El rescate a los hipotecados se está retrasando más de lo que el gobierno y banca desean, no obstante parece que las negociaciones están llegando a su fin y la vicepresidenta económica, Nadia Calviño, ha dado al sector de plazo «hasta final de la semana» para alcanzar un acuerdo que entrará en vigor el 1 de enero de 2023.

Entre las medidas que han planteado desde el gobierno está la de facilitar que los hipotecados a tipo variable puedan cambiar su hipoteca a una fija mediante un alargamiento del plazo del crédito, con la intención de moderar las subidas de las cuotas mensuales que se dispararán los próximos meses cuando toque revisar con el Euribor cerca del 3%. Una medida bastante distinta a la inicialmente propuesta en la que se incluía un tope temporal del tipo de interés.

Esta propuesta, que sin duda rebajaría la subida de las cuotas, por contra resultaría en unas hipotecas más largas con lo que el ahorro real no sería tanto. Se pagaría menos pero por más tiempo. A cambio la banca se comprometería a rebajar las comisiones a cobrar por el cambio de tipo variable a fijo que actualmente es de hasta el 0,15% del capital reembolsado.

Como medida extrema para familias en apuros se apunta también a una carencia de 12 meses en cuanto al pago de intereses, algo que ya esta presente en el Código de Buenas Prácticas.

Parece que finalmente este «rescate hipotecario» no será tan contundente como se rumoreó al principio y no supondrá demasiado esfuerzo para los bancos ya que de momento no están notando un incremento en la morosidad.