Desde los mercados financieros hasta las mesas de cambio, el euro vuelve a recuperar protagonismo frente al dólar. En la sesión de este viernes, la moneda común ha alcanzado un cambio de 1,0871 dólares, consolidando una revalorización cercana al 5% en solo una semana. Este repunte marca su mejor desempeño semanal desde la crisis global de 2009 y devuelve al euro a niveles no vistos desde noviembre del año pasado.
La recuperación del euro se produce en un contexto de incertidumbre sobre la política comercial de Estados Unidos, un factor que ha debilitado al dólar y fortalecido a la divisa europea. La llegada de Donald Trump a la Casa Blanca ha traído consigo una serie de medidas proteccionistas que han generado inestabilidad en los mercados, afectando la confianza de los inversores y empujando a muchos a buscar refugio en otras divisas.
Alemania y el BCE refuerzan el impulso del euro
Otro de los factores clave detrás de esta apreciación del euro ha sido el giro en la política económica alemana. A principios de esta semana, los partidos que se encaminan a formar el nuevo Gobierno en Berlín anunciaron su intención de reformar el ‘freno de la deuda’ y crear un fondo especial para inversiones en infraestructuras y defensa. Esta medida ha sido bien recibida por los mercados, que interpretan un aumento del gasto como un estímulo para la economía europea.
Por otro lado, la presidenta del Banco Central Europeo (BCE), Christine Lagarde, dejó abierta la posibilidad de modificar la política monetaria en función de la evolución de la inflación y el comercio global. Aunque no se ha confirmado una nueva rebaja de tipos en abril, el tono de Lagarde ha sido más agresivo de lo esperado, lo que ha reforzado la percepción de que el BCE está dispuesto a actuar de forma flexible para proteger la estabilidad económica.
Un dólar en retroceso ante señales de debilidad económica
Mientras en Europa las noticias han sido favorables para la moneda común, en Estados Unidos han comenzado a aparecer señales de debilitamiento económico. Los inversores están atentos a los datos del mercado laboral de febrero, que se publicarán este viernes y que podrían confirmar una desaceleración en el crecimiento del empleo.
Según los analistas de ING Research, «se están desarrollando dos historias completamente diferentes en Estados Unidos y Europa, lo que está cerrando la brecha en crecimiento, tasas de interés y valoración de monedas». En este sentido, la incertidumbre en torno a la política arancelaria de Trump ha empezado a afectar la confianza empresarial y podría estar ralentizando la actividad económica en el país norteamericano.
Los expertos de Bank of America son aún más optimistas respecto al euro. En su último informe, señalaron que la combinación de medidas económicas en Europa y las dificultades en EE.UU. podría marcar «un cambio de juego». Además, la decisión de Bruselas de reforzar el gasto en defensa y simplificar procesos burocráticos también ha contribuido a mejorar la percepción del euro entre los inversores.
Previsiones optimistas para el euro
Aunque el repunte del euro ha sido significativo, algunos analistas creen que este es solo el comienzo. En una revisión de sus previsiones, los estrategas de Bank of America han elevado sus expectativas para la cotización del euro frente al dólar. Ahora esperan que el tipo de cambio alcance los 1,15 dólares a finales de 2025 y los 1,20 dólares en 2026, frente a sus estimaciones previas de 1,10 y 1,15, respectivamente.
La evolución del euro en los próximos meses dependerá de múltiples factores, desde la política monetaria del BCE hasta los movimientos de la Reserva Federal estadounidense y el impacto de las medidas económicas de la administración Trump. No obstante, por ahora, la moneda común parece haber encontrado un nuevo impulso que la acerca a sus niveles más sólidos en más de una década.
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