El Banco Central Europeo (BCE) ha subrayado la importancia de tener dinero en metálico en casa ante posibles emergencias como apagones, guerras o pandemias. A raíz de experiencias recientes como el apagón eléctrico del 28 de abril de 2025 en España, donde los sistemas digitales dejaron de funcionar y las tarjetas no se pudieron usar, el BCE destaca que el efectivo se convirtió en el único medio de pago funcional.
Según el BCE, en momentos de crisis el dinero en efectivo destaca por su accesibilidad, privacidad y estabilidad. Permite seguir comprando lo esencial sin depender de la tecnología, especialmente cuando fallan los cajeros automáticos o los pagos electrónicos.
La recomendación oficial del BCE es guardar entre 70 y 100 euros por persona, una cantidad que permita cubrir necesidades básicas durante al menos 72 horas. En una familia de cuatro miembros, por ejemplo, sería aconsejable disponer de entre 280 y 400 euros en efectivo en casa, bien guardados y de forma segura.
Este consejo se basa en el análisis de varias crisis recientes, incluyendo la pandemia de la COVID-19, la invasión a Ucrania y la crisis económica en Grecia, en las que el efectivo jugó un papel clave como reserva estable de valor.