Uno de los principales problemas a los que se enfrentan las empresas en nuestro país es el de conseguir financiación para sus negocios. Aunque se dice que se está abriendo “el grifo” de la financiación, la reestructuración del sector bancario y las exigencias que los reguladores han impuesto a la banca tradicional, hacen que las condiciones de acceso al crédito para las pequeñas y medianas empresas sean más duras y difíciles de conseguir.

Es sabido que cuando se agravan los problemas empiezan a surgir soluciones innovadoras. En este caso son las plataformas web de crowdlending. Estas plataformas facilitan que los ahorradores o inversores (particulares e institucionales) presten su dinero directamente a los solicitantes de financiación o prestatarios (familias o empresas) a cambio de un retorno financiero (tipo de interés), normalmente fijado bajo una subasta transparente para todas las partes interesadas.

El sistema de inversión permite que cada persona decida la empresa a la qué desea prestar, qué cantidad le ofrece y a qué tipo de interés. Mediante la subasta establecida en la mayoría de plataformas los inversores hacen sus aportaciones durante un plazo limitado de tiempo, quedando rechazadas las peores ofertas y aceptadas las mejores. Con este método, las empresas pueden financiarse con costes reales menores a los bancarios tradicionales y cada inversor recibe el tipo de interés que él mismo decide.

Esta nueva alternativa de inversión/financiación es muy reciente en nuestro país. En Estados Unidos, la principal plataforma de préstamos entre particulares, Lending Club, ha intermediado más de 5 mil millones de dólares y está preparando su salida a bolsa, y en Reino Unido los reguladores han incentivado y potenciado este tipo de iniciativas. Por ejemplo, el British Business Bank (el equivalente aquí del ICO) canalizó 40 millones de libras de fondos públicos para financiar directamente a las PYMES a través de Funding Circle, la principal plataforma de financiación para empresas, y hace pocos días anunciaban que 10 millones de libras serían canalizados a través de RatterSetter.

En España, todavía está por ver si las plataformas podrán llegar a competir a nivel internacional o si se quedarán por el camino. Lo que es seguro es el potencial de crecimiento del sector en nuestro país. Es muy prometedor dada las características de nuestro tejido empresarial (con un porcentaje elevadísimo de pequeñas empresas) y la elevada dependencia de estas empresas a la financiación bancaria.

Arboribus es la primera empresa de crowdlending en España que permite la financiación de empresas consolidadas mediante préstamos directos de inversores particulares e institucionales.

El primer préstamo que se cerró con este sistema fue en julio de 2013, donde 50 inversores particulares prestaron 35.000€ a 6 meses a un tipo de interés nominal promedio del 6,53%. Un año después y a través de la misma plataforma ya se han canalizado cerca de medio millón de euros en 14 operaciones, reportando unos rendimientos medios brutos a los inversores del 8%, permitiéndoles diversificar su cartera cada vez en más préstamos, lo que provoca una reducción del riesgo importante. Actualmente tienen una morosidad en los préstamos del 0%, lo que significa que son bastante exigentes con las solicitudes y empresas que publican en la página. Cabe recordar que con un historial tan pequeño, dicho porcentaje de mora aún no es significativo, aunque tienen previsto no superar el 2% en la globalidad de los préstamos. (datos extraídos de las estadísticas colgadas en su web https://www.arboribus.com/web/estadistica.html ).

Veremos como se suceden los acontecimientos regulatorios del sector y si el crowdlending se afianza como una alternativa real de financiación e inversión también en nuestro país.

Video de presentación: https://www.arboribus.com/web/como-funciona-metodo-arboribus.html

Video testimonio de una empresa financiada: https://www.youtube.com/watch?v=-3r78vbtE3E