España ocupa un lugar destacado en los informes de Europol sobre crimen organizado en Europa. Su posición geográfica estratégica —puente entre África, América Latina y el continente europeo—, el volumen de turismo que permite que los ciudadanos extranjeros pasen desapercibidos y la permeabilidad de sus costas la han convertido en una base de operaciones predilecta para organizaciones criminales de todo el mundo. Según un informe de Europol, las grandes mafias de más de 33 países usan España como base de operaciones principal, siendo el único país que aparece de forma recurrente en casi todas las categorías de crimen organizado. A continuación, un recorrido por las diez organizaciones más peligrosas que actúan hoy en nuestro país.

1. Los Trinitarios

Nacidos en las cárceles de Nueva York a finales de los años 80 entre la diáspora dominicana, los Trinitarios son considerados hoy la banda callejera más violenta y peligrosa asentada en España. Aunque en sus inicios fueron los Latin Kings y los Ñetas las bandas con mayor presencia, en la actualidad son los Trinitarios y los Dominican Don’t Play las organizaciones más violentas e imperantes en el país. Con fuerte implantación en Madrid y Barcelona, su estructura jerarquizada, sus rituales de iniciación y su extrema violencia en los conflictos territoriales los sitúan en lo más alto del escalafón de amenaza.

2. Dominican Don’t Play (DDP)

Los Dominican Don’t Play, conocidos por sus siglas DDP, son la otra gran banda dominicana que ha ganado terreno en España en la última década. Sus actividades delictivas incluyen el tráfico de drogas, la pertenencia a organización criminal y la ocupación ilegal de los llamados «narcopisos». Sus miembros se identifican con los colores de la bandera dominicana y los grafitis con los números 33 y 4.4.16. Recientemente, las autoridades han investigado cómo redes de ciberdelincuentes financiaban a la banda a través de internet, lo que evidencia su evolución hacia formas más sofisticadas de crimen.

3. Latin Kings (Almighty Latin King and Queen Nation)

Los Latin Kings fueron la primera gran banda latina en consolidarse en España, con presencia en Madrid, Barcelona, Zaragoza y Granada. Origen de la banda: prisión de Rikers Island, Nueva York, en los años 90. Sus actividades delictivas incluyen tráfico de drogas ilegales, tráfico de armas, delitos de lesiones y robo con fuerza, pertenencia a organización criminal y estafas. Aunque la presión policial sostenida ha reducido su influencia en comparación con años anteriores, siguen operando en varias ciudades y mantienen una estructura organizativa reconocible por sus colores negro y dorado, y el símbolo de la corona de cinco puntas.

4. Mocro Maffia

La Mocro Maffia es una de las organizaciones criminales más temidas de Europa. De origen neerlandés y marroquí, ha extendido sus tentáculos hasta España utilizando el país como corredor logístico para el tráfico internacional de drogas. Barcelona se ha convertido en escenario de ajustes de cuentas —en forma de asesinatos o secuestros— entre las mafias del narcotráfico más peligrosas a nivel internacional, con la participación de la Mocro Maffia. La organización llegó a amenazar a la princesa Amalia de los Países Bajos, lo que da una idea de su nivel de audacia e impunidad percibida. En 2024, el líder de la organización, Karim Bouyakhrichan, logró fugarse de España tras quedar en libertad y no presentarse a firmar, presumiblemente huyendo a Oriente Medio a través de Marruecos.

5. ‘Ndrangheta (Mafia calabresa italiana)

La ‘Ndrangheta, considerada por los investigadores europeos como la organización mafiosa más poderosa del mundo, tiene una presencia consolidada en España, especialmente en la Costa Blanca alicantina y otras zonas costeras mediterráneas. La mafia italiana es conocida en España por su implicación en el narcotráfico y el juego ilegal, y ha sido objeto de numerosas operaciones policiales. La ‘Ndrangheta forma parte de una superestructura mafiosa, fruto de la alianza de los principales clanes internacionales, que está convirtiendo a España en el enclave logístico principal para introducir droga y distribuirla al resto de Europa. En 2019, la Operación Alianza desarticuló una red conjunta de la ‘Ndrangheta y el clan de los Castaña en el Campo de Gibraltar.

6. El Supercártel de los Balcanes

Las organizaciones criminales procedentes de los Balcanes —serbias y albanesas principalmente— han experimentado un crecimiento acelerado en España. Además de las mafias transnacionales albanesas, rusas y serbias instaladas en las localidades costeras, se están estableciendo en nuestro país grupos criminales de más de 30 países que están desarrollando infraestructuras logísticas de coordinación entre ellas. El llamado supercártel de los Balcanes opera como un hub de distribución de cocaína a escala europea, con España como punto de entrada desde Latinoamérica. Su extrema violencia en los ajustes de cuentas y su capacidad para corromper instituciones los convierten en un actor de enorme peligrosidad.

7. Mafia Rusa (Bratva)

La mafia rusa tiene una presencia significativa en la Costa del Sol y otras regiones turísticas de España. Es conocida por sus actividades en el ámbito inmobiliario, el blanqueo de capitales y la extorsión. Marbella y su entorno han sido históricamente el epicentro de esta presencia. Marbella y su entorno son la zona de España donde existe un mayor número de actividad criminal de este tipo. El uso de estructuras empresariales legales para blanquear activos procedentes del crimen organizado en Rusia, junto a su capacidad de violencia extrema cuando es necesaria, la convierten en una amenaza de primer orden para las fuerzas de seguridad.

8. Clan de Los Castaña (Campo de Gibraltar)

Los Castaña son el clan de narcotráfico más legendario del sur de España, con base en La Línea de la Concepción. Los más poderosos del Campo de Gibraltar, los Castañas, eran comandados por los hermanos Tejón, nacidos en La Línea de la Concepción. Durante años controlaron el tráfico de hachís a través del Estrecho de Gibraltar, estableciendo alianzas con organizaciones marroquíes y con la propia ‘Ndrangheta italiana. Aunque su liderazgo fue desarticulado en operaciones policiales sucesivas a partir de 2018, el vacío de poder que dejaron generó una violenta guerra entre clanes rivales que pugnan por heredar su territorio y sus rutas.

9. Los Ñetas

Los Ñetas nacieron en las cárceles de Puerto Rico en los años 70 y llegaron a España de la mano de la emigración latinoamericana. Con presencia en Madrid, Barcelona y otras grandes ciudades, forman junto a los Latin Kings y los Trinitarios el trío histórico de las bandas latinas en nuestro país. El Ministerio del Interior prorroga cada año el Plan de Actuación y Coordinación Policial contra Grupos Violentos de Carácter Juvenil, a través del cual en Madrid las autoridades han liderado más de 88.000 actuaciones y capturado alrededor de 3.581 detenidos desde 2022. Los Ñetas se distinguen por su simbología carcelaria, sus collares de cuentas y su código de lealtad interno, y siguen captando jóvenes en barrios con altos índices de exclusión social.

10. Clanes turcos del narcotráfico

Barcelona se ha convertido en escenario de ejecuciones vinculadas a clanes turcos del narcotráfico. Tekin Kartal, vinculado a uno de los clanes turcos más activos, fue asesinado a plena luz del día en la ciudad, un sicario le disparó en plena calle y huyó sin ser identificado. Estas organizaciones controlan rutas de heroína desde Turquía y Asia Central hacia el Reino Unido y el norte de Europa, utilizando España como territorio de tránsito y, cada vez más, como punto de distribución autónomo. Su vinculación con figuras como la familia Baybaşin —condenados en distintos países europeos por narcotráfico y asesinato— ilustra el alcance transnacional de su red.

España, por su posición geográfica y su tejido económico, seguirá siendo en los próximos años un escenario detacado para el crimen organizado internacional. La respuesta institucional pasa necesariamente por la cooperación policial y judicial a escala europea, la lucha contra el blanqueo de capitales y la intervención social en los entornos que alimentan el reclutamiento de las bandas juveniles.