La agresividad mostrada por los Bancos Centrales durante estas últimas semanas dejan al BCE en una situación realmente incómoda. Con una inflación en la zona euro que roza los dos dígitos el mercado descuenta subidas de tipos más acusadas por parte del Banco Central Europeo

La propia Christine Lagarde no deja dudas y ha admitido que las subidas de tipos deben seguir un buen ritmo en la Eurozona. «Hemos subido los tipos en 125 puntos básicos y habrá más subidas en las próximas reuniones», ha asegurado la presidenta del BCE. Aunque la inflación en la Eurozona está impulsada por factores de oferta, el banco central debe aplacar la demanda, que es donde tiene control, para evitar que los precios sigan al alza, al menos por ese lado.

En este sentido la presidenta del BCE reconoce que la institución. que dirige aún no ha alcanzado el tipo de interés neutral y ese debe ser el primer objetivo. Los expertos sitúan el tipo de interés neutral (coherente con el pleno empleo e inflación en el 2%, un tipo de interés que ni contrae ni expande la política monetaria) entre el 1,5 y el 2%. Una vez alcanzando este punto, el BCE valorará si hay que seguir subiendo los tipos de interés.

De momento queda mucho camino por recorrer ya que pese a que la inflación se está empezando a controlar todavía sigue en unos niveles inadmisibles.

Desde que en julio Lagarde pusiera fin a los tipos cero, el BCE los ha elevado en 125 puntos básicos. El problema al que se enfrentan los bancos centrales es cómo combatir la inflación en un entorno de desaceleración económica. El consenso del mercado descuenta un alza de 75 puntos básicos en la reunión en octubre y espera que la facilidad de depósito cierre el año en el 2%.

En lo que se refiere al Euribor, lo que más preocupa a los hipotecados españoles, ya está descontando estas subidas de tipos y cerrará el mes de septiembre con una media por encima del 2.2%