El mercado inmobiliario español ha arrancado 2024 con fuerza. Según los últimos datos del Consejo General del Notariado, febrero registró un aumento del 10,5% en la compraventa de viviendas respecto al mismo mes del año anterior, alcanzando un total de 60.154 operaciones. Este repunte llega tras un 2023 marcado por la moderación en la actividad del sector, afectado por el endurecimiento de las condiciones financieras y la inflación.
Lo más destacable es que la reactivación no solo se observa en el volumen de operaciones, sino también en los precios. El metro cuadrado se situó en los 1.843 euros, un 9,4% más caro que hace un año. La subida ha sido más intensa en los pisos, con un avance del 12,2% interanual (2.094 euros/m²), frente al incremento más moderado del 5,9% en las viviendas unifamiliares (1.388 euros/m²).
El impulso comprador se ha sentido en todo el territorio, salvo en Canarias, donde las compraventas retrocedieron un 2,6%. En cambio, el País Vasco lideró las subidas con un avance del 30,3%, seguido de Asturias (27,7%) y Extremadura (25%). Resulta especialmente llamativo el repunte en regiones que tradicionalmente no encabezan el ránking del mercado inmobiliario, como Galicia, Castilla y León o Castilla-La Mancha, que superaron ampliamente la media nacional.
Por el lado de los precios, todas las comunidades experimentaron encarecimientos. Madrid volvió a situarse en cabeza con una subida del 19,2%, seguida de La Rioja (18,5%) y Murcia (16,9%). Solo Navarra presentó un incremento por debajo del 3%. A pesar del aumento en los precios, las cifras de actividad siguen al alza, lo que indica que la demanda aguanta, probablemente sostenida por la expectativa de un futuro recorte de tipos por parte del Banco Central Europeo.
Otro dato que subraya la recuperación del mercado es el aumento de los préstamos hipotecarios. En febrero se firmaron 29.953 nuevos créditos para compra de vivienda, un 24,2% más que un año antes. El importe medio también creció casi un 10%, situándose en 163.164 euros. En más de la mitad de las operaciones (49,8%), se recurrió a financiación, con una ratio préstamo/precio del 72,4%, un nivel prudente que sugiere criterios de concesión todavía conservadores por parte de la banca.
La reactivación del crédito se dejó notar sobre todo en comunidades como Extremadura (+47,9%), Asturias (+45,9%) o La Rioja (+39%). Incluso en Canarias, pese a la caída en las compraventas, los préstamos aumentaron un 34,1%. Navarra fue la única comunidad que vio retroceder el número de hipotecas.
El conjunto de cifras apunta a un renovado dinamismo inmobiliario, impulsado probablemente por una mezcla de ajuste previo de la demanda, expectativas de moderación en los tipos y una economía que ha esquivado, por ahora, el frenazo que muchos anticipaban. No obstante, el ritmo de crecimiento en precios, especialmente en algunas zonas, reabre el debate sobre la accesibilidad y el riesgo de nuevos episodios de tensión en el mercado residencial.