A la hora de evaluar una solicitud de hipoteca, las entidades financieras segmentan a sus solicitantes y los meten dentro de un grupos para asignarles una categoría determinada en función de riesgo y solvencia que tienen.

Para facilitar más el trabajo y la comercialización de productos, las entidades financieras emplean lo que se entiende como ‘colectivización’, o para ser más claros, agrupan a los clientes en colectivos.  Lo que se emplea para esta clasificación es un rasgo de su actividad profesional, laboral, sector al que se dedica o incluso la pertenencia a un grupo, que permite agrupar a un número de clientes mínimo que posee un rasgo en común.

Hay un colectivo que posee muchas ventajas en la actualidad, como es el de los funcionarios ya que se le presupone una mayor estabilidad en el empleo y esto les permite obtener las mejores hipotecas del mercado. No hay mejor cliente para un banco que aquél que sabes que no se va a quedar en paro.

Existen entidades financieras y servicios de intermediación financieros especializadas en hipotecas para funcionarios que ofrecen las siguientes condiciones (por ejemplo aquí aunque según comentan en la zona de comentarios el interés real es más alto).

Estas ofertas suelen ser exclusivas para los funcionarios de carrera, es decir, para aquellos que tengan un empleo permanente en la administración obtenido a través de una oposición, no es válido para los interinos.

Como podéis observar unas condiciones mucho mejores que las que pueden obtener cualquier trabajador de la empresa privada y en el fondo es lógico ya que ningún trabajo tiene tanta seguridad como el de funcionario y si hay algo que adoran las entidades financieras es la seguridad y el poco riesgo.

Por tanto si eres un funcionario deberías saber que cualquier banco estará loco por concederte una hipoteca y es un buen momento para aprovecharse de ello, tanto una hipoteca fija como una hipoteca variable. En este caso tú estás en posición dominante.