Últimamente las buenas noticias son tan escasas que cualquier muestra de optimismo en la economía debería resaltarse para al menos animar a los ciudadanos que tan cansados están de la actual situación.

Uno de los mayores males macroeconómicos que están sufriendo prácticamente todos los países es la inflación descontrolada que ha obligado a actuar con firmeza a los bancos centrales y por tanto endureciendo el crédito, algo que están notando especialmente los hipotecados a tipo variable con la subida del Euribor.

Por tanto, cualquier noticia que la inflación se está empezando a controlar significaría que la subida de tipos de los Bancos Centrales estaría llegando a su fin y eso es justo lo que hemos conocido hoy.

La tasa de inflación de Estados Unidos se situó el pasado mes de octubre en el 7,7%, medio punto porcentual por debajo de la subida de los precios en el mes de septiembre, encadenando así cuatro meses de moderación, hasta registrar el incremento menos intenso desde el pasado mes de enero, según se desprende de los datos difundidos este jueves por la Oficina de Estadísticas Laborales del Departamento de Trabajo del país.

La subida del coste de la energía se moderó en octubre hasta el 17,6% interanual desde el 19,8% del mes anterior. A su vez, los alimentos se encarecieron un 10,9% anual, tres décimas menos que en septiembre.

De esta forma, la inflación subyacente de Estados Unidos, que es el resultado de excluir del cálculo los precios de los alimentos y la energía, se situó en octubre en el 6,3%, frente al 6,6% de septiembre.