Ayer el BCE decidió mantener los tipos de interés, una noticia que viniendo de diez subidas consecutivas, sin duda es buena para los hipotecados aunque como siempre el diablo está en los detalles, en el discurso de Lagarde.

La presidenta del Banco Central Europeo (BCE), evitó pronunciarse sobre si los tipos de interés habían tocado techo, aunque sí dejó claro que hablar de bajar las tasas es algo «totalmente prematuro».

«No se discutió en absoluto y el debate sería absolutamente prematuro. Incluso tener una discusión sobre el recorte es total, totalmente prematuro», ha advertido la banquera central de la zona euro en la rueda de prensa posterior a la reunión del Consejo de Gobierno del BCE, celebrada excepcionalmente en Atenas.

En este sentido, ha defendido que la institución seguirá guiándose por los datos entrantes y tomando sus decisiones de política monetaria reunión a reunión sobre la base de los tres criterios aplicados por el BCE respecto de las perspectivas de inflación, de la inflación subyacente y de la solidez de la transmisión de su política monetaria de cara a retornar a una tasa de inflación del 2% en el medio plazo, tal como indica el objetivo de la entidad.

«Por el momento, lo que estamos diciendo es que tenemos que mantenernos firmes, tenemos que mantener. Ésta es la decisión de hoy. Estamos manteniendo», ha respondido.

La presidenta del BCE ha expuesto que, con base en la evaluación actual, el Consejo del BCE considera que las tasas están en niveles que mantenidos durante un período suficientemente largo contribuirá sustancialmente al retorno oportuno de la inflación a la meta del 2%, aunque ha precisado que «el hecho de mantener no significa que nunca se vuelva a subir».

En este sentido, Lagarde ha apuntado que la información entrante ha confirmado en términos generales la evaluación del BCE de las perspectivas de inflación a medio plazo, añadiendo que se espera todavía que la inflación se mantenga demasiado alta durante demasiado tiempo y que las presiones sobre los precios internos sigan siendo fuertes.

«Nuestros pasadas subidas de tipos de interés siguen transmitiéndose con fuerza a las condiciones de financiación. Esto está frenando cada vez más la demanda y, por lo tanto, ayuda a reducir la inflación», ha explicado, por lo que las futuras decisiones garantizarán que los tipos se fijen en niveles suficientemente restrictivos durante el tiempo que sea necesario para garantizar el retorno oportuno de la inflación al objetivo.

En cualquier caso, la francesa ha asegurado que el BCE seguirá aplicando un enfoque dependiente de los datos para determinar su política monetaria, reiterando que el Consejo está dispuesto a ajustar todos sus instrumentos dentro del mandato para garantizar que la inflación regrese al objetivo de medio plazo y preservar el buen funcionamiento de la transmisión de la política monetaria.