«Que viene el lobo: la subida de los tipos pone a los propietarios de viviendas en España al borde del abismo» (‘The wolf is coming’: rising rates push Spain’s homeowners to the brink) ese es el titular que el Financial Times nos dedica esta semana y en él nos muestra algunos testimonios de hipotecados que lo están pasando realmente mal con la reciente subida del Euribor.

El chalet de cuatro dormitorios de Isabel Benito en Colmenar Viejo, un pueblo aireado con vistas a la sierra al norte de Madrid, no es el arquetipo de casa de una familia que vive al límite. Pero los documentos bancarios y las notas garabateadas que guarda en una abultada bolsa de la compra en su salón son testimonio de la tensión financiera a la que está sometida.

A Benito, de 56 años, le preocupa que las cuotas de su hipoteca a tipo variable -el contrato típico de la mayoría de los propietarios españoles- puedan pasar pronto de 902 euros al mes a más de 1.300 euros. «Hay miedo a perder tu casa, miedo a perder lo que has pagado hasta ahora y todos los sacrificios que has hecho», dice. «Mucho miedo y mucha tristeza».

Su angustia es compartida por millones de personas en toda la eurozona, que se enfrentan a una serie de agresivas subidas de tipos por parte del Banco Central Europeo en respuesta a una inflación galopante. Para los hogares, el impacto del endurecimiento monetario en sus hipotecas se produce cuando los precios de la energía y los alimentos devoran una parte cada vez mayor de sus presupuestos.

Analizan que todavía está en el recuerdo la traumática crisis inmobiliaria del 2007 que trajo miles de deshaucios así como la importancia social de este problema que está ya implantado en el debate político, una bomba de relojería podría estallarle al actual presidente Pedro Sánchez.

Y recuerdan que lo peor está por llegar para muchos ya que aunque el BCE ya ha subido su tipo de interés básico en 2 puntos porcentuales este año -y se espera que aumente los costes de los préstamos en otros 0,5 puntos porcentuales a mediados de diciembre-, el efecto sobre los propietarios españoles no es inmediato ya que las revisiones se realizan cada seis o doce meses. Los mayores sobresaltos serán para aquellos cuyo último ajuste fue hacia finales de 2021, cuando el Euribor a 12 meses estaba en menos 0,5%. Ahora está en el 2,8%, ya que los mercados apuestan por que el BCE seguirá subiendo los tipos desde su nivel actual del 1,5%.