite que la gente haga su trabajo con creatividad e independencia.

¿Te sientes identificado con alguno de ellos?

 

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Escrito por mariarp el 14 de julio de 2014 con 0 comentarios



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