El Euribior ha vuelto a convertirse en una de las mayores pesadillas de las familias españoles y si bien es cierto que no hemos llegado a niveles de 2008 esto se debe en gran parte a los ahorros acumulados durante los años de pandemia lo que permitirá a algunos afortunados a amortizar anticipadamente su hipoteca para afrontar de esta manera la subida de tipos.

Las amortizaciones son ahora mucho más rentables que cuando el Euribor estaba en negativo, afinando aún más diríamos que con el Euribor en negativo NO salía rentable amortizar, ahora sí y mucho.

El proceso de amortización de una hipoteca implica la devolución gradual del préstamo. Para poder amortizar, es crucial tener un ahorro consistente. Una vez que se dispone de tal cantidad, es importante decidir cuándo y cómo utilizarlo para pagar la hipoteca, ya sea total o parcialmente.

Como consejo genérico podría decir que es mejor amortizar siempre durante los primeros años de la hipoteca si tenemos el dinero ahorrado y no esperar. La razón radica en la naturaleza del sistema de amortización francés, que es el que se utiliza en España. Este sistema implica que, durante los primeros años del préstamo hipotecario, se pagan más intereses que capital y, hacia el final de la vida de la hipoteca, la situación se invierte. Por lo tanto, cuanto más pronto se pueda amortizar la hipoteca, mayor será el ahorro en intereses.

En el momento de la amortización parcial de la hipoteca, las instituciones bancarias suelen ofrecer dos opciones: disminuir la cuota mensual o reducir el plazo de la hipoteca y esta es la gran pregunta que se hacen muchos hipotecados. Ambas opciones tienen sus ventajas y desventajas y la elección dependerá de las circunstancias particulares de cada uno.

En general es preferible amortizar plazo antes que cuota, es decir, quitarte años de la hipoteca. Esta recomendación se basa en el potencial de ahorro que ofrece la reducción del plazo de la hipoteca, ya que al disminuir la cantidad de años de la hipoteca con la amortización, el ahorro en intereses es mucho mayor en comparación con la disminución de la cuota mensual.

No obstante que cada situación es única y aquí lo realmente importante es no perder el tiempo y si se tienen ahorros, amortizar cuanto antes ya que ninguna opción es financieramente más rentable y segura que esa.