Comenzamos año y como suele ocurrir en estas fechas nos uniremos a las previsiones para el 2023, pero antes de tirarnos a la piscina me ha dado por mirar algunas predicciones que se hicieron hace un año para el 2022 y se podrían resumir en esta.

El director de Hipotecas de iAhorro también se atreve a pronosticar que el próximo año el euríbor seguirá en negativo, que no veremos picos y además sus cifras “oscilarán en una horquilla máxima de dos décimas”, entre el -0,3 y el -0,5%. De este modo, la estabilidad también será la nota dominante.

Con ello no quiero meterme con nadie (es muy fácil señalar los errores ahora) ya que por entonces era el escenario más probable y lo que la mayoría de los analistas creían y finalmente no es que el Euribor escalase a terreno positivo es que llegó a niveles de 2008 terminando el año cerca del 3.3%.

Por tanto, no os fiéis de las previsiones, ni de las que demos aquí ni de las que den en otros medios. El Euribor está fuertemente condicionado por lo que hace el BCE y teniendo en cuenta que ni ellos saben lo que van a hacer, el realizar una previsión es más cuestión de fe que de datos.

De todas maneras, lo que sí ha avisado (o más bien amenazado) el BCE es que va subir los tipos dos veces (en total 100 puntos) durante el primer trimestre lo que podría situar los tipos de interés en el 3,5% y teniendo en cuenta que en un entorno de subidas el Euribor suele estar 50 puntos básico por encima de los tipos sería bastante probable verlo en el  4% en los próximos meses. Recordemos también que el BCE hace un año dijo que NO iba a subir tipos y no cumplió su palabra así que nunca se podrían descartar sorpresas (positivas o negativas) en función principalmente del comportamiento de los precios en la zona euro.

La única buena noticia viene de que las subidas que tengamos este año serán sobre valores del Euribor ya muy altos con lo que las revisiones de las hipotecas no deberían serán tan fuertes como las del 2022 (al menos para quienes revisen semestralmente)