Cada vez son más los miembros del BCE que se unen al bando de los «halcones», cuyo principal objetivo es mantener la inflación bajo control utilizando para ello todas las herramientas de las que disponen los bancos centrales, especialmente la subida de tipos.

Entre estos halcones tenemos al gobernador del Banco de Letonia y miembro del Consejo de Gobierno del BCE, Martins Kazaks que en una entrevista recogida por ‘Bloomberg’ ha asegurado que el Banco Central Europeo (BCE) deberá subir los tipos hasta niveles que limiten «considerablemente» las presiones inflacionistas.

El economista cree que los «riesgos permanecen al alza» en cuanto a la inflación. «Incrementaremos los tipos considerablemente hasta un terreno restrictivo y los mantendremos ahí por bastante tiempo», ha aventurado.

«Es razonable esperar que estas subidas se ralenticen en magnitud, pero no estamos en ese punto aún», ha dicho. «Soy muy partidario de un alza de 50 puntos básicos en marzo, y, después de eso, no veo razón alguna para detener las subidas».

Opinión similar a la sostenida por Isabel Schnabel, miembro del Comité Ejecutivo del BCE, que ha dicho este martes que la actual política monetaria restrictiva ha tenido poco efecto sobre los precios.

Además, el presidente del Bundesbank, Joachim Nagel, ha afirmado al diario alemán ‘Boersen-Zeitung’ que serán necesarias subidas «más importantes».

Estas afirmaciones contrastan con la actuación de la Reserva Federal (Fed) estadounidense, que elevó el pasado 1 de febrero el precio del dinero en 25 puntos básicos, hasta situarlo en un rango objetivo de entre el 4,5% y el 4,75%.

De momento el Euribor ayer marcó cifras no vistas desde diciembre de 2008 y va directo al 3.5%.