Con los tipos de interés en negativo el negocio de los bancos ha cambiado radicalmente y tanto las hipotecas como los depósitos, que habitualmente les ofrecían grandes beneficios se han convertido en un lastre para sus cuentas.

En este entorno se las han tenido que ingeniar para exprimir al máximo a sus clientes sin que estos se enteren demasiado y lo hacen mediante pequeñas comisiones por todo. Donde antes no la había ahora la ponen y donde antes estaba ahora la incrementan y lo hacen todos los bancos y si alguno no lo ha hecho, lo hará o sus cuentas no saldrán. Como clientes tendremos que acostumbrarnos a ello.

En algunos casos, directamente no se cortan en aplicar subidas brutales, lo vimos recientemente con el Santander que llegaban a los 240€ anuales y lo vemos ahora en Bankia en donde en un año  las comisiones por mantenimiento de cuenta se han disparado un 200%. En total la mayoría de sus clientes pagan ahora hasta 168 euros al año por servicios que hace un año eran prácticamente gratis.

La clave está en las vinculaciones, si no tienes muchos productos contratados con ellos te toca pagar. El problema es que las vinculaciones cada vez son más exigentes y además de domiciliar tu nómina, tienes que contratar una tarjeta de crédito, contratar un seguro, etc y dependiendo de tu grado de compromiso con ellos puedes llegar a pagar hasta 14 euros al mes de comisión, esto son 168 euros al año.

Que prácticamente todos los bancos lo hagan no significa que tengamos que tragar con ello ya que afortunadamente algún banco online queda que te ofrece lo mismo sin cobrarte y como cliente deberías plantearte seriamente evitar estos «atracos» que están haciendo las grandes entidades financieras a sus clientes.