El Banco Central Europeo (BCE) contempla un incremento de sus tasas de interés en 25 puntos en cada una de las dos siguiente reuniones tal y como apuntan los economistas consultados por Reuters. Muchos de estos expertos también manifestaron que existe un riesgo considerable de que las tasas aumenten aún más en el futuro.

Varios responsables de política monetaria del BCE han manifestado que es probable que el banco central necesite mantener una política de incrementos de tasas más extendida en el tiempo de lo previsto, hasta que la inflación subyacente muestre indicios de desaceleración contundente.

La encuesta, realizada a 62 economistas entre el 10 y 15 de mayo, sugiere que el BCE, que recientemente limitó su alza a 25 puntos base tras una serie de incrementos de 75 y 50 puntos base, volverá a elevar su tasa de depósito en un cuarto de punto porcentual el próximo mes, ubicándola en el 3,50%.

Aunque un tercio de los economistas encuestados, 20 en total, predijeron que el BCE detendrá su ciclo de endurecimiento monetario, la mayoría (42) anticipó que la tasa alcanzará el 3,75% en julio. Además, cinco de ellos estiman que llegará al 4,00% en septiembre.

Las proyecciones medias indican que las tasas se mantendrán en el 3,75% hasta el próximo mes de abril, como mínimo. Solo una predicción sugiere un recorte de 25 puntos base este año.

Rubén Segura-Cayuela, economista para Europa de Bank of America, señaló que el mensaje de los responsables del BCE ha sido decididamente firme desde la última reunión el 4 de mayo. Añadió que la encuesta reciente sobre las expectativas de inflación de los consumidores muestra un incremento en estas. «A menos que haya un cambio drástico, simplemente podemos confirmar nuestra creencia de que dos aumentos más de 25 puntos base representan el límite inferior», afirmó.

Aunque el BCE comenzó su ciclo de incrementos de tasas más tarde que otros bancos centrales importantes, es ahora uno de los pocos que tienen aún más incrementos por realizar. Por otro lado, la Reserva Federal de EE.UU. aumentó su tasa de interés de referencia en 25 puntos base este mes, pero indicó una pausa en su ciclo de endurecimiento.

No obstante, la presidenta del BCE, Christine Lagarde, aseguró que la entidad «no depende de la Fed» y que no hará una pausa, ya que las tasas aún no son «suficientemente restrictivas».

La inflación actual sigue superando por mucho el objetivo del 2% establecido por el BCE. Todos los encuestados, a excepción de uno, afirmaron que el mayor riesgo es que la tasa de interés máxima sea más alta de lo que se espera. Se estima que la presión general sobre los precios no bajará al objetivo del 2% del BCE al menos hasta 2025. Se espera que la inflación subyacente promedie el 5,5%, el 5,0% y el 3,9% en el segundo, tercer y cuarto trimestre respectivamente, y una media del 2,7% en 2024.