El Euribor comenzó el año muy relajado llegando a incluso a perforar el -0.5% a primeros de enero pero fue en febrero cuando la tendencia ascendente empezó a consolidarse. Si bien parece que estamos echando todos los males económicos a la invasión de Rusia a Ucrania, lo cierto es que las presiones inflacionistas estaban preocupando a los bancos centrales y lo que en un principio una a ser algo transitorio al final ha forzado a los bancos centrales de todo el mundo a actuar con fuerza.

Hasta mediados del año pasado los mercados preveían que el Euribor seguiría en negativo prácticamente hasta el año 2030 pero finalmente fue en Abril de este año cuando lo hemos visto en cifras positivas llegando al +2.481% al que cotiza hoy.

¿Hasta cuánto subirá el Euribor?

Como hemos podido comprobar todas las previsiones fallaron y probablemente cualquiera que hagamos ahora también lo hará no obstante la tendencia alcista está ahí y no hay ninguna razón para que cambie, de nuevo la inflación es la mayor de las amenazas de los Bancos Centrales y con las cifras que tenemos ahora en Europa, en otros tiempos, los tipos de interés deberían estar cerca del 5%. Por tanto la cifra que alcance el Euribor estará íntimamente relacionada con la evolución de los precios, cuanto antes se controlen antes parará de subir.

A corto plazo todo parece indicar que el Euribor podría terminar el 2022 ligeramente por encima del 3% aunque, con los datos de hoy en día, deberíamos estar muy cerca del techo debería bajar ligeramente a finales del año que viene.

De momento la noticia que hemos conocido ayer nos da algo de optimismo ya que varios miembros del BCE se han mostrado dispuestos a subir los tipos de interés menos de los esperado en su próxima reunión de 15 de diciembre.

Nos hemos acostumbrado a tipos negativos durante muchos años, una medida que iba a ser excepcional se convirtió en la norma durante demasiado tiempo y aunque nos pese los intereses al 3% están bastante cerca de la media histórica.