Si hay una persona a la que se tiene cariño en este blog es a Mario Draghi, el Salvador del Euro y el rescatador de los hipotecados que llevó al Euribor a terreno negativo. Ayer, el exgobernador del BCE dio una charla en la edición de 2023 del World Investment Forum de Amundi.

Habló, como no, de la inflación, dejando claro que no hay más remedio que seguir luchando por su reducción. Respecto a la inteligencia artificial, para Draghi va a tener unas consecuencias enormes. «Con una velocidad de desarrollo exponencial, si no se gestiona bien puede tener unos efectos negativos muy complicados de resolver».

En cuanto al coste de la vida, Draghi señaló que «no hay alternativa a bajar la inflación» y que los bancos centrales «deben hacer lo que hacen». Dejó claro que era necesaria una continuación «prudente» del endurecimiento monetario y que los bancos centrales debían permanecer atentos a los efectos sobre el crecimiento.

Draghi estima que «los bancos centrales deben seguir haciendo lo que hacen. No se pueden cambiar los objetivos ahora, generaría problemas de credibilidad y confianza». Lo que ocurra luego, dependerá en gran parte, de las políticas fiscales. «En EE.UU. la política fiscal no ha dejado de ser expansiva y, además, no han tenido que preocuparse tanto por el precio de la energía. Sin embargo, en Europa solo ha habido expansión fiscal por la pandemia y, además, el impacto de la guerra ha sido mucho mayor en los precios energéticos», señala. Mirando hacia adelante, en su opinión es inevitable pensar que la transición energética va a dar lugar a un aumento considerable del gasto público, lo que supondrá más déficit y también tipos más altos.

Por tanto, tal y como han dejado los Bancos Centrales esta misma semana, tendremos tipos altos durante mucho tiempo…