El Euríbor, principal indicador al que están referenciadas las hipotecas en España,ha comenzado el mes en el 2.085% lo que supone una subida de una milésima.

La presión para que el BCE bajara tipos -es decir, abaratara el dinero- había crecido en las últimas semanas. Sin embargo, la subida de la inflación hasta el 3% en la zona euro en septiembre recorta considerablemente el margen de maniobra de la entidad.

La actividad hipotecaria sufre una importante contracción desde hace cuatro años porque el volumen de nuevas contrataciones de hipotecas no es suficiente para cubrir el ritmo de amortizaciones.

Además, coincide con el aumento del precio de las hipotecas que conceden las entidades a raíz de la creciente percepción del riesgo de impago ante el elevado nivel de paro.  De hecho, la morosidad de los hogares en la adquisición de vivienda a través de hipoteca se eleva en la actualidad al 2,47%.