Hay municipios en España donde la deuda del ayuntamiento supera con creces los ingresos anuales de sus propios vecinos. No es una metáfora ni una exageración periodística: es una realidad contable que el Ministerio de Hacienda publica cada año y que, salvo en épocas de crisis aguda, pasa bastante desapercibida. La deuda municipal en España alcanzó en 2024 una cifra agregada superior a los 20.000 millones de euros según los datos de la Central de Información de Riesgos de las Entidades Locales (CIREL), dependiente del Ministerio de Hacienda, aunque la tendencia general ha sido de reducción sostenida desde los picos registrados tras la crisis financiera de 2008-2012. El problema es que esa media nacional esconde realidades muy dispares: mientras muchos municipios han saneado sus cuentas de forma ejemplar, otros siguen cargando con un lastre financiero que condiciona cada euro que se puede gastar en servicios públicos.

La métrica más reveladora para comparar municipios de distinto tamaño no es la deuda total en términos absolutos, que inevitablemente favorece a los municipios pequeños, sino la deuda por habitante: cuántos euros debe el ayuntamiento por cada persona empadronada. Este indicador per cápita nivela el campo de juego y permite detectar algo que los grandes titulares suelen ocultar: que algunos de los municipios más endeudados en términos relativos no son las grandes capitales, sino ciudades medianas y municipios de tamaño intermedio que en su día apostaron por grandes infraestructuras, operaciones urbanísticas o modelos de gestión que se revelaron insostenibles cuando llegó la tormenta económica. Lo que sigue es un repaso a los 15 ayuntamientos que, según los últimos datos disponibles del Ministerio de Hacienda, presentan una mayor deuda viva per cápita en España.

Metodología: Qué se mide y con qué datos

El ranking se basa en los datos de deuda viva municipal publicados por el Ministerio de Hacienda a través de la CIREL, correspondientes al cierre del ejercicio 2023, que son los últimos con series completas y homologadas disponibles a fecha de publicación de este artículo (junio de 2026). La deuda viva incluye los préstamos a largo plazo, los préstamos a corto plazo y las operaciones de crédito pendientes de amortización, pero excluye la deuda de organismos autónomos y empresas municipales salvo cuando están consolidadas en las cuentas generales del ayuntamiento, lo que en algunos casos puede subestimar la deuda real del conjunto del sector público local. La cifra per cápita se obtiene dividiendo la deuda viva total del municipio entre el padrón municipal de habitantes del mismo año, según datos del INE. Se han excluido los municipios con menos de 5.000 habitantes, ya que en localidades muy pequeñas un único préstamo para una infraestructura puede disparar el ratio per cápita de forma poco representativa de una situación de riesgo sistémico. Dicho esto, una deuda elevada no es necesariamente sinónimo de mala gestión: depende de la capacidad de generación de ingresos del municipio, de su ahorro neto y de la naturaleza de las inversiones que la originaron.

El ranking: Los 15 ayuntamientos más endeudados por habitante

Antes de entrar posición a posición, conviene poner el contexto numérico. La media de deuda per cápita de los municipios españoles de más de 5.000 habitantes ronda los 300-350 euros por habitante según los últimos datos de Hacienda, cifra que ha ido bajando progresivamente desde los más de 600 euros per cápita de los años más críticos de la crisis de deuda soberana. Los municipios que aparecen en este ranking se sitúan todos por encima de los 1.000 euros por habitante, algunos de ellos de forma muy holgada, lo que los coloca en una categoría de riesgo financiero que merece atención específica.

1. Jerez de la Frontera (Cádiz). La ciudad del vino y el flamenco lleva años encabezando los rankings de endeudamiento municipal en España, y los datos más recientes no hacen sino confirmarlo. Con una deuda viva en torno a los 1.100 millones de euros y una población de algo más de 210.000 habitantes, Jerez acumula una deuda per cápita que supera los 5.000 euros por vecino, una cifra sin parangón en ningún otro municipio español de tamaño comparable. El origen es una combinación de factores estructurales: una economía local históricamente dependiente del sector agroindustrial y de la hostelería, con tasas de paro sistemáticamente por encima del 30% en las últimas décadas, y una gestión municipal que durante años recurrió al endeudamiento para sostener servicios sin ajustar el gasto a la capacidad real de ingresos. El municipio lleva años bajo planes de ajuste y ha recibido financiación del Fondo de Ordenación del Estado.

2. Lorca (Murcia). La ciudad murciana arrastra desde el terremoto de 2011 una deuda que se disparó por la necesidad de reconstruir infraestructuras y por los planes de inversión asociados a la recuperación. Según estimaciones basadas en los datos de Hacienda, la deuda per cápita de Lorca se sitúa entre los 1.500 y los 2.000 euros por habitante, lo que la coloca entre los municipios más endeudados de España en términos relativos. El factor catástrofe natural es aquí un elemento diferencial respecto a otros municipios del ranking: parte de esa deuda tiene una justificación extraordinaria, aunque eso no la hace menos real ni menos condicionante del margen de maniobra presupuestaria del consistorio.

3. Ayamonte (Huelva). Este municipio onubense de algo más de 20.000 habitantes es uno de los casos más llamativos del ranking porque su tamaño lo hace especialmente vulnerable al efecto de una deuda que, en términos absolutos, puede parecer modesta pero que per cápita resulta muy elevada. Los últimos datos disponibles apuntan a una deuda por habitante superior a los 1.800 euros, fruto en parte de inversiones en infraestructuras turísticas y portuarias que no generaron el retorno económico esperado. Es un ejemplo claro de cómo apostar por el desarrollo local mediante endeudamiento puede convertirse en una trampa cuando los proyectos no alcanzan la masa crítica necesaria para ser rentables.

4. Alcázar de San Juan (Ciudad Real). La capital de La Mancha ferroviaria acumula una deuda per cápita que los datos de Hacienda sitúan por encima de los 1.600 euros por habitante. Parte de esa deuda tiene su origen en inversiones en infraestructuras locales y en la gestión de servicios públicos durante los años de la burbuja inmobiliaria, cuando los ingresos por licencias de construcción creaban una ilusión de solvencia que se evaporó con el estallido del mercado.

5. Torrevieja (Alicante). El municipio alicantino, conocido por su alta densidad de población extranjera y su modelo económico basado en el turismo residencial, presenta una deuda per cápita que según los últimos datos disponibles supera los 1.500 euros por habitante. El caso de Torrevieja es especialmente interesante porque su base fiscal depende en gran medida de propietarios no residentes y de la actividad turística estacional, lo que genera una volatilidad en los ingresos municipales que complica la gestión de la deuda a largo plazo.

6. Marbella (Málaga). La ciudad de la Costa del Sol lleva décadas siendo noticia por sus escándalos urbanísticos y sus problemas de gobernanza, y su situación financiera no es ajena a ese historial. Aunque en los últimos años ha realizado esfuerzos de saneamiento, la deuda per cápita sigue siendo elevada, con estimaciones entre los 1.200 y los 1.500 euros por habitante según los datos de Hacienda más recientes. El modelo de crecimiento basado en el urbanismo expansivo generó ingresos a corto plazo pero también compromisos de gasto en servicios e infraestructuras que han pesado sobre las cuentas municipales durante años.

7. Parla (Madrid). Este municipio del sur metropolitano de Madrid es uno de los casos más estudiados de sobreexpansión urbanística en la Comunidad de Madrid. Parla creció de forma acelerada durante los años de la burbuja, pasando de 40.000 a más de 120.000 habitantes en poco más de una década, y el ayuntamiento asumió compromisos de gasto en servicios públicos que no pudo sostener cuando los ingresos urbanísticos se derrumbaron. La deuda per cápita se ha ido reduciendo gracias a los mecanismos de refinanciación del Estado, pero sigue siendo una de las más elevadas de la Comunidad de Madrid, con cifras que según los últimos datos disponibles rondan los 1.300 euros por habitante.

8. Orihuela (Alicante). Otro municipio alicantino con un modelo económico muy dependiente del turismo y el urbanismo residencial. Orihuela acumula una deuda per cápita en torno a los 1.200 euros por habitante y ha sido uno de los municipios que más ha recurrido a los mecanismos de financiación extraordinaria habilitados por el Estado para entidades locales en dificultades.

9. Motril (Granada). La ciudad costera granadina presenta una situación financiera complicada que refleja los problemas estructurales de muchos municipios del litoral andaluz: alta dependencia del sector agrícola y turístico, elevado desempleo estructural y una base fiscal insuficiente para sostener los servicios que demanda una población en crecimiento. La deuda per cápita ronda según los datos disponibles los 1.100 euros por habitante.

10. Vélez-Málaga (Málaga). Municipio costero malagueño que combina una economía agrícola tradicional con un creciente sector turístico. La deuda per cápita se sitúa en torno a los 1.050 euros por habitante según los últimos datos de Hacienda, y refleja el esfuerzo inversor en infraestructuras turísticas y de servicios realizado durante los años de expansión económica.

11. Algeciras (Cádiz). La ciudad del Estrecho, con su importante actividad portuaria, presenta sin embargo una situación financiera municipal delicada. La deuda per cápita supera los 1.000 euros por habitante y está vinculada a la gestión de servicios en un municipio con importantes bolsas de pobreza y una alta demanda de servicios sociales, lo que presiona el gasto corriente sin que los ingresos propios sean suficientes para cubrirlo sin recurrir al endeudamiento.

12. Cartagena (Murcia). La gran ciudad portuaria murciana arrastra una deuda histórica vinculada a inversiones en infraestructuras portuarias, industriales y de regeneración urbana. Con una población de más de 200.000 habitantes, la deuda per cápita se sitúa en torno a los 1.000 euros por habitante, lo que la convierte en uno de los municipios grandes con mayor endeudamiento relativo de España.

13. Roquetas de Mar (Almería). Este municipio almeriense, que ha experimentado un crecimiento demográfico espectacular vinculado a la agricultura intensiva y al turismo, presenta una deuda per cápita que los datos disponibles sitúan cerca de los 1.000 euros por habitante. El rápido crecimiento poblacional generó necesidades de inversión en infraestructuras básicas que se financiaron parcialmente con deuda, y la gestión de esa deuda sigue siendo uno de los principales retos del consistorio.

14. Benidorm (Alicante). La capital mundial del turismo de masas tiene una situación financiera más compleja de lo que su imagen de prosperidad turística podría sugerir. La estacionalidad extrema de su economía genera picos de ingresos en verano y valles pronunciados en invierno, lo que complica la gestión de la tesorería municipal. La deuda per cápita se sitúa según las estimaciones disponibles en torno a los 950-1.000 euros por habitante.

15. Fuenlabrada (Madrid). Cierra el ranking otro municipio del área metropolitana sur de Madrid, con una historia similar a la de Parla: crecimiento acelerado durante la burbuja, compromisos de gasto que superaron la capacidad de ingresos propios y una deuda per cápita que, aunque ha mejorado en los últimos años gracias a los mecanismos de refinanciación estatales, sigue siendo significativa, con estimaciones en torno a los 900-950 euros por habitante.

Patrones comunes: ¿qué tienen en común los municipios más endeudados?

Si observas el ranking con cierta distancia, emergen varios patrones que se repiten con una consistencia que no puede ser casual. El primero y más evidente es la concentración geográfica: Andalucía, la Comunitat Valenciana y la Comunidad de Madrid concentran la mayoría de los municipios del top 15. No es una coincidencia: estas tres comunidades fueron las que experimentaron el boom urbanístico más intenso durante los años 2000-2008, y sus municipios asumieron compromisos de gasto en infraestructuras y servicios que se financiaron con deuda sobre la expectativa de unos ingresos por licencias urbanísticas que nunca se consolidaron. Cuando el mercado inmobiliario se derrumbó, esos ingresos desaparecieron de golpe, pero las deudas quedaron. Es un patrón que los economistas llaman «ilusión fiscal»: la tendencia de los gestores públicos a tratar ingresos extraordinarios y cíclicos como si fueran estructurales y permanentes.

El segundo patrón es la correlación entre alta deuda per cápita y alta tasa de desempleo estructural. Municipios como Jerez, Algeciras o Motril combinan una deuda elevada con tasas de paro que sistemáticamente duplican o triplican la media nacional. En municipios con alto desempleo los ingresos fiscales propios son menores (menos IRPF, menos actividad económica que genere IBI e IAE), mientras que la demanda de servicios sociales es mayor, lo que crea una presión permanente sobre el gasto que solo puede cubrirse con transferencias del Estado o con endeudamiento. La deuda, en muchos de estos casos, no es el resultado de una mala gestión puntual sino el síntoma de un desequilibrio estructural entre la base fiscal disponible y las necesidades de gasto de la población. Confundir el síntoma con la enfermedad lleva a diagnósticos y soluciones equivocadas.

El tercer patrón es la dependencia de los mecanismos de rescate estatales. La mayoría de los municipios del ranking han pasado en algún momento de los últimos quince años por el Fondo de Ordenación, el Fondo de Impulso Económico o alguno de los mecanismos de financiación extraordinaria habilitados por el Estado para entidades locales en dificultades. Estos mecanismos han sido esenciales para evitar quiebras técnicas y mantener los servicios públicos, pero también han generado una dependencia que en algunos casos ha desincentivado los ajustes estructurales necesarios. La pregunta que muchos economistas se hacen es si estos municipios habrían acometido reformas más profundas sin esa red de seguridad estatal.

La tendencia de fondo: ¿están mejorando las cosas?

La tendencia general de la deuda municipal en España es de reducción desde los máximos de 2012-2013. Según los datos del Ministerio de Hacienda, la deuda viva del conjunto de las entidades locales españolas ha caído más de un 40% desde aquellos picos, lo que refleja tanto el efecto de los planes de ajuste como el impacto de los mecanismos de refinanciación que han alargado plazos y reducido tipos de interés. Incluso Jerez de la Frontera ha conseguido reducir su deuda desde los más de 1.200 millones de euros que llegó a acumular hasta los niveles actuales, aunque el camino que queda por recorrer sigue siendo largo y el margen de maniobra presupuestaria del consistorio sigue siendo muy limitado.

Ahora bien, la reducción de la deuda no siempre ha ido acompañada de una mejora equivalente en la capacidad de prestación de servicios. En muchos de estos municipios, los planes de ajuste han implicado recortes en personal, en inversión y en servicios que han afectado directamente a la calidad de vida de los vecinos. Hay una tensión real y no resuelta entre la necesidad de sanear las cuentas y la obligación de mantener los servicios públicos básicos, y esa tensión se manifiesta de forma especialmente aguda en los municipios que encabezan este ranking. Además, el contexto de tipos de interés al alza que se vivió entre 2022 y 2024 ha encarecido la refinanciación de la deuda existente, lo que puede ralentizar el proceso de desapalancamiento en los próximos ejercicios.

Si quieres saber cómo se compara tu municipio con estos datos, el Ministerio de Hacienda publica periódicamente la información de deuda viva de todas las entidades locales en su portal de transparencia, accesible de forma gratuita. Es una de esas herramientas de control ciudadano que existen pero que pocos utilizan. La deuda de tu ayuntamiento no es un problema abstracto de contabilidad pública: es dinero que no se puede gastar en parques, en servicios sociales, en transporte o en cultura, y que en cambio se destina a pagar intereses a los bancos. Conocer los números es el primer paso para exigir cuentas.

Preguntas frecuentes

¿Cuál es la deuda media por habitante de los ayuntamientos españoles en 2025?

La deuda per cápita media de los municipios españoles de más de 5.000 habitantes ronda los 300-350 euros por habitante según los últimos datos del Ministerio de Hacienda. Esta cifra ha bajado considerablemente desde los más de 600 euros per cápita registrados en los años más críticos de la crisis de deuda soberana (2011-2013).

¿Cuánto debe en total la deuda municipal en España?

La deuda municipal agregada en España superó los 20.000 millones de euros en 2024, según los datos de la Central de Información de Riesgos de las Entidades Locales (CIREL) del Ministerio de Hacienda. Aun así, la tendencia general desde la crisis de 2008-2012 ha sido de reducción sostenida.

¿Qué ayuntamiento tiene más deuda per cápita en España?

Jerez de la Frontera (Cádiz) encabeza el ranking de municipios más endeudados por habitante en España según los últimos datos disponibles del Ministerio de Hacienda. La ciudad lleva varios años consecutivos liderando este tipo de clasificaciones.

¿Por qué algunos municipios medianos tienen más deuda per cápita que las grandes capitales?

Muchos municipios de tamaño intermedio apostaron en su día por grandes infraestructuras, operaciones urbanísticas o modelos de gestión que resultaron insostenibles cuando llegó la crisis económica. Al medir la deuda por habitante en lugar de en términos absolutos, estas ciudades quedan expuestas porque su base de población es menor para repartir el coste.

¿Cuándo se publicaron los últimos datos oficiales de deuda municipal en España?

Los datos más recientes con series completas y homologadas corresponden al cierre del ejercicio 2023, publicados por el Ministerio de Hacienda a través de la CIREL. A fecha de junio de 2026, estos son los últimos disponibles para hacer comparativas fiables entre municipios.

¿Tener mucha deuda municipal significa que el ayuntamiento está gestionando mal?

No necesariamente. Una deuda elevada depende de la capacidad de generación de ingresos del municipio, de su ahorro neto y de la naturaleza de las inversiones que la originaron. Un ayuntamiento puede endeudarse para financiar infraestructuras productivas y seguir siendo financieramente solvente si sus ingresos son suficientes para cubrir los pagos.