El comienzo de año está siendo francamente irregular para el Euribor y en lo que llevamos de mes ha experimentado seis subidas frente a cinco bajadas y un día que ha repetido valor. El saldo neto es de una subida de 34 milésimas que deja provisionalmente la media mensual de enero en el 3.326% lo que supone una 273 milésimas con respecto a la de diciembre.

La culpa de esta subida hay que encontrarla, más que el incremento que llevamos durante el mes, en el final de diciembre en donde aceleró su tendencia alcista. Parecía casi inminente que durante enero veríamos al Euribor por encima del 3.5% pero su comportamiento de esta semana nos hace dudar de ello ya que el miércoles alcanzó su máximo desde el 2008 para caer con fuerza el jueves y el viernes en donde acumuló un descenso de 55 milésimas.

Por tanto parece que la tendencia alcista se ha frenado de momento y aunque es pronto para sacar conclusiones si nos da alguna esperanza de cara a que el 3.5% tarde más en llegar de los pensado inicialmente y que finalmente no lleguemos a ver el 4% que pronostican algunos analistas.

Como punto a favor tenemos los últimos datos de inflación conocidos tanto en EEUU como en Europa que podría forzar a los Bancos Centrales a calmar su política monetaria que a priori iba a ser muy dura este 2023.

Deberemos seguir atentos a la evolución de los precios y a las declaraciones de los miembros de los Bancos Centrales para confirmar este frenazo en la tendencia alcista del Euribor, de momento somos más optimistas que hace un mes en donde el indicador más utilizado de las hipotecas de España subía sin descanso.

¿Cuánto subirán las hipotecas en enero?

Como hemos comentado la media de enero, se queda momentáneamente en el 3,326%, a efectos prácticos esto significa que para una hipoteca de 180.000€ a 25 años y con un diferencial del Euribor del 1% y revisión anual pasará de pagar una cuota de 640€ a pagar 983€, esto supone un incremento de 342€  mensuales. En el caso de que la revisión sea semestral el incremento será de 221€ mensuales.