Si estás atravesando dificultades económicas que te impiden hacer frente al pago de tu préstamo hipotecario, una opción a considerar es una quita hipotecaria. Esta alternativa consiste en eliminar una parte de la deuda contraída con el banco, lo que te permitirá asumir cuotas más reducidas y fáciles de pagar.

Es importante tener en cuenta que la quita de la hipoteca se realiza cuando el deudor no puede pagar la deuda, debido a una situación de dificultad económica. En estos casos, se puede negociar una quita de la deuda para que el capital que debas devolver sea más pequeño. Después de aprobar la quita, se volverá a hacer un plan de pagos que se calcula tomando como referencia el capital restante y que te permitirá determinar cuotas más pequeñas y fáciles de asumir.

Existen dos formas de conseguir una quita en la hipoteca: a través del Código de Buenas Prácticas bancarias y a través de la Ley de Segunda Oportunidad.

Código de Buenas Prácticas bancarias

El Código de Buenas Prácticas bancarias es un conjunto de medidas que han sido firmadas por la mayoría de bancos en España, cuyo objetivo es mejorar las prácticas bancarias y las relaciones entre bancos y clientes en momentos difíciles para estos últimos. Si te encuentras en una situación de dificultades económicas, puedes acogerte a este código y solicitar las medidas que establece.

Las medidas del Código de Buenas Prácticas bancarias se dividen en tres fases consecutivas:

  1. Medidas previas: se establecen períodos de carencia o se amplía el plazo de amortización de la hipoteca para facilitar el pago de la misma.
  2. Medidas complementarias: en caso de que las medidas previas no hayan sido suficientes, se pueden solicitar las medidas complementarias, que contemplan una quita en la hipoteca. Para acceder a ellas, es importante haber aplicado con anterioridad las medidas previas.
  3. Medidas sustitutivas: en última instancia, se contempla la dación en pago, que consiste en entregar la propiedad a cambio de saldar la deuda.

Ley de Segunda Oportunidad

La Ley de Segunda Oportunidad está destinada a personas que se encuentran en una situación de endeudamiento crítico que no pueden asumir. Esta ley permite acogerse a un proceso de reestructuración de la deuda que puede incluir una quita en la hipoteca. Para solicitarla, es necesario presentar una solicitud de mediación ante un notario o el registro mercantil correspondiente.

Es importante destacar que la quita en la hipoteca no implica la cancelación total de la deuda, sino la eliminación de una parte de la misma. Por lo tanto, una vez que se ha acordado la quita, se establecerá un nuevo plan de pagos sobre el capital restante, con cuotas más bajas y fáciles de asumir para el deudor. Es fundamental que el deudor cumpla con el nuevo plan de pagos establecido, ya que en caso contrario se podrán tomar medidas legales para reclamar el pago de la deuda restante.