En un entorno de subidas generalizadas de los tipos de interés en todo el mundo es importante ver las consecuencias que este nuevo entorno económico está causando en las economías de distintos países ya que tarde o temprano se podrían producir en Europa.

Si miramos hacia China, vemos como esta semana los organismos de supervisión financiera del país  han anunciado rebajas en los intereses hipotecarios y en las aportaciones mínimas iniciales para la compra de vivienda con el fin de estimular el mercado inmobiliario, que en los últimos tiempos se está viendo presionado de manera adicional por los problemas de las promotoras Country Garden y Evergrande.

Según un comunicado conjunto del Banco Popular de China (POBC, por sus siglas en inglés) y la Administración Nacional de Regulación Financiera del país, los clientes con préstamos hipotecarios para la compra de primera vivienda podrán, desde el 25 de septiembre, solicitar un cambio de tipo en el contrato o migrar a una nueva hipoteca a fin de reducir los intereses que pagan.

Al mismo tiempo, el sector bancario podrá ver facilitada la amortización anticipada de las hipotecas, lo que elevaría sus ingresos por intereses.

Además, en las hipotecas destinadas tanto a la compra de primera como de segunda vivienda, el pago mínimo inicial de los compradores se rebajará hasta el 20% y el 30%, respectivamente, en todo el país.

A su vez, los gobiernos locales podrán modificar las políticas de crédito a la vivienda de forma específica. Muchas ciudades chinas han llevado a cabo en los últimos tiempos cambios en sus políticas de crédito a la vivienda, entre ellos el de permitir la concesión de préstamos preferenciales para la compra de primera vivienda, independientemente del historial crediticio previo del comprador.