¿Son interesantes las hipotecas jóvenes?

En los tiempos que corren la pregunta que ilustra este artículo bien pudiera aplicarse a casi cualquier acción que conlleve un proceso de financiación por parte del usuario, cualquier tipo de compra, reforma o necesidad de financiación, hace que quien la desee solicitar obviamente busque el mejor de los caminos posibles, algo que en el caso de la vivienda se multiplica de manera exponencial si tenemos en cuenta que nos enfrentamos a un sector que todavía, por lo que parece, no ha tocado fondo en lo que a devaluación de los costes de las viviendas se refiere.

¿Son interesantes las hipotecas jóvenes?

 

Para entender un poco más el concepto de hipoteca joven que manejan muchas entidades financieras debemos acercarnos al concepto de especialización de los productos financieros que desde hace muchos años el sector de la banca ha ido aplicando, buscando por un lado el añadir atractivo sus productos a través de los diferentes perfiles de usuarios y las respuestas más cercanas a dichos perfiles, pero, a la vez, obviamente buscando elementos de beneficio que en este caso no sólo pasan por lo económico.

Por regla general las hipotecas jóvenes van a presentar dos elementos fundamentales de atracción para quien las desee solicitar; por un lado intereses más competitivos que permiten préstamos hipotecarios más baratos y por otro lado en muchos casos plazos de amortización como mínimo más flexibles cuando no más largos.

El primero de los casos debemos tener en cuenta que el acceso a estos tipos de interés más bajos van a venir dados por la regla general por los acuerdos que las propias entidades financieras suscriben con las instituciones, convirtiéndose en la mayoría de propuestas en un modelo del cual se parte de un interés a tipo fijo al comienzo para posteriormente vincularlo al índice de referencia más habitual; el Euribor.

Como veremos en posteriores artículos no existe un único modelo a la hora de plantearse una hipoteca joven, las posibilidades van desde los llamados créditos hipotecarios subvencionados hasta conceptos más elásticos como las ayudas a las hipotecas, que no siempre responden a los mismos criterios y a las mismas prestaciones aunque, de manera habitual, si van a suponer para el solicitante un nivel de vinculación con la entidad financiera que le ofrece la operación mucho más alto que en otros modelos de hipotecas.

La respuesta a la pregunta del título de este artículo por tanto realmente no va a solucionar de manera clara la cuestión, es una respuesta ambigua, ya que efectivamente tanto a través de las hipotecas subvencionadas como las ayudas a las hipotecas vamos a poder obtener créditos más baratos, sin embargo, va a aumentar el grado de vinculación con las entidades ofertantes que nos llevará a la contratación de productos en paralelo, como puede ser tarjetas, seguros, planes de pensiones… en definitiva antes de acercarse de manera definitiva a este tipo de productos conviene realizar una comparación de costes entre una hipoteca común que nos solicite alto grado de vinculación y una hipoteca que en este caso seguramente nos va solicitar una vinculación muy elevada.

imagen AlexanderStein pixabay.com

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