Según un estudio elaborado por DataGenetics, una firma especializada en análisis de seguridad, millones de personas en todo el mundo siguen utilizando combinaciones numéricas extremadamente predecibles como clave de acceso a sus tarjetas bancarias, móviles o cuentas digitales. El resultado: una lista con los 20 PIN más comunes, responsables por sí solos de más de una cuarta parte de todos los códigos existentes.

Aquí está la lista completa de los PIN más utilizados:

“1234” lidera la lista con diferencia, representando aproximadamente el 11% de todos los PIN analizados en la muestra. Es decir, si un delincuente intenta desbloquear una tarjeta con ese número, tiene una posibilidad entre diez de acertar en el primer intento. Esto se agrava si prueba con los 20 PIN más frecuentes: las probabilidades de éxito suben al 27%.

¿Por qué se repiten tanto estas combinaciones? Por comodidad y falta de conciencia en ciberseguridad. Algunos códigos como «2000» o «2001» suelen tener un valor sentimental —como fechas de nacimiento—, mientras que otros como «6969» o «1234» responden a patrones mentales fáciles de recordar o secuencias visuales en el teclado.

Este patrón de comportamiento pone en jaque la seguridad de sistemas que aún confían en el PIN como método principal de autenticación. Muchos bancos siguen permitiendo al usuario definir su propio PIN, sin establecer restricciones que impidan estas elecciones previsibles. Aunque cada vez más entidades implementan medidas adicionales —como la verificación biométrica o tokens de seguridad—, millones de tarjetas aún dependen exclusivamente de estas cuatro cifras.

Desde los organismos de ciberseguridad se recuerda que el PIN no debe ser una fecha personal, una secuencia ni una repetición de dígitos. Algunas recomendaciones básicas incluyen:

La elección de un PIN seguro puede parecer un detalle menor, pero en muchos casos es la única barrera entre un ciberdelincuente y tus finanzas personales. Elegir bien esas cuatro cifras puede marcar la diferencia entre la tranquilidad y el fraude.