Los hipotecados españoles están a la espera de la reunión del Banco Central Europeo (BCE) que se celebrará este jueves. Se espera que en esta reunión, el BCE aumente las tasas de interés en 25 puntos básicos. Este movimiento es crucial, ya que la tasa del euríbor se encuentra actualmente en el 3,942% y podría superar el umbral del 4%, en función de la dureza del posterior discurso de Christine Lagarde.

A pesar de las especulaciones sobre otro aumento de 25 puntos básicos en julio y una tercera alza pronosticada por algunas firmas de análisis como Ebury, la mayoría de los analistas coinciden en que el euríbor alcanzará un pico por encima del 4% y luego se estabilizará durante el verano, seguido de una disminución que lo llevará al 2,56% a finales de 2024.

CaixaBank, por ejemplo, mantiene una visión optimista. Proyectan que el indicador se contendrá en la segunda mitad de 2023, lo que llevará al euríbor al 3,44% en diciembre. Por otro lado, los expertos de Funcas predicen que el euríbor se estabilizará alrededor del 3,75% en los próximos meses, una vez que las tasas de interés hayan aumentado.

Mirando hacia 2024, Funcas pronostica dos fases de descenso para el euríbor: una en la primera mitad del año, en la que caerá hasta el 3%, y otra en la segunda mitad, en la que se reducirá hasta el 2,75%.

En resumen, los inversores y los mercados están a la espera de ver cómo evoluciona la situación con el euríbor, ya que este indicador es un barómetro de la salud financiera de la economía de la zona euro. Sin embargo, la mayoría de las firmas de inversión prevén un pico seguido de una estabilización y un eventual descenso del euríbor.