El cambio de discurso del BCE de hace un año, provocado principalmente por la inflación descontrolada, nos pilló a todos por sorpresa y también al Euribor que hace tan solo un mes estuvo muy cerca de alcanzar el 4%.

Pese a esta sorpresa, algunas instituciones como la OCDE ya nos avisó en septiembre del año pasado que los tipos de interés en Europa podrían subir hasta el 4% y lo dijo en un momento en el que los tipos estaban al 1.5%.

Esto es lo que dijo a finales de septiembre del 2022.

«Se necesitan más aumentos de los tipos de interés en la mayoría de las principales economías avanzadas para garantizar que los tipos de interés reales se vuelvan positivos y las presiones inflacionarias se reduzcan de manera duradera. Es probable que esto implique un período de crecimiento por debajo de la tendencia para ayudar a reducir las presiones de la inflación. Se proyecta que las tasas de interés de política aumenten hasta el 4,5-4,75% por ciento en los Estados Unidos, 4,5% por ciento en Canadá y 4,25% en el Reino Unido en 2023», advierte el informe de la OCDE.

Esta misma semana hemos tenido el primer aniversario de la vuelta a positivo del euribor y resulta sorprendente la velocidad de la subida. De momento parece que su escalada hasta el 4% se ha frenado aunque no podemos todavía descartar cualquier escenario, como siempre la clave estará en el comportamiento de la inflación y cuanto más se aleje del 2% buscado por el BCE más posibilidades tendremos de que se sigan subiendo los tipos de interés.