La primavera ha traído una buena noticia inesperada para los hipotecados a tipo variable: el Euríbor ha registrado en abril su mayor caída interanual desde agosto de 2009. El índice, que determina los intereses de la mayoría de hipotecas en España, ha cerrado el mes en el 2,143%, su nivel más bajo en casi dos años, según confirmó el Banco de España. Esta fuerte bajada rompe con la aparente estabilidad que el indicador venía mostrando en los primeros meses del año.

La magnitud del descenso es especialmente notable: 1,56 puntos porcentuales respecto a abril del año pasado y un recorte de 25 puntos básicos respecto a marzo. Se trata de una corrección brusca que, en términos prácticos, alivia notablemente el bolsillo de quienes deben revisar su préstamo. Para una hipoteca media de 150.000 euros a 30 años con un diferencial del 0,99%, la caída del Euríbor supone una rebaja de unos 133 euros mensuales, lo que equivale a 1.600 euros anuales.

Esta mejora llega en un momento clave, justo cuando los mercados se preparan para una posible bajada de tipos por parte del Banco Central Europeo en su reunión de junio. A pesar de que el BCE no ha movido ficha desde septiembre, el tono más dovish de sus últimas intervenciones y la moderación de la inflación en la eurozona —que cerró abril en el 2,4% según Eurostat— abren la puerta a una relajación monetaria en los próximos meses.

Los expertos coinciden en que el Euríbor ha retomado su senda descendente, empujado por las expectativas de tipos más bajos y por un entorno económico más incierto. Desde iAhorro, su director de hipotecas, Simone Colombelli, apunta que «cuando parecía que vivíamos un momento de estabilidad, una nueva rebaja de tipos del BCE ha traído consigo una nueva caída del Euríbor, que hace que retome claramente su tendencia a la baja».

Pero no solo influye la política del BCE. También las turbulencias geopolíticas y comerciales están dejando huella. HelpMyCash recuerda que los vaivenes en las relaciones comerciales entre Estados Unidos y Europa —como la amenaza de aranceles a productos europeos, posteriormente pausada— han sembrado dudas sobre la solidez del crecimiento global. Y el miedo a una recesión, aunque perjudicial para la economía en general, suele traducirse en una bajada de tipos que beneficia a los hipotecados a tipo variable.

El mercado ya descuenta una primera bajada de 25 puntos básicos por parte del BCE en junio, y no se descarta una segunda antes de final de año. La clave estará en la evolución de los precios y la actividad económica. Alemania, motor de la eurozona, apenas ha logrado esquivar la recesión técnica, y el crecimiento sigue siendo débil. Si el BCE considera que hay margen para estimular sin reactivar la inflación, los tipos seguirán bajando.

Para quienes tengan hipotecas variables con revisión en los próximos meses, esto se traduce en un respiro después de dos años de incrementos agresivos. Aún es pronto para cantar victoria, pero el escenario de tipos en torno al 2% —o incluso por debajo— empieza a consolidarse. Los datos diarios del Euríbor ya han llegado a marcar un 2,022% en abril, el valor más bajo del año.

Según estimaciones de comparadores como HelpMyCash o Rastreator, el Euríbor podría cerrar el primer semestre entre el 1,90% y el 2,20%. Todo dependerá de la política monetaria del BCE y de la evolución de las tensiones internacionales. Pero tras meses de incertidumbre, el viento empieza a soplar a favor de los hipotecados.