Prepara tus preguntas
Normalmente, la persona que te entreviste, te preguntará si tienes alguna duda o alguna pregunta. Si no lo hace, da tú el paso y plantea algunas cuestiones.
La información que recibas te ayudará a decidir si la empresa y el puesto de trabajo realmente te interesan. La compañía no es la única que selecciona, tú también.
Posibles preguntas sobre la empresa:
- ¿Existe un programa de formación para los empleados?
- ¿Cuántas personas forman el departamento?
- ¿Cuáles son las posibilidades de promoción dentro de la empresa?
- ¿Tiene la empresa planes de expansión?
Posibles preguntas sobre el puesto de trabajo:
- ¿Se trata de un puesto de nueva creación o de un puesto que existía ya en la empresa?
- ¿Qué espera la empresa de la persona que ocupe el puesto?
- ¿Cuál sería mi posición dentro de la organización? ¿De quién dependería jerárquicamente o cuántas personas estaría a mi cargo? ¿A quién tendré que reportar?
- ¿Trabajaría en equipo o de forma autónoma?
- ¿Cómo ve la evolución del puesto en los 3 próximos años?
También hay que preguntar acerca de los pasos siguientes en el proceso de selección: si nos llamarán tanto si pasamos a la siguiente fase como si nos descartan, en qué plazo deberíamos saber algo…
Lo que no se debe preguntar:
Hay un tema que suele ser tabú en una entrevista de trabajo, sobre todo si el proceso de selección se está iniciando: el sueldo. Únicamente si el entrevistador menciona el tema de la retribución puedes entrar en este tema. Sino, espérate a que te hagan una propuesta en firme en una próxima entrevista antes de negociar el salario.
Este mismo argumento es igual de válido para el tema de vacaciones u horarios.
No intentes saber en ese momento si tienes posibilidades de ser contratado o no.
Escrito por calopez el 2 de noviembre de 2010 con
3 comentarios.


Una buena práctica antes de la entrevista de la empresa es meterse en su web para estar mejor informado sobre ella.