Las hipotecas a tipo fijo se consolidan como la opción preferida por los compradores de vivienda en España, según los últimos datos publicados por la Asociación Hipotecaria Española (AHE). En el último trimestre de 2024, el 64 % de los nuevos préstamos hipotecarios contratados para adquisición de vivienda fueron a tipo fijo, una cifra que no solo marca una tendencia, sino que supone un vuelco respecto al primer trimestre del mismo año, cuando este tipo apenas representaba el 46 % del total.

Este giro en las preferencias de los compradores no se entiende sin el contexto económico actual. Tras años de escalada en los tipos de interés, el Banco Central Europeo (BCE inició en abril de 2025 un ciclo de bajadas, con una primera rebaja de 25 puntos básicos, que sitúa el tipo de referencia en el 2,25 %. Esta decisión, enmarcada en un entorno de desaceleración inflacionaria, ha tenido un efecto directo sobre el mercado hipotecario: los productos a tipo fijo, ahora con intereses medios en torno al 2,8 %, se colocan por debajo de los tipos mixtos y variables, que rondan el 3,6 %.

La caída de popularidad más notable ha sido la de las hipotecas mixtas, que han pasado de representar el 40 % de las nuevas contrataciones en el cuarto trimestre de 2023 al 25 % en el mismo periodo de 2024. Estos productos, que parecían el refugio perfecto durante la fase más dura de subida de tipos, ahora han perdido atractivo frente a un tipo fijo más competitivo. Las hipotecas variables, por su parte, se desploman hasta representar solo el 10 % del total, frente al 15 % del año anterior.

Esta evolución refleja el cambio de mentalidad del comprador español, cada vez más reacio a asumir riesgos financieros en un entorno de elevada incertidumbre geopolítica y económica. Además, la competencia entre entidades bancarias ha contribuido a que las condiciones de las hipotecas fijas sean más atractivas, con menos comisiones y mayores facilidades en la amortización anticipada.

En paralelo, el informe de la AHE destaca otro fenómeno clave: el creciente peso del comprador extranjero en el mercado inmobiliario español. En comunidades como la Valenciana, los extranjeros ya suponen el 32 % de las operaciones, y en provincias como Alicante acaparan el 47 % de las compras. Esta presencia foránea, motivada por la búsqueda de segundas residencias o retiro en el Mediterráneo, está ejerciendo una presión añadida sobre la demanda y los precios en determinadas zonas costeras.

Mientras tanto, los bancos ajustan su oferta y perfilan estrategias para adaptarse a este nuevo escenario, conscientes de que el comprador actual prioriza la estabilidad por encima del ahorro potencial a largo plazo. Si la tendencia se mantiene y el BCE continúa con su política de relajación monetaria, es probable que el tipo fijo siga reinando en las estadísticas hipotecarias de 2025.