Tutorial: Compra de divisas

Hola, soy el abogado Juan Carlos Menéndez.

Recientemente hemos logrado Sentencia favorable a nuestro cliente en el Juzgado especializado de cláusulas hipotecarias de Madrid, ( Juzgado de Primera Instancia nº 101 bis ), en proceso de nulidad parcial de hipoteca multidivisa, condenando el fallo a la entidad demandada a la amortización de los hipotecados del principal como si el préstamo se hubiera firmado en euros, y abonando el banco el 100 % de las cantidades cobradas de más por la cláusula multidivisa.

El beneficio para los clientes de dicha sentencia, que ha devenido firme, al no ser recurrida por la entidad bancaria demandada, es de 100.000 €.

La sentencia aplica la doctrina jurisprudencia unánime del TS, en sus resoluciones de fechas 15-11-17, 31-10-18, 14-3-19, 16-7-19 y 14-11-19.

Aplicando dicha doctrina concluye el juzgador que “ …. los actores no recibieron la información adecuada al producto contratado….la prueba de la demandada - declaración de la empleada bancaria y documental - ofrece poca utilidad, dado que no es suficiente para dar por probado dicha información….El hecho de que la iniciativa fuese del cliente no es suficiente para considerar que conocía los riesgos del producto mismo. Se intenta centrar la demandada en la formación y profesión del demandante y de que fue el que buscaba la hipoteca, pero no queda acreditado que el actor conociese el funcionamiento y riesgos de la multidivisa cuando acudió a preguntar por ella y ni que el banco se la diese. Tampoco el cambio de divisa prueba que conociese su funcionamiento, es más estos cambios se hacen ante las pérdidas que se producen con la moneda en que se entra….Ahora bien el riesgo de tipo de cambio que podía extraer de la lectura de la cláusula por alguien lego en la materia era identificable con el importe de la cuota a abonar, esto es, que pudiera ser previsible que se alterara en función del contravalor de la moneda en el momento de que se tratara. Sin embargo la posible afectación al importe del capital pendiente de pago exigía una explicación adicional, expresamente orientada a ello, de modo que el cliente fuera consciente de que el riesgo se extendía a ello, de modo que durante la vida del préstamo pudiera aumentar el capital pendiente pese al abono regular de las cuotas de liquidación periódica. Ante todo, teniendo en cuenta la facultad de vencimiento anticipado con la que contaba el banco. Y no se ha acreditado por la parte demandada que se facilitara esa información adicional de forma minuciosa, la cual, de ser conocida por el prestatario, hubiera podido alterar su decisión de concertar el citado préstamo ”.
 
Hola, soy el abogado Juan Carlos Menéndez, socio titular del Bufete Menéndez y Asociados

El Tribunal de Justicia de la Unión Europea mediante sus Sentencias C-609/19 y C-776/19 a C 782/19, sobre préstamos hipotecarios multidivisa, recuerda que las cláusulas abusivas que figuran en un contrato de consumo no vinculan al consumidor y que debe considerarse que nunca han existido.

En consecuencia, el Tribunal de Justicia considera que una acción ejercitada por el consumidor para que se declare el carácter abusivo de una cláusula incluida en ese tipo de contrato no puede estar sujeta a ningún plazo de prescripción.

En segundo lugar, el Tribunal de Justicia declara que no cumple la exigencia de transparencia la comunicación por el profesional al consumidor, cuando se celebra el contrato, de información, aunque sea abundante, si esta se basa en el supuesto de que la paridad entre la moneda de cuenta y la moneda de pago permanecerá estable durante toda la vida del contrato. Así sucede, en particular, cuando el profesional no advierte al consumidor del contexto económico que puede repercutir en las variaciones de los tipos de cambio.

Por último, el Tribunal de Justicia considera que en la medida en que el profesional no ha observado la exigencia de transparencia frente al consumidor, parece que dichas cláusulas hacen recaer sobre este un riesgo desproporcionado en relación con las prestaciones y el importe del préstamo recibidos, causándose un importante desequilibrio entre los derechos y obligaciones de ambos contratantes, puesto que su aplicación tiene como consecuencia que el consumidor deba asumir en último término el coste de la evolución de los tipos de cambio.

Un cordial saludo
 
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