El reinado de las hipotecas fijas ha durado muy poco aunque ha sido muy intenso llegando a acaparar un 73,8% de las totales durante el mes de febrero del años pasado. Desgraciadamente mucho han cambiado las cosas desde entonces y hemos pasado de un Euribor del -0.335% de ese mes al cerca del 4% actual.

Durante estos últimos meses muchos han sido los hipotecados a tipo variable que viendo la que se venía encima han sido rápidos en cambiar su hipoteca a una fija, a los bancos les pilló un poco desprevenidos ya que su fuerza comercial seguía centrada en las hipotecas fijas puesto que nadie se esperaba este subidón del Euribor que hemos experimentado.

El paso lógico de las entidades financieras era encarecer las hipotecas fijas así como abaratar ligeramente las variables para que los clientes contratasen la que menos riesgos ofrece a los bancos y esta es la tendencia actual que en algunos casos es más extrema eliminando directamente las hipotecas fijas de su oferta comercial y añadiendo otras alternativas como son las hipotecas mixtas.

Basta con mirar las ofertas actuales para darse cuenta de que las hipotecas fijas ya no salen rentables y su presencia es meramente testimonial, por ejemplo en el BBVA el TAE se acerca al 4.5% y en el caso del Santander el TAE supera el 5.2%. Mucho tendría que subir el Euribor para que compensase en estos momentos una hipoteca de este estilo, más teniendo en cuenta que podríamos haber visto ya el techo del Euribor en marzo.

Lo que sí que parece claro es que el mercado hipotecario sigue con muy buena salud, según los datos del INE nos encontramos ante las mejores cifras de los últimos tres años tras el bajón experimentado en diciembre.