¿Es mejor una hipoteca fija o una variable? Esta es la eterna pregunta entre los hipotecados y que ahora, más que nunca, cobra sentido al ver como el Euribor se dirige inevitablemente hacia el 4% después de haber estado más de seis años en negativo.

Nosotros siempre hemos sido defensores de las hipotecas variables ya que el Euribor históricamente ha estado por debajo del 2% y los valores actuales son anómalos y tenderán hacia la media los próximos años, de alguna manera ahora estamos pagando los «excesos» de los tipos negativos. Una hipoteca es un producto muy largo y conviene no tomar decisiones por una situación puntual, hay que pensar como se comportará durante los próximos 20 años.

En ING opinan similar y el título de esta noticia, el «A largo plazo, es mejor la hipoteca a tipo variable» no es una frase mía si no de Ignacio Juliá el consejero delegado del banco naranja quien además afirma que  «La hipoteca a tipo fijo no es nuestro producto estrella, es la que tiene menos crecimiento en ING. Históricamente, a largo plazo es más favorable para el cliente a tipo variable o incluso mixto. En 2007, el euríbor estaba en el 5 y pico, luego bajó y ha estado en negativo muchos años en los que los clientes con hipotecas variables se han estado beneficiando. Si la tuvieran a tipo fijo, habrían pagado mucho más».

Como hemos comentado por aquí hace poco, los que hayan contratado una hipoteca variable hace unos años han hecho uno de los negocios de su vida ya que para una hipoteca media de 150.000 euros, firmada en febrero de 2003 a 20 años, a un tipo fijo del 5%, los intereses totales a pagar han ascendido a 87.584,07 euros. De esta manera, el cliente habrá tenido que devolver entre 2003 y 2023 un total de 237.584,07 euros. Por otro lado,  el ahorro que habrá disfrutado el hipotecado medio a tipo variable en estas dos décadas asciende a 38.007,53 euros con respecto a ese mismo hipotecado medio pero a tipo fijo.