Hasta que no lo dice el Banco de España no es oficial y hoy ha confirmado q ue el Euríbor cerro septiembre con una ligera subida hasta el 2,172%. Esta variación apenas modifica la fotografía mensual —el dato de agosto fue del 2,114%—, pero tiene un efecto claro para quienes revisen su hipoteca ahora: las cuotas seguirán bajando. El motivo es que, en términos interanuales, el Euríbor está muy por debajo del nivel que marcaba en septiembre de 2024, cuando alcanzó el 2,936%.

Esto supone una diferencia de 76 puntos básicos que, en la práctica, se traduce en ahorros reales para los hogares. Las hipotecas variables en España suelen revisarse una vez al año, y quienes lo hagan con el dato de este septiembre notarán un alivio en sus pagos mensuales, a pesar del leve repunte frente a agosto.

Una hipoteca tipo de 150.000 euros a 30 años, con un diferencial del 0,99% sobre el Euríbor, se abaratará en torno a 64 euros al mes. Eso son 770 euros menos al año. Esta rebaja se explica porque estamos en los primeros años del préstamo, donde la mayor parte de la cuota va destinada a intereses y, por tanto, cualquier movimiento del índice tiene un efecto más notable.

La caída interanual del Euríbor responde al cambio de expectativas respecto a los tipos de interés en Europa. Aunque el BCE aún no ha anunciado nuevos recortes, el mercado ya descuenta que no volveremos a ver un precio del dinero por encima del 4,5% como ocurrió en 2023. Las palabras del BCE en sus últimas reuniones han enfriado las previsiones de más recortes este año, pero tampoco han cerrado del todo la puerta.

Las entidades financieras, por su parte, están adaptando sus ofertas. La estabilidad del Euríbor cerca del 2% les permite afinar precios y volver a lanzar productos competitivos en un entorno más predecible. Aunque la guerra hipotecaria que vivimos en 2022-2023 se ha enfriado, algunos bancos empiezan a moverse para atraer perfiles solventes que aún dudan entre tipo fijo o variable.

Desde el punto de vista técnico, el Euríbor se comporta en función de las previsiones sobre tipos oficiales, la inflación y los mensajes que lanza el BCE. Aunque los repuntes como el de este mes puedan parecer una pausa en la caída, son normales en un entorno donde el indicador corrige sobre la marcha. La clave es que ya ha perdido fuerza la presión alcista que lo llevó a superar el 4% hace apenas un año.

A corto plazo, lo más probable es que el Euríbor se mantenga entre el 2,10% y el 2,20% en lo que queda de año. Ese rango, aunque estable, es suficiente para consolidar una nueva etapa de cuotas más bajas para millones de hipotecados.