Es probablemente una de las preguntas que más veces se han realizado en la zona de comentarios de este blog, alguien que tiene unos ahorros y decide utilizarlos para amortizar su hipoteca. En ese momento tiene dos opciones, o pagar menos todos los meses o pagar los mismo pero durante dos meses.

¿Qué es mejor amortizar cuota (lo que pagas cada mes) o plazo (los años que pagas)?

Evidentemente las dos opciones son buenas porque significa que no solo puedes pagar tu hipoteca si no que además has podido ahorrar y en vez de gastarlo lo utilizas en reducir tus deudas. Por tanto, en ambas opciones estás haciendo lo mismo, reducir el importe total de la hipoteca ahora veamos que te conviene más, según tu perfil.

Reducir cuota.

Esta es la opción para la gente más conservadora ya que es la que más seguridad da, te permite pagar menos cada mes y por tanto organizarte algo mejor. En un entorno en el que nos abemos muy bien lo que va a ocurrir los próximos años parece una manera sensata de estar cubierto a corto plazo. Esta sería la opción ideal para aquellos a los que les cueste llegar a fin de mes y este dinero lo hayan ahorrado de una manera inesperada (lotería, herencia, donaciones, regalos…)

Reducir plazo.

Esta opción es un poco más arriesgada a corto plazo pero la mejor a largo y depende de tu situación económica y de tus previsiones, por ejemplo si eres un funcionario que no prevés grandes gastos los próximos años, esta es tu opción. Si llegas sobrado a fin de mes de manera regular y piensas que esto no va a cambiar deberías optar por reducir el plazo.

En ambos casos no hemos analizado la implicación que tienen los intereses ya que con los tipos actuales apenas se notaría diferencia entre una opción u otra aunque debes de tener en cuenta que cuanto más avanzado esté el préstamo, más reducidos serán los intereses aplicables

No te olvides de las comisiones

Amortizar anticipadamente tu hipoteca probablemente no te salga gratis, ya que los bancos suelen cobrar una comisión que suele estar entre el 0.5% y el 0.25% en las variables y hasta un 2% en las de tipo fijo, en este caso probablemente lo mejor sea no amortizar e intentar invertir esos ahorros durante un tiempo.

Y por último, no te olvides de la desgravación fiscal.

Si tu hipoteca está firmada antes del 2013  tienes derecho a la desgravación en el IRPF y te beneficias de una deducción del 15% de lo pagado en la compra sobre un máximo de 9.040 euros. En este caso francamente da igual si eliges cuota o plazo ya que el ahorro real está en la factura fiscal.