Las soluciones propuestas por el gobierno para ayudar a los hipotecados en apuros, tras la subida del euribor, parece que no están funcionando como se deseaba, de hecho el secretario de Estado de Economía y Apoyo a la Empresa, Gonzalo García Andrés, ha pedido a la banca que «extreme la diligencia» en la tramitación de las solicitudes de adhesión al Código de Buenas Prácticas para alivar la carga hipotecaria de las familias.

En el XXX Encuentro del Sector Financiero, organizado por Deloitte y ‘ABC’, ha recordado que la semana pasada el Banco de España actualizó los datos sobre las solicitudes para acogerse a estas medidas. Hasta junio, la banca había recibido 42.800 peticiones, de las que se habían aceptado en torno a 3.800 (9% sobre el total), 17.100 habían sido rechazadas (40% del total) y 21.400 (50% del total) estaban pendientes de resolverse.

«Quiero aprovechar esta oportunidad para pedir al sector bancario que por favor extreme la diligencia en el tratamiento de estas operaciones», ha señalado García Andrés, antes de indicar que gracias a la buena evolución económica y el comportamiento del mercado laboral, la aplicación del código «no está llegando a los niveles que se habían pensado».

En noviembre de 2022, cuando se actualizó el Código de Buenas Prácticas hipotecario de 2012 para familias vulnerables y se creó otro nuevo para deudores en riesgo de vulnerabilidad, el Ministerio de Asuntos Económicos y Transformación Digital estimaba que el número de beneficiarios potenciales era de un millón.

«Pero es fundamental que este instrumento se aplique y bien, y que todas las familias que son elegibles en estos códigos cuenten con él», ha proseguido.