En lo que llevamos de año, todos los Bancos Centrales del mundo, excepto el de Japón, ha movido los tipos de interés, en el caso de China, Rusia y Turquía a la baja y en el resto del mundo al alza.

Solamente tres países siguen con tipos negativos, Suiza, Dinamarca y Japón, Europa los tiene en el 0% y el resto ya están en terreno positivo.

Si miramos al tipo de interés real (el que descuenta la inflación) el caso de la eurozona es especialmente preocupante ya que se situaría en el -9,1% un dato que le deja en el furgón de cola mundial y que debería preocupar al BCE.