El Euribor ha tenido un comportamiento en julio de infarto ya que ha estado todo el mes bailando al ritmo de los rumores sobre lo que haría el BCE es su esperada reunión en la que iba a subir los tipos por primera vez en 11 años.

Esto ha provocado que la gráfica mensual del Euribor se parezca a una montaña rusa. Comenzó bien bajando durante la primera semana hasta el 0.821% pero a partir de ahí escaló con fuerza alcanzando un pico justo el día después de que el BCE subiese tipos 50 puntos básicos cuando el índice de referencia más utilizado en las hipotecas de España se disparó hasta el 1.2%.

Afortunadamente el fin de semana sirvió para hacer una lectura tranquila de las actas del Banco Central Europeo algo que relajó a los mercados llevando al Euribor al borde del 1%, hoy mismo ha cerrado en el 1.044%

A falta de solo un día para que termine el mes el Euribor cerrará julio con una media del 0.997% (podría variar una milésima si mañana se mueve bruscamente) y será agosto cuando su media perfore definitivamente el 1%.

La mala noticia es que a quienes les toque revisar su hipoteca el mes que viene verán un incremento considerable en la cuota mensual ya que el Euribor estaba hace seis y doce meses cerca del mínimo histórico, cuanto cotizaban en el -0.477% y el -0.499% respectivamente con lo que de una tacada verán como el interés de su hipoteca sube más de un 1.5% de golpe.

A efectos prácticos esto supone que para una hipoteca de 180.000€ a 25 años con un diferencial del 1% pasarán de pagar una cuota mensual de 640€ a pagar una de 763€, esto son 123€ más cada mes o 1.470€ más al año, un palo para las economías domésticas que ya se están viendo afectadas por la inflación desbocada.

La buena noticia es que todo parece indicar que las grandes subidas del Euribor han terminado y probablemente el resto del año se mueva muy suavemente hacia arriba para acabar el año en torno al 1.2%. Las próximas revisiones de las hipotecas se harán ya sobre valores altos con lo que las subidas de las cuotas serán mínimas.