Algo está pasando el Euribor que ha frenado prácticamente en seco su escalada hacia el 3%. De los últimos siete valores, cinco han sido de bajadas, algo que hacía muchos meses que no veíamos y parece haberse estancado en el nivel del 2.8%.

De momento no podemos confirmar que el cambio de tendencia se haya producido pero sí parece al menos que la tendencia alcista se ha tomado una pausa, no sabemos si definitiva.

Como viene siendo habitual, el Euribor se mueve al ritmo de la música del IPC y de la letra del Banco Central Europeo y si bien la canción no ha cambiado mucho el ritmo ha bajado de intensidad.

Esta misma semana Bloomber informa que los responsables de la política del BCE podrían frenar las alzas de tasas de interés con un aumento de 50 puntos básicos el próximo mes. Una buena noticia teniendo en cuenta que hasta ahora se descontaba una subida de 75 puntos básicos.

Por tanto, salvo que se produzca otro aumento inesperado de la inflación, el consenso del consejo de gobierno del BCE podría inclinarse por una medida menos agresiva.

Entre las razones para reducir la agresividad de la política monetaria están los crecientes riesgos de recesión, la posibilidad de que las presiones sobre los precios al consumidor se debiliten y la posibilidad de que un movimiento de medio punto en la tasa de depósito al 2% se acerque al llamado nivel neutral que ya no estimula la economía.

De momento este mes el BCE no se reúne y tendremos que esperar al próximo 14 de diciembre cuando sabremos si finalmente suben los tipos en 50 puntos o en 75, mientras tanto habrá que estar atentos a los datos de inflación de la eurozona y confiar en que se controle la inflación.

Por tanto podríamos estar ante el final de la escalada del euribor para alivio de los hipotecados a tipo variable.