Hilo de Venezuela

Tizo

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La economía venezolana reportó en el tercer trimestre un crecimiento de 1,1%, muy por debajo del indicador del mismo período del 2012, anunciaron el martes autoridades financieras.

Por décimo segundo trimestre consecutivo la economía mostró una expansión gracias a una "mayor disponibilidad de materias primas e insumos de origen importado, realizadas por el sector público para la industria alimenticia", "la expansión del sector construcción público residencial", y "la mayor demanda de bienes y servicios", indicó el Banco Central de Venezuela en un comunicado.

El producto interno bruto (PIB) ponderado de los últimos nueve meses fue de 1,4%, cifra que está muy por debajo del registro del mismo período del 2012 que fue de 5,6%.

Para el tercer trimestre del 2012 el aparato productivo tuvo crecimiento de 5,5%.

La activación económica que se dio entre julio y septiembre pasado estuvo sustentada en las tasas de 0,7% y 1,7% que registraron el sector petrolero y no petrolero, así como el crecimiento de 1,1% y 2,6% que mostraron los sectores privado y público.

Los altos precios petroleros impulsaron la expansión del gasto de consumo final del gobierno que creció en el trimestre 2,7%, mientras que el gasto de consumo privado repuntó 4,2%, convirtiéndose así en los grandes dinamizadores del aparato productivo. La inversión bruta presentó en el tercer trimestre una disminución que el BCV no precisó.

Entre las actividades no petroleras que registraron una activación en el trimestre figuran las instituciones financieras (19,5%), comunicaciones (6,8%) y electricidad y agua (3,6%), y comercio (3,1%).

Otro sectores fundamentales mostraron comportamiento negativo como la construcción (-3,2%), manufactura (-0,3%) y transporte y almacenamiento (-4,7%.

En los últimos doce meses el gobierno ha reducido de manera importante la entrega de divisas oficiales al sector privado lo que ha generado caídas en la producción y severos problemas de abastecimiento de algunos alimentos básicos y bienes como el papel higiénico.

La escasez de dólares ha hecho saltar el tipo de cambio en el llamado "mercado negro" donde la divisa estadounidense se cotiza a más de nueve veces el valor de la tasa oficial de 6,30 bolívares por dólar.

Las tensiones del mercado cambiario han originado una aceleración de la inflación que alcanzó en octubre una tasa anualizada de 54,3%. Para hacer frente al problema inflacionario el gobierno del presidente Nicolás Maduro inició este mes una serie de tomas de empresas de electrodomésticos, y ordenó una baja en los precios de algunos bienes lo que generó masivas compras.

Maduro dijo el martes, durante un acto en la capital, que el 29 de noviembre hará nuevos anuncios al país en materia económica para combatir la "especulación" y contener la inflación.

Venezuela mantiene un control de cambio y de precios desde febrero del 2003.

El BCV reconoce en su informe que el aparato productivo venezolano se vio afectado por el comportamiento de las importaciones que alcanzaron en el tercer trimestre los 12.040 millones de dólares, lo que representó una caída de 18% en comparación con el monto del mismo período de 2012.

En el renglón de las importaciones destaca el descenso de las importaciones petroleras que sumaron entre julio y septiembre los 1.850 millones de dólares, muy por debajo del monto que se reportó para el mismo período del 2012 que fue de 2.729 millones de dólares.

La economía venezolana concluyó el 2012 con un crecimiento de 5,6%
 

Tizo

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El sueño del extinto presidente Hugo Chávez de aprovechar la influencia de la riqueza petrolera de Venezuela para propagar su revolución en toda Latinoamérica se está esfumando bajo el peso de una crisis económica que fuerza a su sucesor escogido a dedo a reducir la generosa ayuda exterior.

Los indicios de la decreciente influencia del país se están evidenciando. A principios de noviembre, Guatemala se retiró de la alianza petrolera Petrocaribe lanzada por Chávez aduciendo que no recibió las tasas de financiación ultrarreducidas que le había prometido Venezuela cuando buscó unirse al pacto de 18 naciones en 2008. Y en recientes semanas, representantes de Brasil y Colombia han mantenido reuniones con sus colegas venezolanos para recaudar pagos pendientes por alimentos, artículos de manufactura y otras importaciones.

Aunque no es la primera vez que Venezuela se atrasa en sus pagos, la nueva mora es más severa y el panorama económico más incierto que en cualquier momento en 15 años de gobierno socialista.

El motivo es la dependencia del petróleo, que representa el 95 % de las exportaciones. Aunque Venezuela posee las mayores reservas del mundo, la producción ha declinado paulatinamente en años recientes. Los precios mundiales del crudo también están bajando a medida que la técnica de fractura hidráulica aumenta los suministros en Estados Unidos, Europa padece trastornos económicos y el menor crecimiento económico de China limita la demanda mundial.

El resultado es una erosión de las reservas venezolanas de divisas extranjeras, que han bajado 27 % este año, según su banco central.

Para cumplir con sus obligaciones, el gobierno está reduciendo los subsidios, inversiones y programas de ayuda que eran la piedra fundamental del plan de Chávez para controlar la influencia del "imperio" de Estados Unidos en Latinoamérica y que ha totalizado unos 100.000 millones de dólares desde 1999.

Aunque el gobierno del presidente Nicolás Maduro todavía no ha reconocido la transición a la austeridad, datos del banco central revelan que los créditos comerciales extranjeros, que consisten mayormente en préstamos y subsidios bajo Petrocaribe, bajaron a 1.700 millones de dólares en los primeros nueve meses del 2013, en comparación con más del triple para el mismo período el año pasado.

"Es mucho más fácil reducir la ayuda exterior que rebajar salarios o despedir trabajadores", afirmó Francisco Rodríguez, un economista del Bank of America-Merrill Lynch en Nueva York.

La nación más perjudicada por la retracción es Nicaragua, que recibe 600 millones de dólares en transferencias anuales de Caracas. A partir del año próximp, el gobierno del exlíder guerrillero Daniel Ortega empezará a financiar pagos "socialistas" de 30 dólares en efectivo a los nicaragüenses pobres que hasta ahora habían sido pagados por Venezuela. La construcción de la mayor refinería petrolera de Centroamérica también se paralizó después que se agotó la inversión venezolana.

Los analistas dijeron que los venezolanos sienten ahora la presión financiera que empeoró hace siete meses, después que Maduro derrotó al gobernador Henrique Capriles por margen mínimo en las elecciones para suceder a Chávez, que falleció de cáncer. Enfrentada con demandas crecientes impulsadas por una inflación del 54 %, la agencia estatal que administra los dólares ha estado restringiendo el acceso a divisas fuertes para pagar a los abastecedores del exterior. Eso ha impulsado el valor del dólar en el mercado negro a diez veces su tasa oficial y ha provocado una escasez récord de todo tipo de productos, desde papel higiénico hasta aceite de cocina.

Maduro dice que la culpa la tienen sus adversarios en Venezuela y Estados Unidos porque conspiran para sabotear la economía.

Creció la preocupación entre los socios comerciales después que el gobierno propuso pagar las importaciones con bonos emitidos por la empresa petrolera estatal PDVSA. En octubre, el ministro de Comercio brasileño Fernando Pimentel se reunió con Maduro para discutir las cuentas impagas, según un funcionario brasileño que insistió en hablar anónimamente porque las conversaciones fueron privadas.

Las demoras en los pagos constituyen un riesgo mucho mayor para Panamá y Colombia. Los negocios en la Zona Libre de Colón adyacente al Canal de Panamá han bajado un 10 % este año, debido a las declinantes compras venezolanas, dijo Severo Sousa, que representa a los exportadores de la zona en las gestiones ante el gobierno venezolano.

Sousa calcula que Venezuela debe a las compañías panameñas aproximadamente 1.000 millones de dólares, suma de la que se ha recuperado apenas el 10%.

"El resultado hasta ahora ha sido muy poco", dijo Sousa.

No es solo la menor fuerza económica lo que limita el alcance de Venezuela, opinó Carlos Romero, un experto en relaciones internacionales en la Universidad Central de Venezuela. La incapacidad de Maduro para replicar el carisma de Chávez y una reaproximación a occidente por parte de Irán y Siria, cuyas posiciones intransigentes previas eran secundadas por Chávez, están socavando la política de enfrentamiento que estimulaba el fallecido líder venezolano, agregó Romero.

Las políticas intervencionistas, como la toma de los comercios de electrodomésticos el mes pasado, también están en declinación en gran parte de Latinoamérica. Incluso Cuba, su principal aliado, está abriéndose a más inversiones privadas.

"Hubo una gran sorpresa entre los activistas, los académicos y los medios internacionales, algunos que simpatizaron con Chávez y que esperaban una moderación en la conducta de Maduro", dijo Romero. "Hay mayor atención a la situación de los derechos humanos y las políticas económicas y eso repercute en la imagen de Venezuela a nivel internacional".

La cancillería de Venezuela no quiso formular declaraciones cuando fue contactada por The Associated Press.

Es cierto que Venezuela no se está replegando del todo. El mes pasado, Maduro dispuso la creación de una universidad de medicina en Venezuela para formar médicos de toda Latinoamérica. Presentará la propuesta en la cumbre de este mes en Caracas de la Alianza Bolivariana de nueve naciones izquierdistas que incluyen Cuba, Bolivia y Ecuador.

Y Maduro tiene algunos motivos de esperanza. Las declinaciones de la producción petrolera podrían frenar pronto a medida que el gobierno otorgue mayor libertad a las compañías extranjeras. La semana pasada, el gobierno obtuvo un préstamo de 1.000 millones de dólares de la empresa estatal rusa Gazprom que eleva a 10.000 millones la cantidad que ha recaudado este año de socios extranjeros. Los economistas también anticipan que Maduro devaluará el bolívar después de las elecciones municipales del 8 de diciembre, una medida que reduciría sustancialmente un déficit calculado por el Bank of America en el 11,5 % del PBI.

Una crisis de deuda también parece improbable en momentos en que los bancos de Wall Street están ávidos por extender préstamos. Aunque Maduro acusa a Estados Unidos de conspirar para desestabilizar su gobierno, su banco central al parecer está negociando una línea de crédito con Goldman Sachs utilizando como garantía sus considerables reservas de oro. El gobierno tiene una salvaguarda extra en un fondo aparte del presupuesto nacional como también un fuerte prestamista en China, que en septiembre extendió a Maduro un cheque por 5.000 millones de dólares.

De todos modos, los días de bravuconadas geopolíticas, notorias cuando Chávez trazó planes en el 2006 de construir un oleoducto por toda Sudamérica, son cosa del pasado en momentos en que Maduro trata de poner la casa en orden. Un indicio de los tiempos que corren: la empresa estatal brasileña Petrobras retiró oficialmente el mes pasado el plan de una refinería petrolera conjunta con PDVSA después que Venezuela no pagó su parte del proyecto.

"Hubo ya varias iniciativas que quedaron olvidadas y es muy difícil que Maduro proponga algo tan audaz nuevamente", afirmó Juan Gabriel Tokatlian, director de relaciones internacionales en la Universidad Torcuato di Tella en Buenos Aires. "Las opciones estratégicas de América Latina están cambiando rápidamente y ellas no pasan más por Caracas".
 

Johngo

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Hay que ser ilusos…

NOTA: dejen el socialismo y la corrupción y chau

¡Tun Tun! ¿Quién es? Gente de paz, bajen esos precios llegó Nicolás
¡Tun Tun! ¿Quién es? Gente de paz, bajen esos precios llegó Nicolás - YouTube

La "guerra económica" del presidente venezolano, Nicolás Maduro, no tiene descanso. Ni siquiera en Navidad. Esto quedó claro con la difusión de un villancico que tiene protagonista al mandatario bolivariano, en la que se pide -con un tono festivo- que los comercios bajen sus precios.

"¡Tun, Tun! ¿Quién es? Gente de paz, bajen esos precios, llegó Nicolás", es el estribillo de la canción, publicada en el sitio web de Maduro, enmarcada en un video que combina imágenes de comercios y etiquetas de precios con la del jefe de Estado rodeado de fuegos artificiales.

El mandatario impuso últimamente férreos controles de precios en el país para controlar la inflación, que en términos interanuales llega al 50%, e incluso intervino cadenas de electrodomésticos, acusando a sus dueños de "especuladores". La medida desató una fiebre consumista en Venezuela, donde la gente hacía largas colas para comprar productos con un descuento de hasta 50%.
 

Tizo

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El olor de las hojas de plátano, el desorden de la cocina regada con los ingredientes y varias manos de una misma familia trabajando casi siempre en medio de música y salpicado con cerveza o vino constituye la escena de una de las principales tradiciones navideñas en Venezuela: la preparación de "la hallaca", plato típico de la mesa decembrina.

Pero este año la celebración de esa tradición culinaria está en riesgo por la crisis económica del país.

Con una inflación del 54% acumulada en los últimos 12 meses y una escasez de productos básicos de la hallaca como la harina de maíz, el aceite, las aceitunas o el pollo, los presupuestos de muchas familias no podrán financiar el tradicional plato o para conseguir todos sus ingredientes.

"Es muy triste, pero todavía no sé si vamos hacer hallacas", dijo María Elena Ortiz, de 35 años. "Si no consigo por lo menos 10 kilos de harina, no podemos arriesgarnos de comprar el resto de los ingredientes. Uno hace el sacrificio porque todo cuesta el doble, pero más que el precio el problema es encontrar todas las cosas. Tenemos que recorrer toda Caracas para completar la lista de ingredientes".

Pero el rito familiar de las hallacas constituye un respiro frente a los acuciantes problemas económicos y de seguridad que el venezolano de a pie enfrenta en un año marcado, además, por la muerte del popular mandatario Hugo Chávez.

"Es la tradición más bonita que hay y es algo... íntimo, es para la familia y es cuando más la familia se une, mira vamos a hacer las hallacas", dijo Irlanda Fernández, de 44 años, asistente de cocina, en un mercado popular al sur de Caracas. "Empiezas muy temprano y terminas tarde, escuchas tus músicas...te echas tu cervecita" mientras cocinas.

La hallaca es una suerte de tamal que se elabora con un guiso previamente cocinado a base de cerdo, carne y gallina picados. El cocido se pone en una pequeña y delgada superficie de masa de harina de maíz y se adorna con ciruelas pasas y una o dos aceitunas verdes, alcaparras, y una fina tira de pimentón, entre otros ingredientes que varían según la región del país.

Luego, se envuelve en hojas de plátano ahumadas y el pequeño rectángulo verde resultante se amarra con un fino cordel de algodón blanco y se hierve por unos 40 minutos. Se cocina, se corta el cordel, se abren las hojas y "¡voila!", tienes la hallaca.

Limpiar con agua y un paño las hojas de plátano, picar y alistar "los adornos", o las pasas y alcaparras que van sobre el guiso, hacer ese cocido y preparar la masa es un trabajo de casi dos días para tener entre 50 y 100 hallacas que se comen entre la noche de Navidad y Año Nuevo. La masa es "coloreada" para que tenga una amarrillo ocre utilizando la semilla seca de una planta conocida como "onoto".

En otros países se conoce como achote o urucú.

Casada y con dos hijos, Fernández sigue estas reglas culinarias no escritas que se conservan por la transmisión oral. En su hogar, es la única que las elabora y que prueba el guiso. Sus hijos y esposo la ayudan amarrando la masa.

La hallaca unificó el concepto de un mismo plato para todo el país. Significa unión familiar, un momento para compartir en familia y por lo elaborado de su preparación, y lo complejo de su composición se distingue de sus `primas americanas', dice el chef Federico Tischler del comedor de la Universidad Metropolitana de Caracas. "Viene de la mano con una tradición familiar de hechura conjunta y cargada de emotividad, que hace que nos parezca mejor la de nuestra casa a cualquiera otra que comamos".

La "hallaca", una palabra que en las referencias académicas más aceptadas proviene de un vocablo indígena "ayaca", que significa envoltorio o paquete que culturalmente revela el mestizaje y la influencia española de los tiempos coloniales pues mezcló productos autóctonos, como la hoja de plátano y el maíz, con la aceituna y la alcaparra.

No está claro cómo concretamente nació el platillo. Un mito popular dice que surgió cuando los esclavos solían recoger los restos de comida dejados por sus dueños en las plantaciones y que los usaron para darle sabor a su dieta diaria que consistía de masa de harina de maíz.

El presidente Nicolás Maduro ha organizado caravanas de alimentos y de distribución para garantizar que los venezolanos encuentren todos los ingredientes del platillo, muchos importados, y a un precio "justo".

También ha aumentado las inspecciones en supermercados para evitar que los minoristas especulen con los precios.

El Ministerio de Alimentos dice que en los supermercados estatales sólo se tiene que gastar 13,19 bolívares por hallaca, unos dos dólares al cambio oficial.

Pero comprar en lugares que manejan estos descuentos significa aguantar largas filas. En los supermercados privados, donde la mayoría de los venezolanos hacen sus compras, tienen que gastar el triple.

Norma Mariño, ama de casa de 45 años, casada y con dos hijos, se detuvo un momento a las afueras de un mercado popular instalado en medio de la calle y cubierto con toldos rojos, el color que identifica al chavismo, para descansar el peso de cuatro grandes bolsas donde llevaba un pernil, aceitunas, y otros ingredientes y productos.

Tiene que tener todo listo para el 21 de diciembre cuando deberá preparar el guiso para unas 100 a 120 hallacas. "Tengo la aceituna, tengo la alcaparras, la carne", dijo. "Uno se emociona...sí, este año por lo menos, la vamos a hacer mis ocho hermanas y yo".
 

droblo

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La agencia de calificación de solvencia Standard&Poor?s critica la venta que ha realizado el Gobierno español de NovaGalicia al banco venezolano Banesco y augura "implicaciones negativas para la solvencia del banco gallego". No solo mantiene en bono basura la calificación de la entidad nacionalizada, sino que la coloca "en perspectiva negativa" tras la transacción.

"Creemos que una parte significativa de los activos consolidados de Banesco se encuentran en Venezuela, un país con peor solvencia que España y en el vemos más riesgos operativos para una entidad bancaria", añade la agencia.

S&P señala que, por el momento, no solo mantiene su actual baja nota de BB- a NovaGalicia, sino que la sitúa "en perspectiva negativa" tras la adjudicación a Banesco.

El Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (Frob) vendió el pasado día 16 NovaGalicia a Banesco por 1.003 millones de euros tras haber inyectado ayudas cercanas a los 9.000 millones de euros.

La agencia estadounidense se declara a la espera de contar "con información suficiente" sobre "el apoyo que puede prestar Banesco a la entidad gallega, que es de una talla significativamente superior que la del banco venezolano".
 

Johngo

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Venezuela es el próximo Zimbabue

El 8 de diciembre, los venezolanos acudieron a las urnas para elegir a más de 300 alcaldes y más de 2.000 concejales en una elección nacional. Aunque la coalición opositora realizó algunos avances importantes en las ciudades, el gobernante régimen socialista de Nicolás Maduro logró superar a sus rivales en la votación popular (49% contra 43%). Ahora temo que el país está un paso más cerca de transformarse en una dictadura plena, semejante a la de Zimbabue, en África.

Ha transcurrido menos de un año desde que Hugo Chávez sucumbiera al cáncer y Venezuela está inmersa en una crisis sin precedentes en los 14 años de la llamada "Revolución Bolivariana". No cabe duda de que Chávez fue un autoritario implacable, lo sé porque lo viví en carne propia. Entre 2000 y 2005 fui representante de la oposición que desafiaba la agenda del comandante en la Asamblea Nacional.

Fui obligado a irme después de que funcionarios chavistas intentaron despojarme de mi inmunidad parlamentaria al fabricar acusaciones sobre mi participación en una conspiración respaldada por Estados Unidos.

Ahora Maduro, a quien conocí bien en el parlamento como una figura más conciliadora, está acelerando rápidamente hacia una conclusión mortal las políticas económicas y sociales del presidente fallecido.

Esto ocurre porque Maduro, que se desempeñó como ministro de Relaciones Exteriores de Chávez entre 2006 y 2013, tiene vínculos desde los años 80 con los comunistas que gobiernan Cuba, donde fue entrenado como un organizador sindical. Luego de ingresar al círculo más cercano de Chávez con el apoyo de los cubanos, el entonces mandatario lo designo como su sucesor y en abril Maduro ascendió al poder tras derrotar al candidato de la oposición, Henrique Capriles, por un margen de apenas 1,5%. A pesar de las miles de acusaciones de fraude electoral, el régimen se negó a realizar un recuento de los votos.

Siete meses más tarde, la responsabilidad por la actual crisis del país recae completamente sobre los hombros de Maduro. Según las cifras del propio gobierno, la inflación alcanza 54%, la más alta de toda América. Al igual que Chávez, Maduro ha saqueado la industria petrolera venezolana, que aporta 95% de los ingresos por concepto de exportaciones, al ofrecer a Cuba y otros aliados del régimen subsidios petroleros equivalentes a miles de millones de dólares. Pese al tan publicitado compromiso del gobierno con la redistribución del ingreso, el país sigue sufriendo la escasez de productos básicos como el aceite de cocina, la leche y la harina de trigo, mientras que las preocupaciones de que Venezuela no page sus deudas llevaron a Standard & Poor's a rebajar la calificación de crédito a B-. En medio de un ahondamiento de la miseria, casi no pasa una semana sin que aparezcan nuevas acusaciones de una conspiración de EE.UU. contra el gobierno.

Para entender hacia donde se dirige Venezuela, hay que mirar a Zimbabue. Al igual que el país suramericano, que posee las mayores reservas de petróleo del mundo, Zimbabue es un país rico en recursos naturales como minerales, diamantes y platino. Y al igual que Venezuela bajo la conducción de Chávez y Maduro, Zimbabue ha sido llevado a la ruina por la dictadura de 33 años de Robert Mugabe.

Maduro está recurriendo una y otra vez al libreto de Mugabe. El presidente forzó en noviembre la aprobación de una Ley Habilitante en la Asamblea Nacional que le permite gobernar por decreto y le da el poder de arrestar a cualquier persona que se considere constituya una amenaza para "la seguridad y la defensa de la nación".

También declaró una guerra contra los derechos de propiedad privada. Cientos de empresarios han sido detenidos en las últimas semanas por acusaciones poco claras de "usura" y "especulación". Decenas de negocios han sido nacionalizados para impedir que fijen sus precios a la tasa del mercado negro para los dólares estadounidenses, que actualmente es 10 veces más que el tipo de cambio oficial.

Todo esto tiene paralelos perturbadores con lo sucedido en 2007 en Zimbabue, cuando Mugabe lanzó la "Operación Reducir Precios", una cacería de brujas política que acusaba al sector privado de estar detrás de los problemas económicos del país. Bajo la mirada de la policía y el ejército, las multitudes saquearon las tiendas de productos electrónicos en el centro de Harare, de una manera muy parecida a lo que hicieron los venezolanos el mes pasado con los locales de la cadena Daka. Las medidas sólo sirvieron para exacerbar la aguda crisis financiera de Zimbabue y se puede esperar un desenlace similar en Venezuela.

Las expropiaciones de tierras, otra característica del gobierno de Mugabe, ahora también han pasado a ser un componente importante de la política venezolana. Desde 2000, más de 4.000 agricultores comerciales han sido despojados de sus tierras en Zimbabue. Entre 2000 y 2010, más de 2.300 propiedades fueron confiscadas por Chávez, según un reciente informe del destacado abogado de Caracas Antonio Canova. Maduro está aumentando este vergonzoso historial al depender de una ley que especifica que cualquiera que no tenga títulos de propiedad que se remonten a los primeros años del inmueble, es decir la gran mayoría de los dueños, corre el riesgo de que su propiedad sea confiscada.

Con esta situación como telón de fondo, la oposición pretendía que las elecciones municipales fueran un referéndum nacional sobre el gobierno de Maduro. Al emitir un decreto que redujo los precios de los televisores con pantalla plasma y otros bienes de consumo, Maduro consiguió un impulso electoral de último minuto.

Al igual que Mugabe, quien retuvo el poder durante las elecciones de 2008 y 2013, las cuales fueron consideradas ampliamente fraudulentas, Maduro ahora gobierna prácticamente sin contrapesos. Sin embargo, como lo ha señalado Capriles, las elecciones municipales han dejado a Venezuela peligrosamente dividida en dos. Ahora que Maduro sigue empeñado en luchar contra quienes considera "burgueses y parásitos", la crisis sólo se puede ahondar en el corto plazo.

—Martínez, un miembro de la oposición en la Asamblea Nacional de Venezuela entre 2000 y 2005, es presidente ejecutivo del Center for Democracy and Development in the Americas, en Washington, D.C.
 

Tizo

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Las autoridades financieras de Venezuela anunciaron el lunes una nueva tasa de cambio de 11,30 bolívares por dólar para las operaciones que realicen los turistas extranjeros, mientras para el resto de las transacciones se mantendrá la paridad oficial de 6,30 bolívares.

Tras varios meses sin divulgar la tasa de cambio que resultaba de las subastas de divisas, el Banco Central de Venezuela anunció el lunes que la paridad tras la última subasta del Sistema Complementario para la Adquisición de Divisas fue de 11,30 bolívares por dólar.

Esta nueva tasa de cambio, que podría variar en los próximos días dependiendo de los resultados de la subasta de dólares que realiza cada semana el Banco Central, solo regirá para las "operaciones de venta de divisas en efectivo realizadas por las personas naturales no residentes", indicó el organismo monetario en un comunicado que difundió en su página de internet.

El ministro de Turismo, Andrés Izarra, dijo que en una primera etapa los turistas extranjeros podrán cambiar sus divisas solo en los puertos y aeropuertos, y que en una segunda fase se ampliará el mecanismo de venta de dólares a otras empresas privadas. "Más adelante incorporaremos casas de cambio, hoteles cinco estrellas, cajeros automáticos, y otros puntos que nos van a permitir identificar y atender los lugares de cambio", expresó Izarra en un comunicado de prensa que difundió la semana pasada el Ministerio de Turismo.

El anuncio de la nueva tasa de cambio se da una semana después de que el ministro de Petróleo y vicepresidente del área económica, Rafael Ramírez, anunció que el gobierno decidió ampliar el sistema de venta de divisas a través de las subastas para permitir que los sectores turístico y aurífero y las inversiones petroleras puedan vender sus divisas con ese mecanismo.

Ramírez negó que el anuncio oficial de la tasa del Sistema Complementario para la Adquisición de Divisas pueda representar una devaluación y dijo que para el resto de las transacciones de compra y venta de divisas se mantendría la paridad de 6,30 bolívares por dólar.

En el país opera un influyente mercado paralelo donde la divisa estadounidense se cotiza a más de diez veces del tipo de cambio oficial. La tasa del mercado negro se ha convertido en la marcadora de los precios en Venezuela generando fuertes presiones sobre la galopante inflación que alcanzó en octubre una tasa anualizada de 54,3%.

En los últimos meses el gobierno ha intensificado los controles y regularizado las subastas de dólares para tratar de terminar con el mercado paralelo, pero no ha logrado contenerlo.

El Sistema Complementario para la Adquisición de Divisas sólo cubre 10% de las divisas que requiere el mercado venezolano. Para 2014 el gobierno ha estimado un presupuesto de 30.000 millones de dólares, muy similar al de este año, para cubrir las importaciones de los sectores prioritarios del país que atiende la estatal Comisión de Administración de Divisas.

El Banco Central comenzó a realizar subastas de divisas en marzo pero se negó a divulgar la tasa alegando que eso violaba la regulación sobre el control de cambio que está vigente desde hace una década. A pesar del silencio oficial los medios locales difundían la paridad que resultaba de las subastas gracias a las informaciones aportadas por las instituciones financieras que participaban en el mecanismo.
 

droblo

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¿No será entonces la compra de NCG por Bandesco una pícara forma de sacar divisas del país y depositarlas en la €zona?
 

Johngo

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Y...cuando existen varios tipos de cambio (en argentina 14 ocultos, como el dolar soja)
se presta SIEMPRE a negociados poco claros y/o corrupcion)
 

Johngo

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Venezuela: Firmas extranjeras alertan sobre colapso económico en el país



El bolívar hoy día en una moneda débil, devaluada, en un país sumergido en una tremenda inflación, la más grande del mundo, con una deuda interna y externa, tremendamente gigante imposible de auditar.
La banca mundial alerta sobre colapso económico en el país

Por: Blanca Vera Azaf | Nicolle Yapur

■ Califican de “impostergable” aumento de gasolina.

■ Bank of America Merril Lynch considera necesario devaluar.

■ Moody’s rebajó la calificación crediticia de la deuda venezolana en moneda local y extranjera.

■ La verificadora rebajó la calificación crediticia en moneda local y extranjera al igual que lo había hecho Standard & Poor’s tras voces de alarma de JP Morgan, Barclays Capital y Bank of America.

■ El académico Pedro Palma afirma que todavía quedan medidas para corregir los desequilibrios. El economista Francisco Ibarra advierte que los controles de cambio y de precios seguirán, pero habrá reformas profundas.

■ Ecoanalítica calcula que las exportaciones petroleras que generan divisas se ubicarán al cierre de 2013 en 1,3 millones de barriles diarios, 800.000 barriles menos, lo que significa una pérdida de ingresos equivalente a 29,2 millardos de dólares.

Las firmas internacionales alertan sobre la necesidad de que el gobierno implemente las medidas que han sido postergadas ante el riesgo eminente de un colapso financiero y económico del país, según el informe de Moody’s en el que se comunicó la decisión de rebajar la calificación crediticia de la deuda venezolana en moneda local y extranjera a “Caa1″ desde “B1″ y “B2″, respectivamente, Esta es la segunda agencia calificadora que degrada a la deuda venezolana en una semana, pues Standard & Poor’s también rebajó la calificación de los bonos emitidos por Petróleos de Venezuela y por la República, lo que trae como consecuencia que los papeles venezolanos pierdan valor ante el alto riesgo que implica invertir en el país.

Entre los argumentos de Moodys, está el hecho de que la nación enfrenta “desequilibrios macroeconómicos cada vez más insostenibles, incluyendo una inflación galopante y una fuerte depreciación del tipo de cambio paralelo”. Opinión que comparten firmas como JP Morgan, que pronostica para 2014 una inflación de 60% solo en los primeros 6 meses del año y un decrecimiento económico de 1% en los próximos 12 meses.

El informe de Moody’s enfatiza que a medida que “las políticas del gobierno han exacerbado estos problemas, el riesgo de un colapso económico y financiero ha aumentado considerablemente”. Días atrás Barclays Capital afirmó que la ausencia de liderazgo luego del fallecimiento del presidente Hugo Chávez ha provocado cambios en los grupos de poder dentro del gobierno. “Desde nuestro punto de vista es una señal poco clara del curso económico que se debe tomar”.

Añade el banco británico, en su informe, que el gobierno está “altamente fragmentado en diferentes grupos” en pugnas y ninguno tiene el suficiente poder “para imponer un ajuste con medidas coherentes”. Sostiene que después de las elecciones del 8 de diciembre esta situación no ha variado “y probablemente continuará teniendo un impacto en la capacidad del gobierno para tomar decisiones”.

Devaluación:

Bank of America Merril Lynch se enfoca en la necesidad imperante del Ejecutivo de devaluar el bolívar ante múltiples requerimientos fiscales y de supervivencia para Pdvsa, que no puede seguir vendiendo los dólares que obtiene por venta de crudo al Banco Central de Venezuela a la tasa de 6,30 bolívares por dólar.

El banco estadounidense sostiene en su el informe publicado ayer que es posible que las autoridades decidirán mantener la tasa de cambio de Cadivi de 6,30 bolívares por dólar solo para alimentos y medicinas, lo que significa 24% del total de importaciones no petroleras.

El restante 76% de los productos migraría al Sistema Complementario de Administración de Divisas, donde la tasa de cambio en promedio es de 11 bolívares por dólar. Advierte que esta tasa podría ser llevada a 18 bolívares por dólar, lo que implicaría una devaluación aún más fuerte que se haría sentir en el poder adquisitivo de los venezolanos.

La vulnerabilidad petrolera:

La firma Ecoanalítica señala como uno de los principales problemas económicos del país la vulnerabilidad de Pdvsa y la cantidad de barriles que generan divisas o caja. “Nuestros cálculos apuntan que las exportaciones petroleras que generan divisas se ubicarán, al cierre de 2013, en 1,3 millones barriles diarios, lo que representa una caída de 800.000 barriles diarios con respecto a 2006. Y con un barril petrolero en torno a los 100 dólares el barril significa una pérdida de ingresos para 2013 equivalente a 29,2 millardos de dólares”.

Aumento de gasolina:

Medidas recientemente anunciadas como la reestructuración progresiva del esquema cambiario, el aumento del precio de la gasolina y el incremento en las tarifas eléctricas son acciones impostergables, debido a las distorsiones existentes en la economía, y marcan el inicio de una política de ajustes, señalaron expertos.

“Es obvio que son medidas de ajuste correctivas de una serie de desequilibrios fiscales, monetarios, cambiarios, petroleros, productivos e inflacionarios, y que no se atendieron con la debida prestancia por razones de carácter político”, indicó Pedro Palma, economista y profesor del IESA.

Añadió que ya pasados los eventos electorales no se puede seguir posponiendo la toma de decisiones para corregir los desequilibrios. Asegura que todavía quedan medidas por tomar. “Lo lógico es prever que continuarán los ajustes a futuro. Esa política o paquete de ajustes será absolutamente impostergable”, dijo.

Para el economista Francisco Ibarra estos anuncios no significan un viraje en la política económica, pues se trata de medidas de ajuste necesario y no de rectificación. Prevé que los controles de cambio y de precios van a continuar, y se agudizarán las restricciones en la adquisición de divisas para el sector privado, tal como ha ocurrido durante todo 2013.

“Vienen reformas profundas”, advirtió el experto. No descarta que se efectúe una reforma fiscal (que podría incluir un aumento del Impuesto al Valor Agregado) y un recorte del gasto real, aunque será poco significativo. Sin embargo, se trata de debates que se debieron dar hace mucho tiempo y que el más difícil de explicar es el de la devaluación. Considera que el gobierno está preparando el terreno para un ajuste del tipo de cambio oficial de más de 100%. Señaló que el aumento del precio de la gasolina podría “darle algún tipo de oxígeno” a Pdvsa, debido a que las exportaciones petroleras están estancadas.

Aumento de la gasolina es parte de un paquetazo:

En nombre de la Movida Parlamentaria, los diputados María Corina Machado, José Gregorio Contreras y Luis Barragán aseguraron que no se justifica el aumento en los precios de la gasolina mientras se mantenga el subsidio de petróleo a Cuba.

“El gobierno prepara un conjunto de medidas que van a azotar el bolsillo de todos los venezolanos. Un paquetazo. El aumento de la gasolina, el de las tarifas del servicio eléctrico y una profunda devaluación. Todo esto va a generar una escasez desbordada y una hiperinflación”, alertó la diputada Machado.

El precio de la gasolina tiene 16 años congelado.

Lo inmoral. Los parlamentarios afirmaron que el gobierno de Nicolás Maduro da a Cuba 115.000 barriles de petróleo diarios. Aseguran que esa cantidad supera con creces el consumo de la isla y que el resto lo utilizan para revenderlo a otras naciones.

“Esto es un acto de inmoralidad. El gobierno se quedó sin dinero por estar subsidiando a Cuba y quiere recuperarlo sacándoselo de los bolsillos a los venezolanos”, dijo Machado. Agregó: “No es posible que nosotros tengamos que pagar para que los cubanos sigan haciendo negocio”.

No niegan que se deban ajustar los precios del combustible, sin embargo hacen énfasis en que el gobierno miente cuando dice que el aumento de los precios estabilizaría la economía. “La única manera de impedir esto es que se haga un corte en la relación con Cuba”, apuntó Contreras.

“No estamos en contra de la medida, pero sí de la mentira. No se tendría que subir el precio de la gasolina si se suspende la regaladera a Cuba”, expresó el diputado.

Para José Guerra, coordinador de economía de la Mesa de la Unidad Democrática, el aumento del combustible responde al déficit financiero que genera Pdvsa porque no puede seguir vendiendo divisas a la tasa de cambio actual.

“Ha sido ese déficit financiero el que explica el elevado endeudamiento de la empresa con el BCV, que al 22 de noviembre de 2013 alcanzó a la suma de 65.272 millones de dólares”.

Guerra señaló que con una macrodevaluación del bolívar y con el alza del precio de la gasolina los precios de los bienes aumentarán, la inflación se acelerará y con ello caerá el salario real de los venezolanos. (Reportero24)
 

Tizo

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China entregó un crédito de 5.000 millones de dólares a Venezuela, como parte del fondo binacional que mantienen los gobiernos de los dos países, informó el sábado el presidente Nicolás Maduro.

"Todos deben saber que el tramo de 5.000 millones de dólares del Fondo Chino que acordamos (en septiembre) para invertir con el presidente (chino), Xi Jinping, ya ha sido depositado en el Fondo Chino", dijo Maduro.

El gobernante venezolano agregó que los nuevos recursos se destinarán a "seguir invirtiendo... en vivienda, transporte y tecnología satelital", además de la Fuerza Aérea y otros componentes militares del país.

Destacó que la nueva línea de crédito es una muestra del buen estado de las relaciones entre los gobiernos de Beijing y Caracas.

"Lo digo para los amargados de derecha, que decían que se habían roto relaciones. Agradecemos a la República Popular China", agregó Maduro, heredero político del fallecido presidente Hugo Chávez, quien en sus 14 años de mandato desarrolló estrechas relaciones con Beijing para reducir la dependencia que tiene el país de Estados Unidos, el principal destino del crudo venezolano.

Desde 2008, Venezuela y China crearon un fondo binacional para financiar proyectos entre ambos países. El gobierno venezolano ha recibido cerca de 36.000 millones de dólares a través de ese fondo. Venezuela ha ido cancelando el financiamiento con petróleo.
 

Tizo

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Venezuela cerró el año con una inflación de 56,2% -una de tasas más grandes alcanzadas en casi dos décadas- y un crecimiento económico de 1,6% -muy por debajo de la tasa de 2012-, anunciaron las autoridades el lunes.

La economía venezolana alcanzó un aumento de 1,6% del Producto Interno Bruto (PIB) al cierre del año, abajo del crecimiento de 5,6% en 2012, según las cifras preliminares que difundió el presidente Nicolás Maduro.

Venezuela enfrenta una inflación galopante y un enfriamiento de la economía en medio de crecientes problemas de desabastecimiento, cuyo índice se ubicó en octubre en 22,4%, uno de los más altos desde que comenzó a difundirse el indicador en 2009.

El índice nacional de precios cerró en diciembre en 2,2%, por debajo del indicador del mes anterior que fue de 4,8%, informaron el Banco Central de Venezuela (BCV) y el Instituto Nacional de Estadísticas (INE) en un comunicado.

Las autoridades financieras difundieron los resultados de la inflación de noviembre luego de varias semanas de demora, lo que había suscitado fuertes críticas de analistas y opositores, quienes habían denunciado que el BCV y el INE habían retrasado la publicación de los resultados por presiones del gobierno, que propuso una revisión de la inflación.

En los últimos 12 meses los precios han crecido 56,2%, 36,1 puntos porcentuales por encima del índice que se alcanzó hace un año. Venezuela cerró el año pasado con una inflación de 20,1%.

Aunque Venezuela ha enfrentado en los últimos 20 años altos niveles de inflación, el país no padecía una aceleración tan fuerte como la vista este año desde los años 1995-1996 cuando se reportaron tasas de 56,6% y 103,2%, respectivamente, debido a una crisis financiera y un programa de ajuste económico que impuso el gobierno del entonces presidente Rafael Caldera, ya fallecido.

Venezuela ha registrado la mayor inflación de la región en los últimos siete años a pesar de tener control de precios y de cambio desde hace una década.

El BCV y el INE no incluyeron en su informe el índice de escasez de noviembre y diciembre, que siempre habían difundido en los últimos cuatro años sin demoras. La AP solicitó al BCV una explicación de por qué no se difundió el indicador pero no hubo respuesta de momento.

Venezuela enfrenta desde hace seis años problemas graves de desabastecimiento de algunos alimentos y productos básicos, que se han intensificado en el último año. Para octubre pasado el BCV reportó un índice de escasez de 22,4%.

Durante una conferencia de prensa, Maduro comentó el lunes que la inflación de 56,2% de 2013 es una cifra "inusual" que representa una tasa "inducida" y "especulativa" que fue producto de una "burbuja económica".

Los resultados de noviembre y diciembre representan una desaceleración en comparación con octubre, cuando se alcanzó una tasa de 5,1%. La desaceleración de los precios coincidió con las medidas que comenzó aplicar Maduro el mes pasado, como reducción de los precios de algunos bienes, expropiaciones de algunos comercios de electrodomésticos y endurecimiento del control de precios.

Durante un acto en el palacio de gobierno, Maduro defendió las acciones que tomó y dijo que de no haberlo hecho "seguramente la inflación de noviembre hubiera sido 8, 9 o 10", y se habría dado en el país una situación de "colapso, caos, violencia".

El ex gerente de programación y análisis macroeconómico del BCV, Víctor Olivo, criticó la forma cómo las autoridades presentaron los resultados de la inflación, y en entrevista telefónica dijo a The Associated Press: "Empezar más directamente a manipular la información, creo que es un paso grave... (que) perjudica más la imagen del banco".

Olivo manifestó dudas sobre las afirmaciones de las autoridades de que la inflación logró desacelerarse gracias a las medidas acordadas por Maduro, y dijo que mientras persista una expansión monetaria "a una tasa cerca al 70% anual... (eso) hace muy difícil que los precios se frenen".

Maduro anunció que, apoyado en la ley habilitante que le aprobó la Asamblea Nacional para legislar por un año en diferentes materias, va "controlar y regular todos los sectores de la economía venezolana a niveles sanos y dinámicos de funcionamiento que le presten servicio a la sociedad venezolana y no se lucren de ella".
 

Tizo

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El presidente venezolano, Nicolás Maduro, acusó el sábado a Estados Unidos de participar en un supuesto complot para crear un clima hostil previo a la cumbre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac) que se realizará a finales de enero en La Habana, pero sin dar detalles ni mencionar posibles conflictos entre los asistentes.

"El imperio norteamericano se está moviendo con intrigas, así lo queremos denunciar hoy aquí", dijo el mandatario durante un discurso previo a la salida de un buque escuela para maniobras de veleros de armadas latinoamericanas en Argentina.

"Se pretende intrigar entre gobiernos hermanos de América Latina para tratar de llegar en un clima hostil a la cumbre de la comunidad de estados latinoamericanos y caribeños del 28 y 29 de enero en La Habana, pero van a fracasar", dijo el gobernante, sin dar detalles de la supuesta conspiración o mencionar algún posible conflicto entre los gobiernos de 33 países de la región que integran la Celac.

"Llueva, truene o relampaguee, la cumbre de La Habana será una cumbre histórica de unión de América Latina y el Caribe... y allí estaremos", agregó.

Maduro afirmó que para la cumbre se lleva "una agenda especial para iniciar una nueva fase de unión económica, comercial, financiera de América Latina y el Caribe. Una agenda especial para continuar convirtiendo a América Latina y el Caribe en una gran zona de paz, desnuclearizada, sin armas nucleares, sin amenazas de guerra, zona de paz".

Maduro y otras autoridades venezolanas han acusado repetidamente, sin pruebas, a funcionarios estadounidenses de participar en planes para derrocar su gobierno.

Las relaciones entre ambos países enfrentaron en octubre nuevas fricciones luego de que Maduro expulsó a la entonces encargada de negocios de la embajada de Estados Unidos en Caracas y otros dos funcionarios de esa misión diplomática, acusándolos de participar en supuestas actividades de conspiración.

En respuesta a esa acción, Estados Unidos tomó una medida reciproca que incluyó expulsar al encargado de negocios de la embajada de Venezuela en Washington, Calixto Ortega.

Desde 2010 ambos países están sin embajador luego de que el gobierno estadounidense revocó la visa al diplomático venezolano, Bernardo Álvarez, después de que Caracas retiró su aprobación al nominado por la Casa Blanca para dirigir su representación diplomática en Caracas, Larry Palmer, quien al responder a un cuestionario en el Senado aseveró que la inteligencia cubana había infiltrado a las fuerzas armadas venezolanas.
 

Johngo

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Ven riesgo de colapso en Venezuela

Hoy Venezuela no sólo no paga a sus acreedores, sino que mendiga asistencia financiera por el mundo. Pero hasta China le desconfía, exigiéndole condiciones para otorgarle financiamiento que son significativamente más duras que las que requiere el FMI.

Hace algunos días, la conocida agencia calificadora “Standard & Poor’s” redujo la calificación de la deuda soberana venezolana ante la “radicalización” -por parte de Nicolás Maduro- de la economía venezolana, a la que de la noche a la mañana ha transformado en una “economía de guerra”, con la curiosidad de que el enemigo es su propio pueblo, que procura desesperadamente no ser perjudicado más por el desastre en el que Maduro y los suyos han sumido a la economía de Venezuela.

Lo que es todo un inédito récord: el de haber prácticamente quebrado a una economía que contiene a algunos de los yacimientos y reservas de petróleo crudo y gas natural más importantes del mundo. Por ende, teóricamente al menos, de las más ricas del mundo.

Pero lo cierto es que el capricho, la ignorancia, la tendencia populista a la dilapidación y al despilfarro de los incontrolables “bolivarianos”, de pronto se combinaron para arrasar con la enorme riqueza venezolana. Muy triste, pero cierto.

Hoy Venezuela no sólo no paga a sus acreedores, sino que mendiga asistencia financiera por el mundo. Pero hasta China le desconfía, exigiéndole condiciones para otorgarle financiamiento que son significativamente más duras que las que requiere el FMI. No sin razones, por cierto. Por todo esto la caída continua -e imparable- del nivel de reservas venezolano. Señal de que un colapso económico o financiero no es imposible. Aunque quizás no sea necesariamente inminente.

Ahora también “Moddy’s”, otra buena calificadora de primera línea, acaba -ella también- de rebajar la calificación de la deuda soberana de Venezuela. Por los desequilibrios económicos cada vez más significativos -e insostenibles en el tiempo- de Venezuela. Sumados a una inflación galopante. Y a una disparada del tipo de cambio paralelo, hoy diez veces más alto que el tipo de cambio oficial, lo que es realmente sin precedentes. A lo que debe sumarse la escasez de todo y una parálisis pronunciada en todo el cuerpo de una economía que realmente se ha empantanado, en medio del caos.

Por esto el rendimiento de la deuda soberana de Venezuela que requieren los inversores en el mercado es altísimo: del 15%. Porque el riesgo que corren los tenedores de esos papeles de deuda, obviamente, es mayúsculo.

En mayo pasado, ese rendimiento aceptado estaba en el orden del 10%. El deterioro venezolano no sólo es grande, sino que, queda visto, se ha visiblemente acelerado.

El acceso al crédito externo por parte de Venezuela está, por todo esto, severamente restringido y, además, es simplemente carísimo. Lo cual no es nada sorpresivo: porque con alguien como el cuestionado presidente venezolano, Nicolás Maduro, tomando decisiones en medio de un auténtico tsunami económico, pocos, muy pocos observadores y eventuales inversores, en rigor cada vez menos, apuestan a su éxito.

Por Emilio J. Cárdenas - Ex Embajador de la República Argentina ante las Naciones Unida
 

Johngo

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Los venezolanos, a puro ingenio para pelearle a la escasez

En algunos barrios los porteros avisan cuando llega al súper leche u otra mercadería. En un caso, las cajeras avisan por mensajito al vecindario cuando viene el camión. La inflación es el otro gran desafío.

Caracas. Especial Para Clarín - 05/01/14

Las calamidades de su economía han convertido a los venezolanos en verdaderos cazadores de los alimentos y productos que escasean en el mercado. Una investigación publicada ayer por el diario El Nacional de Caracas sostiene que la gente hace pools con otros miembros de la familia y amigos para comprar al mayoreo o para trasladarse de una ciudad a otra, por ejemplo a la capital nacional, donde los supermercados tienen más productos que en las provincias.

“Hay quienes viajan desde los Andes y la región zuliana a la zona central para abastecerse, y otros que envían por servicios de encomienda los productos que registran más faltas, como leche, harina, azúcar y aceite”, afirmó.

Venezuela es un rico país petrolero, pero enfrenta una alta inflación superior al 50% anual que alimenta una notable brecha de diez veces entre el dólar oficial de 6,3 bolívares y el paralelo a 64 bolívares. Eso encarece los productos básicos que en su mayoría son importados y que entran al país en cuotas más reducidas debido a esos desequilibrios y a que el Estado restringe la entrega de divisas a los importadores.

Los problemas de abastecimiento han originado cambios en los hábitos de compra y en la frecuencia con que la gente va al mercado, dijo el reporte que cita el testimonio de los consumidores. “Ya no lo hago mensualmente, sino casi a diario. Donde estoy veo si hay un supermercado cerca, y si consigo harina, leche y papel higiénico, compro”, relató Rita Martínez quien admitió que esa modalidad obligada de compra la lleva a pagar más de lo que mensualmente tiene presupuestado para alimentos y productos básicos.
Andrés Hernández, otro vecino de Caracas, dijo que la portera del edificio en el que vive es quien avisa cuando a un supermercado cercano llega leche de larga duración y otros productos básicos. “Nos hemos vuelto acaparadores porque compramos dos y tres veces un producto el mismo día, por el temor de que luego no lo consigamos en varias semanas”, admite. Agrega que tiene un inventario de leche por encima de lo usual. “He pasado dos meses sin conseguir leche”.

Otra modalidad que se ha desarrollado debido a la aguda falta de productos esenciales, son las denominadas “colas de guardia”, que son hileras de personas que se forman frente a los negocios para esperar lo que venga en los camiones de los distribuidores. Otra curiosidad provocada por la devastadora crisis venezolana lo detalla el testimonio de Ana Ascanio: “Me mantengo en contacto con las cajeras de los supermercados, quienes me avisan a través de mensajes de texto en el celular cuando llegan los productos y la cantidad que puedo comprar”.

La situación es tan crítica que en Venezuela las cadenas formales de supermercados operan custodiadas por la Policía Nacional Bolivariana y la Guardia Nacional cuando llegan los productos con problemas de abastecimiento.

Antes de las elecciones municipales de diciembre, el gobierno de Nicolás Maduro intervino con fuerzas de seguridad las cadenas de electrodomésticos. Con esa presión obligó a los propietarios a vender su mercadería con descuentos de 50 o 70%. El presidente reclamó hace poco que los datos oficiales de la inflación indicaran una baja del costo de vida. Pero el dato final mostró que por el contrario el país tiene uno de los índices más altos del mundo y el mayor de las Américas con 54%.

El informe del diario cita una encuesta de la firma Kantar Worldpanel, que determinó que 55% de los entrevistados está dispuesto a pagar más en lugares en los que encuentra todo fácilmente. Esa misma opinión para el caso de los otros países latinoamericanos es de 37%, compara. El estudio señala que “para la gente, el problema básico es conseguir el producto, luego ven cómo resuelven el asunto del precio”.

Un dato interesante entre escasez e inflación es que al observar el tercer trimestre de 2013 contra el de 2013 se ve que el volumen de unidades compradas se redujo 6%, pero pagaron 42% más debido al incremento de los precios en el año.

El rubro de alimentos es el que se contrajo más con una caída de 4,3% en el número de unidades, aunque el valor de la compra subió en promedio 5,2% entre julio y septiembre del año pasado respecto a igual periodo de 2013. El resultado es menos pero más caro.

En un año, las ventas de alimentos en unidades disminuyeron 7,3%, pero los hogares pagaron 24,5% más por la inflación. En un esfuerzo para aliviar el problema o sencillamente porque no se lo puede adquirir la gente redujo sensiblemente el consumo de café y leche. Roberto Baskin, directivo de Kantar Worldpanel dijo que cuando el consumidor afronta escenarios de escasez y altos precios, racionaliza la compra. “Elimina categorías que se podrían catalogar como superfluas y poco prioritarias, y comienza a consumir lo básico. Por ejemplo, las ventas de suavizantes han mermado, y se da mayor importancia a la compra de alimentos”.
 

Tizo

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Venezuela se ha convertido en un verdadero problema para Air Europa y otras líneas aéreas, porque no deja repatriar la caja que tienen acumulada en dólares. Para la línea controlada por el grupo Globalía supone no poder disponer de algo más de 110 millones de euros y una complicación adicional para dar vía libre al anunciado despegue del grupo en bolsa. Un desembarco en el parqué que se está revelando más complejo de lo inicialmente previsto a pesar de que empieza a soplar viento de cola en los mercados para la industria de la aviación. El factotum y principal accionista del grupo, Juan José Hidalgo, trata de tejer una complicada operación que implica dar una salida airosa a Banco Popular (9,9%) y Unicaja (7,5%) buscando compradores que estén alineados con él; facilitar liquidez a algunos mientras de su familia y á el mismo y mantener el control.

A este difícil encaje de bolillos se añade el problema de la valoración de la compañía. El principal activo es la línea aérea y aunque el contexto del sector ha mejorado mucho, los multiplicadores de las grandes aerolíneas del sector no son todavía muy elevados, con la excepción de IAG.

El propio Hidalgo se ha mostrado desilusionado con la valoración preliminar que ha realizado sobre el grupo un banco de negocios, que rondaría los 800 millones. En un reciente acto público no ha disimulado sus impresiones: "una cosa son estas transacciones y otra es el valor real del grupo. Creo, sinceramente, que el grupo vale tres veces más por lo que se ha hecho y por el futuro que tiene. El grupo tiene tanto valor que yo no sé calcularlo".

El primer accionista ha desvelado también la existencia de cuatro inversores interesados en participar en la oferta pública de acciones, un fondo de inversiones estadounidense, una compañía aérea rusa, unos inversores chinos y otros europeos. Pero de momento, todo son iniciativas preliminares para un proyecto que también requiere que se reduzca la volatilidad en los mercados y se consolide la mejor percepción sobre España.

En este contexto, la situación en Venezuela añade un factor relevante de incertidumbre para los negocios de Globalia. La situación en el país sudamericano se ha complicado lo suficiente como para que la semana pasada Air Europa suspendiera temporalmente sus ventas de billetes allí. Globalia sostiene que la decisión no es definitiva y oficialmente no se vincula con el problema para repatriar divisas.

La aerolínea que controla Hidalgo tiene pendiente la recepción de alrededor de 160 millones dólares, cerca de 117 millones de euros, por las ventas de billetes en 2013 en el país. Alrededor del 80% de la capacidad de los vuelos de Air Europa entre Caracas y Madrid, seis a la semana, se vende en Venezuela. El país dirigido por Nicolás Maduro es uno de los mercados en Latinoamérica en los que tiene mayor presencia y de momento, Air Europa continúa operando las rutas.

El problema de Air Europa para repatriar su caja no es singular. Desde hace más de un año, a las aerolíneas extranjeras se les ha dificultado por el Gobierno, que tiene un severo control cambiario desde hace más de una década, canjear bolívares por dólares para disponer de sus ingresos por ventas en el país.

Una de las consecuencias de estas restricciones al movimiento de capitales es que desde finales del año pasado comprar billetes de avión en la moneda nacional venezolana está siendo restringido por algunas líneas aéreas como American Airlines, Aeroméxico y Avianca.

Devaluación venezolana
El gobierno venezolano anunció en febrero de 2013 la devaluación de más del 30% del bolívar, que pasó de 4,30 a 6,30 unidades por dólar estadounidense, debido a la fuerte inflación que sufre el país. La medida fue acompañada de un refuerzo de los controles de la Comisión de Administración de Divisas (Cadivi) con la creación del Órgano Superior para la optimización del Sistema Cambiario, un organismo único encargado de distribuir divisas a los venezolanos.

Asimismo, el Gobierno ha establecido un férreo control para los viajes al exterior y gastos con tarjeta de crédito en el exterior, ya que son los únicos autorizados, salvo las mínimas ayudas a familiares en el exterior, a obtener el dólar al cambio oficial pero sólo para viajar.

La propia Asociación Internacinoal del Transporte Aéreo (IATA) había alertado en noviembre, durante un foro en México, que el sector afrontaba un desafío en Venezuela, por los 2.600 millones de dólares de fondos pertenecientes a las compañías aéreas que están bloqueados por el gobierno y sujetos a la amenaza de una drástica devaluación.

Al cierre del tercer trimestre de 2013, Copa Airlines, por ejemplo, tenía retenidos al menos 392 millones de dólares. Avianca reportaba 270 millones. American Airlines Group, 608 millones; según un informe presentado en Estados Unidos que ha sido publicado por la agencia Bloomberg.
 

Tizo

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Las aerolíneas internacionales United Airlines y Copa Airlines, suspendieron el viernes temporalmente la venta de boletos, sumándose a otras empresas que tomaron medidas similares en medio de la incertidumbre generada por la millonaria deuda que mantiene el gobierno con las aerolíneas y las recientes modificaciones de la tasa de cambio y los cupos que realizaron las autoridades.

United y Copa acordaron el viernes la suspensión temporal de la venta de boletos aéreos no ofrecieron mayores detalles a los clientes sobre las razones de la medida y por cuánto tiempo se extenderá, según constató la AP en un recorrido que realizó por algunas agencias.

En una agencia de American Airlines del este de la capital también indicaron a la AP que no están vendiendo boletos, pero Martha Pantin, directora de Comunicaciones de la línea, negó esa situación, y dijo que "a lo mejor no hay disponibilidad, pero eso no quiere decir que estamos parando de vender boletos".

Pantin expresó ante consultas de la AP sobre cuándo se abrirá la disponibilidad de boletos desde Venezuela que "la verdad que no sé, pero lo que te puedo decir que tan pronto se abra el espacio, tan pronto podremos vender".

Sobre la situación de la millonaria deuda que mantiene el gobierno con todas las líneas aéreas, que surge de la diferencia entre los ingresos por la venta de boletos y los gastos de operaciones en Venezuela, Pantin señaló que ese tema está siendo manejado por la Asociación de Líneas Aéreas de Venezuela.

Las autoridades no han emitido declaraciones sobre la decisión de las aerolíneas.

Un empleado de Copa, que pidió no ser identificado porque no está autorizado para declarar, dijo que están a la espera de "directrices por parte de las autoridades competentes en referencia a las nuevas disposiciones cambiarias anunciadas por el gobierno de Venezuela para así nosotros reanudar la venta de boletos".

Megan McCarthy , vocera de United en Chicago, dijo que la aerolínea continúa vendiendo boletos en Venezuela , pero reconoció que los habían retenido por unas horas ya que los precios en su sistema fueron ajustados. United tiene un solo vuelo diario entre Houston y Caracas.

"Cuando fue actualizado el tipo de cambio, tuvimos que retener la venta de (los boletos), dijo Carthy. "Pedimos disculpas a nuestros clientes porque no explicamos esto". Horas antes La AP había solicitado a United Airlines una reacción sobre la medida.

La incertidumbre generada por la paralización de la venta de boletos aéreos generó malestar entre algunos clientes que protestaron la medida frente a una oficina que comparten United Airlines y Copa Airlines en un centro comercial del este de la capital.

"Vengo aquí a buscar solución y resulta ser que no encuentro ninguna solución", dijo consternada Gretty Sivira, una docente de 39 años, que viajó en autobús más de seis horas desde la ciudad central de Barquisimeto hasta Caracas para tratar de cambiar un boleto para México que compró el mes pasado por Copa, y pedir el reembolso por otro boleto. El vigilante de la oficina le indicó el viernes que temporalmente no estaban trabajando.

En una agencia de United Airlines del este de la capital se comenzó a vender boletos, pero poco después una empleada informó a un grupo de clientes que aguardaba a las afueras del local que las ventas fueron suspendidas "hasta nuevo aviso". Al ser consultada por la AP la razón sobre la medida, la empleada solo expresó "es la configuración, los cambios que hay en el país".

"Es lamentable de verdad porque (para) nosotros como venezolanos el día a día es una inseguridad que tú no sabes si vas a conseguir boleto y los precios", dijo molesta Jeniffer Pérez, una docente de 45 años, tras escuchar el anuncio de la empleada. Comentó que la suspensión de la venta de los boletos tal vez tenga que ver con que "varió el precio".

El gobierno puso en vigencia este viernes una resolución que elimina el tipo de cambio preferencial de 6,30 bolívares por dólar para los boletos aéreos y establece que deben ser vendidos a venezolanos y extranjeros residentes a la tasa que surja de las subastas semanales de divisas, que ha estado alrededor de 11,36 bolívares por dólar.

Las agencias de viajes también suspendieron temporalmente las ventas de boletos para todos los destinos internacionales por solicitud de las líneas, según indicó a la AP una empleada de una de las mayores empresas de viaje del país que se abstuvo de dar su nombre porque no está autorizada para declarar.

El vicepresidente del área económica y ministro de Petróleo, Rafael Ramírez, anunció a mediados de semana la eliminación de la tasa de cambio de 6,30 bolívares por dólar para los viajeros, las remesas familiares, las operaciones por internet con tarjetas de crédito, la adquisición de boletos aéreos y los pagos de los reaseguros, los que deberán regirse ahora a la paridad que resulte de las subastas semanales de divisas.

La nueva normativa entró en vigencia este viernes con la publicación en la Gaceta Oficial. La regulación también estableció reducciones y ajustes en los cupos de divisas para los viajeros a exterior y los montos que se podrán disponer para compras por internet con tarjetas de crédito.

El gobierno fijó un monto máximo anual de divisas para viajes al exterior y compras con tarjeta en internet de 3.000 dólares. Los cupos para los viajes fueron ajustados hacia la baja especialmente para el estado de la Florida, donde hay importante presencia de venezolanos, que se fijó en 700 dólares. Anteriormente no se hacía discriminación por estado para viajar a Estados Unidos y se tenía un monto global de 2.500 dólares por viaje.

Para las transacciones de comercio electrónico se fijó un monto de 300 dólares.

Las autoridades aeronáuticas se reunieron en la víspera con las empresas aéreas para discutir la situación del sector y la deuda de más de 3.300 millones de dólares que mantiene el gobierno con las aerolíneas.
 

Tizo

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Empresarios venezolanos rechazaron el martes la Ley de Precios Justos que pone un tope de 30% en los márgenes de ganancia y contempla sanciones que van desde multas millonarias, ocupación y cierre temporal de las compañías o el retiro de licencias.

Fedecámaras, el mayor gremio empresarial del país, denunció que la ley atenta contra la propiedad privada, pero el gobierno afirmó que la nueva regulación beneficiará a los sectores pobres del país y que su propósito es que las empresas se "autorregulen y sinceren su estructura de costo".

Jorge Roig, presidente de Fedecámaras, anunció que el gremio acudirá al Tribunal Supremo de Justicia para demandar su nulidad por considerarla "discrecional e inconstitucional". Explicó que la ley declara a las empresas de utilidad pública y las deja "listas para expropiaciones, para confiscaciones... es bueno que la población sepa que con esta ley ninguna empresa, por más pequeña que sea, se salva", indicó en una rueda de prensa.

El empresario señaló que es una ley "que crea muchísimos más controles... es una ley que le da poderes a una superintendencia a nuestro modo de ver discrecionales y exagerados para fijar precios".

El presidente Nicolás Maduro anunció que a partir de esta semana se aplicará con absoluta rigurosidad la legislación, promulgada mediante un decreto-ley y parte de un esfuerzo para corregir los efectos de la "guerra económica" que, según el mandatario, empresarios y adversarios políticos habrían desatado en 2013 para generar malestar entre los venezolanos y causar desorden en las calles.

"Tienen hasta el lunes... para ponerse en derecho la nueva ley", dijo Maduro dirigiéndose a los empresarios y dueños de tiendas minoristas horas más tarde en un discurso televisado.

"Si el lunes que viene encontramos unidades económicas violando la Ley de Precios Justos voy a tomar las medidas más radicales para que el pueblo entre a esas unidades a producir; voy a ir a fondo. No me subestimen, no subestimen al pueblo; si hay que expropiar, vamos a expropiar a quien tengamos que hacerlo para defender la economía del país", advirtió.

Maduro ha promulgado varias normas que refuerzan los controles del gobierno sobre la agobiada economía venezolana. Y lo hizo gracias a los poderes especiales que le otorgó en noviembre pasado la Asamblea Nacional -dominada por el oficialismo- para emitir decretos con fuerza de ley por un año. La nueva legislación entró en vigencia luego que el Tribunal Supremo de Justicia le dio el visto bueno debido a su carácter de ley fundamental.

Roig agregó que la ley "desincentiva la producción nacional porque, con la fijación discrecional de los márgenes de comercialización a toda la cadena, independiente de cuál sea la estructura de costos, va haber menos oferentes en momentos en que lo que se necesita en el mercado es que existan más empresas produciendo bienes y servicios".

Venezuela es altamente dependiente de las importaciones, las cuales suplen más de la mitad de los alimentos procesados que se consumen en el país, según cálculos de la encuestadora local Datanálisis. Durante 2012 las importaciones alcanzaron casi 60.000 millones de dólares.

Desde hace unos siete años el país padece escasez de varios productos básicos que según empresarios y analistas es generada por los severos controles de precios y cambio vigentes desde 2003.

Maduro, quien asumió el gobierno en abril de 2013, activó en noviembre medidas contra la inflación que implicaron la ocupación de algunos comercios de electrodomésticos acusados de especular, la rebaja forzada de precios de ciertos bienes, inspecciones masivas de comercios y la detención de algunos empresarios que fueron acusados de vender con sobreprecio bienes adquiridos con dólares oficiales.

Sin embargo, las medidas adoptadas por el mandatario izquierdista tuvieron poco impacto sobre la inflación, que el año pasado cerró en 56,2%, una de las mayores tasas que se han alcanzado en el país en casi dos décadas.
 
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