Ordenadores, robótica y desocupación

droblo

Super Moderator
¿Destruirán los robots puestos de trabajo tal y como hoy los conocemos? Definitivamente sí. Estados Unidos, por ejemplo, ya fabrica más que nunca con menos personal. El debate global ahora ha cambiado el rumbo. «La cuestión es cómo serán los nuevos empleos y qué tipo de habilidades requerirán». La cita es de Thomas G. Dietterich, uno de los fundadores del machine learning o aprendizaje automático, la rama de la Inteligencia Artificial que se encarga de desarrollar técnicas que permiten aprender a los ordenadores. En este futuro escenario laboral, el experto anticipa el despertar de los llamados «centauros», una combinación hombre-máquina, que permitirá a los humanos ser mejores que los robots.
El también presidente de la Asociación para el Avance de la Inteligencia Artificial se muestra optimista. «A menudo vemos que la automatización puede eliminar un trabajo, pero al mismo tiempo crea uno nuevo», señaló a INNOVADORES durante su visita a España para participar en una jornada sobre aprendizaje automático organizada por Big ML. La parte positiva es que «la Inteligencia Artificial no sustituye a la inteligencia humana, sino que la complementa». El atractivo de las personas en el mercado laboral serán sus habilidades sociales. «Creo que la sociabilidad de las máquinas va a ser muy mala», indicó. La creatividad, la comprensión en profundidad y las experiencias humanas también seguirán, a su juicio, marcando las distancias con los robots.
A pesar de estas diferencias, la relación entre las personas y las máquinas se va a ir estrechando hasta confluir en los llamados «centauros», que actualmente tienen su principal exponente en el ajedrez. Existe una modalidad de juego donde el humano forma equipo con el ordenador. Mientras el primero perfila la estrategia, el segundo se encarga de los detalles. Juntos compiten contra otras parejas hombre-computador. «Esa combinación es capaz de vencer a una máquina», subrayó el profesor de la Universidad Estatal de Oregón (EEUU).
Otro ejemplo actual viene en forma de juego y se llama Foldit. Su objetivo es predecir la estructura tridimensional de las proteínas y su plegamiento. «Hay algoritmos que utilizan cálculos químicos con este propósito, pero no son muy buenos», comentó el profesor. El proyecto experimental combina el trabajo del ordenador, que trata de ajustar las moléculas, con el de los jugadores humanos, que cubren los grandes movimientos estratégicos. «El resultado es que juntos resuelven problemas que por sí solos no pueden solucionar ni unos ni otros».
Esta simbiosis, según Dietterich, acabará generando una nueva forma de división de trabajo. «Cuando una empresa contrate a alguien en el futuro, también contratará a su asistente digital», anticipó el experto, que ya participó en hace 10 años en un proyecto para desarrollar un secretario con Inteligencia Artificial. «La idea es que cuando empieces la universidad o incluso antes, recibas este asistente digital», explicó. «Juntos iréis a clase y aprenderéis de la mano a trabajar de forma muy eficiente». El profesor apuntó que ahora cuando alguien recibe un nuevo dispositivo, tarda un tiempo hasta que aprende a usarlo y éste no sabe mucho de él. «En el futuro, el ordenador y la persona serán muy valiosos como pareja».
Esta máquina podrá tener cualquier forma, puede ser un software o, por ejemplo, un exoesqueleto. «Este esqueleto externo puede ayudar a un trabajador a levantar 200 kilos o llegar más alto», destacó. «En trabajos de reparación o construcción, el ordenador puede ir guiando al humano y encargarse de mirar los planos y las instrucciones». En su opinión, esta relación será «más provechosa» si se conocen con anterioridad. En este punto plantea otra cuestión: si es la compañía quien proporciona la máquina al trabajador, ¿a quién le pertenece ese capital? «Si la máquina es del empleado, éste es quien aportará el valor a la empresa». Incluso Dietterich plantea la posibilidad de que estos asistentes digitales se entreguen a los niños dentro de la educación pública.
A más corto plazo, el gran reto para el aprendizaje automático es la detección de anomalías, uno de los campos de estudio del profesor. ¿Cómo hacer que los sistemas de Inteligencia Artificial trabajen bien en situaciones desconocidas? «Los humanos somos muy habilidosos para resolver problemas ante nuevas situaciones, pero los ordenadores son extremadamente inflexibles», comentó. «Ahora están programados para seguir unos pasos muy estrictos y si algo funciona mal, se paran o se rompen». Dietterich explicó esta afirmación con un ejemplo muy sencillo. «Si enseñamos a un coche autónomo a conducir en España, tendrá que aprender sobre ciervos y jabalíes, pero si lo llevamos a Australia y ve un canguro, ¿qué hará? ¿Pensará que es una bolsa de papel o un animal?». Ahí está el gran desafío de hoy, enseñar a las máquinas a trabajar en un mundo cambiante.

Thomas Dietterich, uno de los fundadores del aprendizaje automático
 

Johngo

Well-Known Member
¿Teme al Apocalipsis Robot?

De esta manera tituló el brillante analista John Aziz un artículo sobre el efecto de la automatización generalizada en la vida del ser humano.

En otras ocasiones les he señalado en estas páginas el fuerte debate que hay en los círculos universitarios sobre la repercusión que tendrá sobre el mercado laboral, la cada vez mayor utilización de robots en todos los niveles de la cadena productiva y de servicios. Para algunos intelectuales los efectos serán muy negativos, incrementando la tasa de paro estructural y la desigualdad a nivel mundial. Para otros la innovación tecnológica, como ha sucedido antes en la historia, creará más empleo de los que destruya. John Aziz se alinea en este segundo grupo.

Aziz pone como ejemplo las famosas protestas luditas entre 1811 y 1816, cuando los trabajadores del sector textil se alzaron en contra de las nuevas máquinas que según su opinión destruían sus trabajos. Hubo destrozos en comercios y máquinas textiles, se saquearon graneros, se quemaron molinos…

Es evidente que los antiguos artesanos en gran medida perdieron su empleo con la revolución industrial, sin embargo se crearon muchos más en esta nueva forma de producción así como en los servicios relacionados.

Un ejemplo: En 1901, en una población en Inglaterra y Gales de 32,5 millones de habitantes, 200.000 personas se dedicaban a lavar la ropa. En 2011, con una población de 56,1 millones de euros solo 35.000 personas trabajaban en el sector. Pero desde entonces, la colisión de tecnologías como el agua corriente, la electricidad, la mejora del transporte, etc…han eliminado una pesada carga para el ser humano, y han incrementado la fuerza laboral de forma importante.

El registro histórico sugiere que la automatización reduce el esfuerzo laboral mientras que sigue generando empleos de forma consistente. Y esto es así porque el fin último de todo avance tecnológico tiene que tener una repercusión positiva en la vida del ser humano o no triunfará.

Supongamos el escenario en el que los robots desplazan a los hombres y las mujeres de gran parte del mercado laboral. Esto incrementaría teóricamente la eficiencia de la compañía y reduciría los costes de producción. Nada que objetar desde el punto de vista empresarial. Ahora bien, todos esos trabajadores que se han ido a la calle obviamente reducirían su poder de compra y por tanto su consumo. Es decir, la empresa que los ha despedido ganaría en eficiencia pero caería en ingresos. Extrapolemos esto al conjunto del sector empresarial a nivel mundial. Si el desempleo estructural sube por el incremento de la automatización, caerá la riqueza y el consumo global y por tanto los beneficios de las compañías. Evidentemente a nadie favorece este escenario, por lo que tendería a reequilibrarse de nuevo.

Es por ello por lo que históricamente los avances tecnológicos a la larga han supuesto una mejora en las condiciones de vida generales. Puede ser que no en un momento dado para una profesión en concreto, pero sí en el conjunto de la población a años vista.

No creo que debamos tener miedo por la implantación general del coche autónomo, por ejemplo, es cierto que la profesión de conductores se verá reducida, pero también que se abrirán nuevas líneas laborales que en su conjunto deberían superar la pérdida de esta profesión específica. Veremos, pero creo razonable que se de ese escenario. Por Carlos Montero
 

Johngo

Well-Known Member
ROBOTS Y EL CAMBIO

Vivimos en un mundo cada vez más cambiante, donde las revoluciones ya no necesitan de muchos años para completarse, por eso, se hace muy necesario identificar y comprender los nuevos actores que surgen en la sociedad. Y uno de esos agentes son los robots.

Muchos de nosotros ya utilizamos algunos dispositivos de este tipo en nuestra vida cotidiana, sin embargo, muchas veces no somos conscientes de la mejora que suponen en nuestro rendimiento, un ejemplo son los wereables, que optimizan nuestro rendimiento, pero no sólo enfocado al trabajo si no también a nuestra vida personal o a nuestra salud. La clave está en que no trabajaran 'para' sino con nosotros.

En el cambio de las máquinas inteligentes, que es parte de la quinta revolución tecnológica (protagonizada por las tecnologías de la información y el conocimiento), a partir de ahora cambiará nuestra forma de trabajar y formarnos ya que las propias máquinas han alcanzado la capacidad de aprender y de adquirir destrezas, ya no se limitan a tareas automatizadas, llega el tiempo de los robots, no de las prensas mecánicas, no nos sustituirán solamente como fuerza de trabajo sino que colaborarán con nosotros incrementando exponencialmente nuestra productividad.

¿A QUÉ NUEVOS CAMBIOS NOS TENDREMOS QUE ENFRENTAR?

1.- La robotización del trabajo hará que millones de trabajadores sean “inempleables”,

2.- Las organizaciones/empresas deberán reorganizarse, centrándose en ser más creativos y aprovechar la inteligencia de sus empleados humanos.

3.- Los trabajadores necesitarán ser formados en nuevas habilidades que permitan adaptarse a las nuevas formas de trabajar. Trabajadores que se amoldan a un empleo más volátil y flexible, organizados por tareas y que sean capaces de aportar valor añadido a un proceso productivo en un determinado y corto periodo de tiempo.

4.- La formación/educación deberá cambiar, educando a nuestros jóvenes en aptitudes relacionadas con el desarrollo tecnológico. Desarrollando planes de formación empresarial que aseguren la empleabilidad de nuestros trabajadores a lo largo de toda su vida laboral, adaptándolos a las nuevas tecnologías y necesidades.

https://www.fundacionbankinter.org/es/web/fundacion-bankinter/segundaedadmaquinas
 

Johngo

Well-Known Member
Si tienes uno de estos 3 puestos de trabajo, los robots nunca te quitarán el empleo

Es inevitable: Los robots se están convirtiendo en una parte importante de nuestras vidas a medida que cada vez están más avanzados, lo que significa que algunos de nosotros pronto estará sin trabajo.

Un informe de 300 páginas publicado por Merrill Lynch predice que el 47% de los empleos están en riesgo de reemplazo en los próximos 20 años, siendo los trabajos en los sectores de industrias manufactureras y de servicios los que están en mayor riesgo.

Pero el informe también destaca que hay una habilidad importante que los robots nunca podrán dominar: el pensamiento creativo.

"A medida que las máquinas comiencen a eliminar las tareas más humildes, la gente tendrá más tiempo para desplegar sus habilidades creativas, desdibujando la línea entre la mente y la máquina", indica el informe. "Una pregunta importante es si esto va a ayudar a los seres humanos a llegar más lejos que antes, o si la gente sólo serán expulsada del mercado laboral". Ian Pearson, miembro de la Academia Mundial de las Artes y las Ciencias, cree que la capacidad de los seres humanos para pensar creativamente, entre otras habilidades específicamente humanas, protegerá a un cierto subconjunto de puestos de trabajo. Aquí hay tres puestos de trabajo que nunca podrían ser reemplazados por los seres humanos, de acuerdo con Pearson.

1. Los docentes son insustituibles porque los robots no podrán relacionarse o entender a los niños

Realmente no podrás decir que porque tienes Google no necesitas un maestro porque puedes encontrar todo lo que buscas en Google. Un maestro podría ser sustituido en teoría por un robot, pero el robot no podrá entender realmente a un niño porque no comparten la misma experiencia humana. Un ser humano siempre será capaz de identificarse con otro ser humano en un nivel emocional que no alcanzará un robot.

2. Aunque los trabajos en el sector defensa son cada vez más dependientes de los robots (piense en los ejércitos), los policías no serán sustituidos por robots El juicio humano siempre será una habilidad necesaria en la policía, y eso no es algo que se pueda programar. La mayoría de nosotros no quiere a un Robocop en las calles. Preferimos un tener a un policía que pueda realizar un juicio humano que un robot que tome una decisión sobre una base de datos y comience un tiroteo.

3. Las personas que trabajen en gestión, sobre todo si implican un liderazgo motivacional o personal, no perderán su trabajo

Ese es un trabajo humano. No puedo imaginar a la gente siguiendo a un robot como su principal motivador. El punto de vista de Pearson es que como los robots hacen ciertos trabajos más fáciles, sobre todo los que tienen que ver con la búsqueda de información o datos, los humanos tendrán más tiempo para concentrarse y trabajar en cosas que los robots no podrán dominar por su cuenta. Pasarás más tiempo con los colegas, más tiempo en las reuniones, más tiempo en el análisis emocional y tratando de influir en la gente. Todas estas habilidades humanas serán más importantes mientras que las habilidades de información serán menos importantes.

¿Y si usted no tiene uno de estos puestos de trabajo?

No se preocupe por el momento. Es incierto si muchos puestos de trabajo, en particular en la industria manufacturera, serán reemplazados por máquinas inteligentes.

El informe de Merrill Lynch señala que países como Corea del Sur y Alemania (primer y tercer país, respectivamente, que tienen la mayor densidad de robots del mundo) han experimentado una menor disminución del empleo manufacturero en comparación con países menos automatizados como los EE.UU. Eso significa que incluso si la investigación muestra que hay trabajos con riesgo de automatización, no significa necesariamente que los robots desplazarán a los humanos en esas industrias. Además, el informe de Merrill Lynch señala que aunque los robots sustituirán al empleo humano en algunos puestos de trabajo, los robots crearán otros 3,5 millones de empleos.

Fuentes: Danielle Muoio, Tech Insider - Carlos Montero
 

droblo

Super Moderator
Vivimos una era extraordinariamente contradictoria. El renqueante crecimiento de las economías desarrolladas tras la gran crisis financiera de 2008 y los muy bajos tipos de interés reinantes desde hace años son, para economistas influyentes como Larry Summers o Robert Gordon, consecuencia del estancamiento secular. Es decir, de una tendencia a que el crecimiento económico sea cada vez menor debido a que ya no existen oportunidades significativas de mejoras tecnológicas.

Al mismo tiempo, se está difundiendo la idea de que las nuevas tecnologías de la información y la comunicación impulsarán la robótica y la inteligencia artificial hacia cotas desconocidas hasta ahora. De tal manera, se argumenta, dicho progreso técnico hará redundantes muchos puestos de trabajo, lo que afectará a las cualificaciones intermedias, ya que los robots serán capaces de llevar a cabo tareas cada vez más complejas, y no meramente mecánicas y repetitivas. Para muchos, las consecuencias sociales de estos avances serían nefastas, puesto que aumentaría la polarización de la sociedad, al centrarse las mejoras en los puestos de trabajo y los salarios de las clases medias.

Sin embargo, este es un relato incoherente, e incluso falaz. Si los avances tecnológicos y el progreso técnico causan problemas de empleo no pueden conducirnos al mismo tiempo al estancamiento y al marasmo económico. Las mejoras tecnológicas, como el propio término «mejora» indica, amplían nuestras capacidades. Ensanchan el potencial productivo. Permiten hacer más con menos. O, en el lenguaje de los economistas, expanden la frontera de producción, permitiendo que unos mismos factores productivos generen un mayor producto, es decir, más renta y, en última instancia, más bienestar.

El Dossier de este Informe Mensual trata de arrojar algo de luz sobre este debate. Su tesis central merece resaltarse ante la creciente presencia de ideas neoluditas en los medios de comunicación y algunas corrientes de opinión. El progreso tecnológico es bueno para nuestras sociedades y es además, en definitiva, el único factor de crecimiento económico y de generación de bienestar social que es inagotable. Los recursos naturales son finitos, los rendimientos del capital físico son decrecientes, pero no así la capacidad del ser humano de generar y difundir nuevas ideas.

El auge reciente de la visión neoludita se explica fundamentalmente por razones políticas. En primer lugar, los avances tecnológicos no son neutros en términos del reparto de sus beneficios en la sociedad. Y menos aún en lo que se refiere a sus efectos adversos, como ya sucedió en el siglo XVIII en Inglaterra con la introducción de los telares mecánicos que provocaron el movimiento ludita, que se dedicaba a destruir la nueva maquinaria.

En segundo lugar, la diseminación por toda la economía de las oportunidades que genera el progreso técnico depende en gran medida de cómo esté organizada la sociedad. Es decir, de sus instituciones económicas y sociales, y de si son suficientemente flexibles y dinámicas para adaptarse a las nuevas circunstancias y facilitar la aparición de nuevas ocupaciones, empresas y sectores que acaben sustituyendo los puestos de trabajo y las fuentes de bienestar y riqueza erosionados por el cambio tecnológico. La rigidez o adaptabilidad de estas instituciones es una cuestión eminentemente política, reflejo a menudo de la tensión y los intereses contrapuestos entre diversos grupos sociales. Entre aquellos, normalmente los grupos ya establecidos, que, bien organizados, se resisten al cambio, y los grupos emergentes que podrían aprovecharlo, que tienen a su favor el empuje de las nuevas ideas y tecnologías, pero que a menudo apenas constituyen un grupo homogéneo con suficiente poder político para alterar el statu quo.

Es un gran reto de las sociedades democráticas avanzadas encauzar este gran debate social y combate político de tal modo que se consiga promover el cambio tecnológico y, al mismo tiempo, asegurar que sus beneficios lleguen a toda la sociedad.

Jordi Gual
 

Johngo

Well-Known Member
Los robots se abren paso en las fábricas de las grandes marcas



La nueva fábrica de Adidas AG en Alemania es uno de los ejemplos más visibles de cómo las grandes marcas están regresando a casa debido a los crecientes costos de la mano de obra en Asia.

La fábrica de 4.645 metros cuadrados que Adidas construirá en la ciudad bávara de Ansbach dependerá de los robots y la automatización personalizada para producir 500.000 pares de zapatos deportivos al año —menos de 1% de la producción total anual de Adidas de 300 millones de pares de calzado— cuando empiece a funcionar a plena capacidad en 2017. Adidas dice que la fabricación en Alemania contribuirá a mejorar la calidad de sus productos, reducir el tiempo que tarda en llevarlos al mercado y disminuir los costos de almacenamiento.



“La gente quiere flexibilidad y velocidad”, dijo Gerd Manz, vicepresidente de innovación tecnológica de Adidas, añadiendo que la empresa planea construir otras fábricas alrededor del mundo. La forma en que las marcas manufacturan actualmente sus productos “se interpone en el camino” de aquellos objetivos.

Acercar la producción a los clientes es algo cada vez más popular entre las empresas, que enfrentan crecientes costos laborales y de transporte así como una escasez de trabajadores en gran parte del mundo en desarrollo. Además, los consumidores desean nuevos estilos de calzado y productos electrónicos únicos y los quieren de inmediato. Esto está obligando a las marcas globales a replantearse la forma en que producen sus artículos.

Nike Inc. informó que ha comenzado a trabajar con el fabricante Flex en la tecnología que le permitirá producir su calzado deportivo más cerca de sus principales mercados. Apple Inc. ha expandido la producción de sus computadoras Mac en Estados Unidos, y el tercer mayor fabricante de electrónicos por contrato del mundo, Jabil Circuit Inc., basado en St. Petersburg, Florida, dice que está recurriendo a la automatización para prepararse para un futuro en el que las fábricas serán más pequeñas y estarán más cerca de los clientes.

“Lo que las plantas manufactureras están haciendo en este momento es producción en masa”, dijo KC Ong, vicepresidente sénior de operaciones de Jabil, un fabricante de placas de circuitos electrónicos y partes para empresas como Apple y Electrolux SA. “En el futuro, [lo que veremos] será la personalización en fábricas satelitales. Estamos estandarizando nuestras plantas de manera tal que si tenemos que instalarnos en un montón de lugares diferentes podamos hacerlo”.

La pieza central de la visión futurista de Jabil es una plataforma blanca en forma de caja de un metro de ancho, con brazos robóticos que pueden ser trasladados de una fábrica a otra. Esta plataforma puede ser reprogramada fácilmente para realizar diferentes tareas relacionadas con el montaje de placas de circuitos.

Analistas del sector manufacturero dicen que la automatización es crucial para acercar las operaciones a los mercados de consumo porque las máquinas pueden sustituir la cada vez más cara mano de obra humana en algunas de las tareas manuales más repetitivas. Los fabricantes también consideran la automatización como una manera de cumplir mejor con las estrictas normas de calidad e impulsar la seguridad en el trabajo al transferir las labores más peligrosas a robots.

Adidas señala que los costos de inventario, logística y cadena de suministro disminuirán en la nueva fábrica. Por lo general, las empresas minoristas de ropa deportiva hacen pedidos de grandes cantidades de productos con base a sus proyecciones de ventas. Si las previsiones no se cumplen, los productos tienen que ser guardados en bodegas y, en algunos casos, rebajados de precio para recuperar la inversión.

Entre 2014 y 2018, las ventas de robots industriales casi se duplicarán a 400.000 unidades, según la Federación Internacional de Robótica. Este aumento es impulsado por la escasez de mano de obra y por el crecimiento de los costos en los países en desarrollo.

Por ahora, muchas marcas occidentales están mudando apenas un pequeño porcentaje de su producción fuera de las economías emergentes. Por ejemplo, a pesar de que la producción de zapatos y ropa se ha incrementado en EE.UU. durante seis años consecutivos, 97% de la ropa y 98% del calzado vendido en ese país en 2015 fue importado, según la Asociación Estadounidense de Ropa y Calzado.

Además, los productos que las empresas occidentales están fabricando cerca de sus países de origen a menudo son productos de primera calidad en lugar de artículos baratos hechos a una fracción del precio en países en desarrollo. Los defensores de la automatización dicen que los avances tecnológicos están haciendo posible la producción de bienes de menor costo cerca de los clientes.

“Las fábricas van a ser más personalizadas, y los costos no van a subir”, dijo Robert Atkinson, presidente de la Fundación para la Información e Innovación Tecnológica, basada en Washington, D.C.

Para muchas marcas globales, sin embargo, la construcción de este tipo de fábricas está a años de distancia porque las tareas que requieren mayor destreza, como coser delicadas piezas en prendas de vestir, son por ahora mejor ejecutadas por humanos, afirman los fabricantes.

Adidas informa que su planta alemana, que será supervisada por el fabricante alemán Oechsler AG, ayudará a abastecer la creciente demanda de su calzado, pero que no reducirá su presencia en Asia.

La fábrica también podría reducir el tiempo de producción de un nuevo diseño de calzado de varias semanas a unas pocas horas. Para fabricar la suela de una zapatilla deportiva Adidas, una máquina puede hoy hacer el trabajo que antes realizaban tres máquinas y producir diseños más complicados, dijo Manz. Esto va a permitir liberar a los 160 empleados que trabajarán en la fábrica inteligente de Adidas para que se concentren en tareas más complejas, como la costura de la suela.

“Automatizar por completo no es el objetivo”, insistió el presidente ejecutivo de Adidas, Herbert Hainer. WSJ
 
Última edición:

droblo

Super Moderator
Este gráfico parece demostrar que la tecnología no quita trabajos
 

droblo

Super Moderator
La cadena de tiendas por departamento Macy's anunció el jueves que cerrará unos 100 locales el año entrante y que aumentará sus operaciones en internet, en un intento por ser más ágil en un sector cada vez más competitivo.

Se cerrará cerca del 14% de las tiendas que llevan la marca Macy's. La compañía, que administra además las tiendas Bloomingdale's, dijo que acrecentará sus productos exclusivos y dará prioridad a las inversiones de mayor potencial.

Macy's también reportó el jueves que disminuyeron tanto las ventas como las ganancias en el segundo trimestre. Sin embargo, el resultado fue mejor al esperado por Wall Street y las acciones de la compañía aumentaron más de 4,95 dólares (14% ), a 38,95 dólares.

La cadena minorista estadounidense dijo que obtuvo ingresos por 11 millones de dólares (3 centavos por acción) en el trimestre concluido el 30 de julio. La cifra hace un año fue de 217 millones de dólares, o 64 centavos por acción. Si se excluyen los gastos relaciones a los cierres de las tiendas, la compañía obtuvo 51 centavos por acción, por encima de los 48 centavos estimados por FactSet.

"El anuncio realizado hoy representa una nueva forma de considerar el papel que desempeñan nuestras tiendas, la calidad de la experiencia del comprador y cómo y dónde queremos reinvertir nuestros recursos para asegurar un mayor crecimiento", dijo el presidente de la cadena Jeff Gennette, quien reemplazará a Terry J. Lundgren como director ejecutivo a partir de 2017.

Macy's había gozado de excelentes resultados desde la recesión de 2009, pero en el año pasado bajaron sus ventas en medio de fuerte competencia de distintos sectores y las nuevas tendencias de los consumidores. La gente ahora está gastando más dinero en reparaciones domésticas o en experiencias como viajes o centros de descanso. Y cuando compran ropa, recurren a cadenas como T.J. Maxx o H&M. Están también comprando más en Amazon.com, que está invirtiendo en su sector de ropa. Según algunos expertos Amazon.com superará a Macy's como el mayor vendedor de ropa por internet en el año entrante.

Bajo Lundgren, Macy's ha estado agresivamente buscando oportunidades de crecimiento, como la adquisición de la empresa de productos de belleza Bluemercury o la creación de su cadena de productos económicos Macy's Backstage, pero desde mayo había anunciado que tendrá que acelerar sus esfuerzos para estimular las ventas. Dijo que buscaría maneras de reducir gastos y usar ese dinero para contratar a más vendedores y asistentes por internet.
 

Johngo

Well-Known Member
China recurre a los robots para mantener su ventaja manufacturera



Una fábrica cerca de Shanghai confía en que una nueva clase de trabajadores le ayude a mantener su ventaja competitiva en el ensamblaje de dispositivos electrónicos: unos pequeños robots diseñados en Alemania.

Yugen Gao, presidente de la junta de Suzhou Victory Precision Manufacture Co., dice que los días en los que la empresa extraía su fortaleza de empleados baratos y dedicados han quedado atrás. “Hemos estado perdiendo esa ventaja en los últimos tres años”, dice Gao en su oficina con vista a hileras de edificios donde un batallón de robots arma teclados de computadoras. “Es uno de los efectos de la política de hijo único”.

El apetito de China por los robots industriales hechos en Europa aumenta rápidamente a medida que un alza de los salarios, una fuerza laboral que se encoge y cambios culturales llevan a más empresas chinas hacia la automatización. Los tipos de robots favorecidos por los fabricantes chinos también están cambiando, conforme la automatización se expande de industrias pesadas como la fabricación de autos hacia sectores que requieren robots más precisos y flexibles capaces de manejar y ensamblar productos más pequeños, incluyendo electrónicos de consumo y ropa.



Lo que está en juego es el predominio de China en el sector manufacturero

“China está diciendo: ‘Tenemos que robotizar nuestra industria para mantenerla’”, señala Stefan Lampa, presidente de la junta de la división de robótica de Kuka AG , empresa de automatización alemana y proveedora de Suzhou Victory.

La carrera por comprar robots se produce en parte porque la población de trabajadores de entre 15 y 59 años de China empieza a reducirse, lo que obliga a las empresas manufactureras a recurrir a la automatización. Naciones Unidas estima que el número de trabajadores en China llegó a su nivel máximo en 2010, de más de 900 millones, y caerá a menos de 800 millones para 2050. Sumado a ello, el costo laboral promedio por hora —definido como salario más prestaciones— de US$14,60 en el bastión manufacturero en la costa se ha más que duplicado como porcentaje de los salarios manufactureros en Estados Unidos, de casi 30% en 2000 a 64% en 2015, según Boston Consulting Group. Esta evolución torna al país menos competitivo como destino para los fabricantes.

En 2013, China se convirtió en el mayor mercado para robots industriales, sobrepasando a toda Europa Occidental, según la Federación Internacional de Robótica. En 2015, las fábricas chinas compraron cerca de 67.000 robots, casi un cuarto de las ventas globales, y se proyecta que la demanda se más que duplique para 2018, a 150.000 unidades al año. Las compañías chinas también invierten en tecnología industrial, con la mira puesta en la fabricación de sus propios robots. En mayo, Midea Group Co., fabricante de electrodomésticos chino, hizo una oferta de compra por Kuka de más de US$5.000 millones y ahora posee casi 86% del constructor de robots. Algunos políticos alemanes criticaron el acuerdo, diciendo que Kuka es un activo estratégico que debió permanecer en manos alemanas o europeas.

En una conferencia de investigación de robótica llevada a cabo en mayo en Estocolmo, compañías como Kuka y la suiza ABB Ltd. mostraron robots ligeros con brazos ágiles capaces de manipular objetos tan pequeños como tapas de botellas.

El año pasado, ABB presentó una versión de dos brazos de su robot YuMi, un modelo liviano diseñado específicamente para el mercado chino. El robot puede ensamblar los componentes electrónicos del tablero de un auto, relojes de pulsera y gafas.

SIGUE EN: China recurre a los robots para mantener su ventaja manufacturera - WSJ
 
Arriba