Para los bancos el aspecto  más importante que valoran a la hora de establecer las condiciones de una hipoteca es la garantía de que va a ser pagada y pocas garantías hay mayores que las del sueldo de un funcionario, que es para toda la vida, por ello son el perfil favorito de los bancos y la razón por la que les ofrecen ofertas más ventajosas que a los demás. Es el negocio redondo, prestar a alguien que sabes que te va a pagar (y si no te paga es porque se ha muerto y para eso está el seguro de vida que te obligan a contratar)

Las ventajas que obtiene este colectivo van desde menores intereses, financiación total de la vivienda y  plazos más largos, con máximos de entre 35 y 40 años. Existen incluso empresas (brokers hipotecarios) dedicadas exclusivamente a ofrecer hipotecas a funcionarios con condiciones realmente interesantes ya que el tipo medio de interés puede ser de hasta 1.5% más bajo que la que ofrecen a un trabajador de la empresa privada.

Actualmente los funcionarios pueden llegar a conseguir hipotecas fijas con un interés entre el 2 y el 2.5% o variables con un diferencial del Euribor por debajo del 0.7%.

Generalmente para alcanzar esas condiciones es necesario realizar las típicas vinculaciones  con el banco (lo que ellos llaman bonificaciones) domiciliando la nómina y contratando una tarjeta de crédito, un seguro de hogar y un seguro de vida. Además estas ofertas suelen ser exclusivas para los funcionarios de carrera, es decir, para aquellos que tengan un empleo permanente en la administración obtenido a través de una oposición, no es válido para los interinos. Un funcionario interino, es decir, un funcionario que no tiene una plaza fija todavía en la Administración Pública, es considerado como un trabajador temporal o eventual por el banco a la hora de hacer el estudio para su hipoteca.

Por tanto si eres un funcionario deberías saber que cualquier banco estará loco por concederte una hipoteca y es un buen momento para aprovecharse de ello, tanto para contratar una como para cambiar la actual. En este caso tú estás en posición dominante.