Hilo de Venezuela

Johngo

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Datos básicos "oficiales" del país









 
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tagoriana

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El presidente venezolano murió a los 58 años a las 20:25 CET en el Hospital Militar de Caracas; su último parte médico indicó "un agravamiento de su condición respiratoria"; el ex mandatario llevó adelante su "Revolución bolivariana", protagonizó golpes de estado, expropió empresas, encarceló a sus oponentes y mantuvo una fuerte disputa con los medios de comunicación desde que llegó al poder en 1999

DIOS SALVE AL PUEBLO VENEZOLANO !!
Esperemos que la nueva etapa que se les presenta a los venezolanos, sea más afortunada.

besitos tago
 
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maryofthescots

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Chavez

Chavez no está muerto. Lo hicieron desaparecer, pandilla de imbécilessssssssssss!!!
 

Johngo

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Lucha, agonía y secretos: los últimos días de Hugo Chávez

Hugo Chávez subió con paso firme las escalerillas del avión presidencial. Al llegar a lo alto, giró, levantó el puño y gritó "¡Viva la patria!" antes de desaparecer en el interior de la aeronave. Los venezolanos nunca más volvieron a escucharlo.

Esa madrugada del 10 de diciembre, el mandatario se afanó en repartir besos y abrazos a los numerosos colaboradores y amigos que fueron a despedirle a la pista del aeropuerto Simón Bolívar, en las afueras de Caracas, en la antesala de su viaje a Cuba para jugar una última apuesta por ganarle la partida al cáncer.

Entre apretones de manos y palmadas en la espalda, Chávez intentó infundir confianza a sus más cercanos compañeros horas antes de someterse a su cuarta operación en apenas 18 meses para frenar una dolencia que finalmente acabó con su vida.

"Claro que volveré", le aseguró decidido al ministerio de Exteriores, Elías Jaua, con los brazos sobre sus hombros y esbozando media sonrisa, relató días después el alto cargo.

Y regresó tras 70 días de un inconcebible silencio que se prolongaría hasta su muerte, el martes 5 de marzo a las 16:25 horas en el Hospital Militar de Caracas.

Los detalles de su agonía siguen siendo un misterio.

El hombre que comandó Venezuela durante casi 15 años entró en coma el día anterior y murió por un fallo respiratorio después de que el cáncer hiciera metástasis en los pulmones, dijeron a Reuters fuentes cercanas al Gobierno y a su equipo médico.

Las dos últimas semanas de vida del líder socialista fueron extenuantes.

Aquejado de fuertes dolores que le obligaban a permanecer sedado durante horas y que le impedían incorporarse de la cama, Chávez tenía que respirar a través de una cánula traqueal debido a una infección pulmonar aguda que le atacó tras su última operación en el hospital Cimeq de La Habana.

Los altos cargos que le visitaron durante su hospitalización en La Habana y Caracas utilizaban iPads y otros recursos para hacerle "presentaciones de los proyectos", dijo una de las fuentes, al explicar cómo el presidente hizo lo todo posible para comunicarse con su equipo y seguir, pese a las enormes limitaciones, al frente de las decisiones de Gobierno.

Cuando le pidieron nombrar un nuevo responsable de Exteriores para ocupar el cargo que dejó vacante su vicepresidente y heredero político, Nicolás Maduro, le mostraron los nombres de los candidatos y él señaló el de Jaua y firmó el documento, dijo la fuente.

El mandatario había quedado extremadamente débil tras la operación de más de seis horas, que se complicó con una hemorragia interna y los médicos tuvieron que reanimar al paciente varias veces y descubrieron que las células cancerígenas habían llegado hasta los pulmones.

El equipo cubano que le atendió en el postoperatorio tuvo que desarrollar un antibiótico personalizado con el que logró estabilizar la infección respiratoria y mejorar su condición. En medio de la aparente mejoría, Chávez pidió volver a su país.

El Gobierno, con el respaldo de la familia, se hizo cargo de todas las gestiones para garantizar un traslado sin riesgos en un vuelo de tres horas. Después, informó que el retorno se produjo en la madrugada del 18 de febrero. No hubo imágenes ni fotos.

"¡Volvió, volvió, volvió!", gritaban sus seguidores delirantes en las calles para festejar el "milagroso" regreso del Comandante a la patria.

HASTA EL FINAL


Días antes, las autoridades difundieron las últimas fotos públicas del mandatario para contrarrestar los rumores que hablaban de un Chávez terminal, azuzados después de que no acudiera el 10 de enero a su propia toma de posesión para jurar el cargo que ganó en octubre con una contundente mayoría en las urnas.

Las instantáneas, en las que se le puede ver hinchado pero sonriente tendido en la cama con una chaqueta deportiva, acompañado de sus dos hijas mayores mirando el diario oficial cubano Granma, lejos de aplacar las especulaciones, las avivaron. En las hiperactivas redes sociales venezolanas denunciaron que se trataba de un montaje con una foto antigua.

Sus colaboradores se esforzaban por asegurar que el jefe bolivariano seguía dirigiendo el país pese al escepticismo de la oposición, que exigía sin éxito saber el estado detallado de la condición presidencial y su pronóstico.

Tres días antes de morir, Chávez tuvo una última reunión con buena parte de su gabinete, donde durante varias horas pasó revista a los temas más importantes, le consultaron varias decisiones y pidió información sobre la marcha del país.

Cuando salieron del encuentro, los ministros fueron conscientes de que su condición era muy delicada, pero quedaron convencidos de que el presidente todavía podría recuperarse pese a que desde la operación recibía una gran cantidad de fármacos para garantizar sus signos vitales.

En las horas siguientes, su condición empeoró progresivamente hasta que el lunes cayó en un coma del que no pudo despertar. El martes, rodeado de familiares y su círculo más íntimo de colaboradores, sus constantes vitales se apagaron.

Un sombrío Maduro, enfundado en una camisa blanca, anunció poco después la fatídica noticia y rindió homenaje a su líder.

"Los que mueren por la vida, no pueden llamarse muertos. Y a partir de este momento está prohibido llorarlos", entonó, recitando los versos del cantautor venezolano Alí Primera, el favorito del presidente. "Honor y gloria a Hugo Chávez", concluyó con el puño en alto y la voz quebrada.

ESPERANDO EL MILAGRO

Por unas horas, Venezuela entró en estado de pánico. Tanto a sus seguidores como a sus enemigos les costaba creer que el hombre que durante casi tres lustros fue protagonista absoluto de la potencia petrolera había dejado de existir.

El propio Chávez había advertido lo complicado de la "urgente e impostergable" operación a la que se iba a someter y tomó sus previsiones, designando a Maduro como su sucesor y pidiendo el voto para él si definitivamente la enfermedad lo apartaba del mando en el país sudamericano.

A Chávez le diagnosticaron en junio de 2011 la enfermedad en un avanzado estadio de evolución, tras someterse a una primera operación en Cuba por unos enormes dolores que los médicos achacaban a una diverticulitis.

Según una fuente médica, el principal diagnóstico del mandatario era un rabdomiosarcoma en el psoas, un músculo que va desde la parte baja de la columna vertebral hasta la cadera.

Poco después fue operado de nuevo para extirparle un tumor del tamaño de una pelota de béisbol de la pelvis en una operación muy compleja debido a que el paciente presentó septicemia, lo que obligó a los médicos a limpiar el tracto digestivo, un procedimiento arriesgado en pacientes oncológicos.

Entre julio y septiembre recibió quimioterapia entre Caracas y La Habana y en octubre se declaró completamente curado apenas cuatro meses después de comenzar el tratamiento. Pero el cáncer reapareció y en febrero anunció que debía ser operado de nuevo por un tumor en la misma zona.

Tras la tercera operación, Chávez recibió radioterapia hasta pocos días antes de lanzarse a su última y dramática campaña electoral, asegurando nuevamente a los venezolanos que el cáncer había desaparecido y que estaba listo para gobernar hasta 2019.

Durante tres meses, el que fuera aclamado por sus seguidores como "el huracán bolivariano" hizo una campaña atípica, con discursos cortos y poco hilvanados que desafiaban su proverbial locuacidad y actos de campaña cuidadosamente preparados, casi siempre montado en un camión o subido a una tarima.

Algunos ni los pudo terminar vencido por el intenso dolor, incluyendo el acto final de su cierre de campaña bajo un feroz aguacero en la capital.

"En alguna ocasión yo le dije a Nicolás en el camión ese bendito. ¡Nicolás sácame de aquí!", confesó días después de lograr su cuarta reelección recordando un mitin en la barriada caraqueña de Catia, donde el presidente apretaba los dientes en una mueca de dolor contenido en medio de la algarabía general.

Sus detractores creen que el empeño en acudir a las urnas pese a los embates del tratamiento revela a un hombre obsesionado por mantener el poder y que irresponsablemente evitó hasta el último minuto entregar el testigo para iniciar una transición ordenada.

Para sus aliados fue una muestra de coraje y defensa de la revolución hasta sus últimas consecuencias, incluso entregando su propia vida.

"Uno siempre ha vivido de milagro en milagro", dijo el 8 de diciembre en una de sus últimas alocuciones, recordando su agitada biografía que daba cuenta de su habilidad y grandes dosis de buena suerte para salir airoso de situaciones límite.

"Yo sigo aferrado a ese milagro", aseguró Chávez un discurso que ya sonaba a despedida.

/Por Marianna Párraga y Enrique Andres Pretel/ CARACAS (Reuters)
 

Tizo

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La fotografía resultante de las presidenciales del domingo en Venezuela, que muestra un país partido más que nunca en dos, que sitúa el precario triunfo del heredero de Chávez, Nicolás Maduro, bajo sospecha de fraude electoral, y que muestra que el oficialismo carece de un liderazgo sólido tras la desaparición de Hugo Chávez, genera una nueva inquietud a las empresas españolas presentes en el país: la amenaza de una inestabilidad política, social y económica. Una nueva e inquietante situación que se suma a las políticas nacionalizadoras promovidas por el chavismo y a la inseguridad jurídica como factores disuasorios que explican por qué el país es uno de los menos atractivos para las firmas extranjeras, a pesar de sus riquezas naturales y de sus hidrocarburos. La mínima victoria de Maduro, exento del carisma de su antecesor incluso ante sus propios seguidores y el no reconocimiento de los resultados por parte del líder de la oposición, Henrique Capriles, genera suspicacias y puede abrir una etapa de turbulencias en el país.

El hecho de que el Consejo Nacional Electoral (CNE) venezolano desoyera las recomendaciones y peticiones nacionales e internacionales, entre ellas las de España, para proceder a un nuevo recuento de los votos y procediera con rapidez a confirmar la victoria de Maduro y proclamarle presidente electo no ha hecho más que aumentar la agitación y la tensión en el país. Los últimos datos oficiales muestran que Maduro habría ganado por menos de 300.000 votos al 99,20% de los sufragios escrutados, es decir, una ventaja del 1,7%: 7.559.349 votos (55,75%) frente a 7.296.876 (48,98%) del líder opositor. Una diferencia escasa que aún podría reducirse cuando se cuenten los votos de los venezolanos que viven en el extranjero.

La precipitada proclamación de Maduro como presidente electo ha sido considerada ilegal por la oposición, cuyo líder, Henrique Capriles había anunciado horas el envío de una solicitud al CNE para que impidiera que se llevase a cabo, tras exigir que se recontaran los sufragios. El líder opositor ha insistido en que no cejará hasta que se recuenten todos y cada uno de los votos y la decisión del CNE fue acogida con una enorme cacerolada de reprobación en Caracas y la preparación de actos de protesta por el presunto fraude electoral. "Quieren cambiar la voluntad del pueblo. Hay un presidente ilegítimo y el pueblo tiene derecho a conocer la verdad" ha advertido Capriles, que cuenta en su demanda de proceder a un nuevo examen de los votos con amplio respaldo internacional y quien ha llamado a protestar contra la proclamación a toda prisa del sucesor del fallecido Chávez.

En las últimas horas, la situación se ha complicado con cruce de denuncias entre oficialismo y oposición. Por un lado, Maduro ha censurado los incidentes protagonizados por opositores en diferentes puntos del país, con presuntas quemas de sedes del partido chavista e intentos de "amedrentar" a figuras del oficialismo, actos de los que el presidente electo ha responsabilizado personalmente a Capriles. Por otro lado, éste ha asegurado disponer de información de que el Gobierno ha procedido a la detención de militares que exigían un nuevo recuento de votos y "el cumplimiento de la Constitución".

Hace sólo seis meses, el 7 de octubre pasado, el entonces enfermo Hugo Chávez había batido en toda regla a Capriles con el 55,5% del voto sobre el 44,39% del líder opositor. Así las cosas, el resultado de las urnas del pasado domingo refuerza el triunfo moral de Capriles sobre el candidato oficialista, y ello pese a que éste ha echado mano y ha utilizado sin complejos en su favor todo el arsenal de los recursos del Estado y medios públicos. Aun así, Maduro no ha podido evitar perder casi 600.000 votos en comparación con los sufragios obtenidos por un Chávez ya gravemente enfermo el pasado otoño. Buena parte de los casi 700.000 sufragios más logrados ahora por Capriles respecto a aquellas elecciones se deben al trasvase de votos de sectores pobres y desencantados con el chavismo a su candidatura.

Enfado con España

Entre las voces que han pedido un recuento completo de los votos se hallan las del secretario general de la OEA, José Miguel Insulza, la del Gobierno de EEUU y la del ministro de Exteriores español, José Manuel García-Margallo. El canciller de Venezuela, Elías Jaua, anunció el lunes que ha llamado a consultas al embajador en Madrid, Bernardo Álvarez, en un gesto diplomático de protesta que responde a declaraciones ofrecidas por su homólogo español.

La situación creada abre muchas dudas sobre el futuro del país y genera incertidumbre sobre la capacidad de Maduro para gobernar una nación que atraviesa una difícil situación económica, máxime si pretende hacerlo sin dialogar con la oposición y sigue ignorando las demandas del sector privado. Existe, asimismo, el temor, de que el debilitado Maduro que surge de los comicios, forzado a un cambio radical en política y no demasiado valorado por un Ejército mayoritariamente chavista, se vea tutelado por los militares, atrasando los cambios que la mitad de la población exige y aumentando la distancia entre las dos Venezuelas. Las Fuerzas Armadas, muy ideologizadas en su jefatura, son parte central del proyecto chavista: desde las elecciones regionales de diciembre, de los 20 estados en poder del oficialismo, los gobernadores de 11 son militares.

Además, y de hecho, existe entre los chavistas una sensación de derrota y el liderazgo de Maduro empieza a ser puesto en tela de juicio por sus partidarios. Incluso el presidente de la Asamblea Nacional y vicepresidente del PSUV, Diosdado Cabello, ha reconocido que los resultados no son buenos y exigen reflexión. Ejemplo de la decepción del chavismo, Maduro fue acogido fríamente por sus simpatizantes al anunciar su victoria.

Los expertos destacan ya que la pírrica victoria de Maduro y las sospechas de fraude no sólo ahondan peligrosamente la división de los venezolanos, sino que quiebran también la hegemonía del socialismo del siglo XXI justo en el país corazón del mismo, lo que puede tener también consecuencias e impacto a corto plazo en los países que conforman el eje bolivariano, de los que Venezuela es mentor y gran apoyo petrolero y económico hasta el momento.

Triunfo moral y nueva era

Para los observadores, Capriles ha logrado una victoria moral que refuerza su liderazgo y que abre una nueva era en la política de Venezuela, sacudida aún por el choque de la desaparición de Hugo Chávez, que dominó la escena política del país de forma casi indiscutida durante 15 años e influyó de forma decisiva en países como Ecuador y Bolivia, y que no dejó herederos con carisma para su revolución bolivariana. De hecho son ya muchos los que se preguntan si sobrevivirá a corto y medio plazo la influencia regional de Venezuela, ya que la política de diplomacia petrolera podría tener que ser revisada ante los gigantescos retos económicos que hereda el nuevo presidente.

Aunque Maduro ha prometido mantener los acuerdos de cooperación energética que firmó Chávez con Cuba, Argentina, Nicaragua, Uruguay, Brasil, Ecuador y Bolivia, la crudeza de la situación económica puede dar al traste con el intento de conservar esa petrodiplomacia en la que el chavismo basó sus alianzas regionales. La crisis puede obligar a revisar el manejo de los recursos de la estatal Petróleos de Venezuela (PDVSA), el gran maná de los ingresos públicos del país.
 

Tizo

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Inquietud española

Si bien por un lado la situación creada en los comicios genera expectativas de que Venezuela pueda pasar poco a poco página en su historia política reciente, el temor a que el chavismo intente frenar esta dinámica que pide buena parte de la sociedad venezolana aumenta los temores y dudas de las empresas españolas sobre el futuro de un país en el que se ha venido dificultando la inversión exterior y persiguiendo al sector privado.

En el último informe Panorama de la inversión española en Latinoamérica del IE Business School, volvía a constatarse que Venezuela es el país de la región menos atractivo para las compañías españolas y que nuestras empresas prevén reducir un año más las inversiones en esa nación y en las ideológicamente próximas como Bolivia y Ecuador, donde la inseguridad jurídica se suma a la inseguridad ciudadana y al déficit de infraestructuras como los mayores problemas para la puesta en práctica de las actividades de las compañías foráneas.

Venezuela es, además, junto con Argentina, el país donde las firmas españolas vaticinan un menor crecimiento de la economía en 2013. En cuanto a riesgos y amenazas para la inversión, las empresas destacaban en el informe la inseguridad legal y ciudadana, una inestabilidad política que ahora puede verse acrecentada y la falta de infraestructuras de Venezuela.

Además, las empresas españolas presentes en el país como Telefónica, BBVA, Repsol, Hesperia, Mapfre, Elecnor, Hesperia, Meliá, Sanitas, Santillana, Mondragón, Atento, Indra, Cirsa, Inditex, Iberdrola, Acciona, ACS, Acerinox, Air Europa, Alcatel, Amadeus, Dragados, Planeta, Santillana, Gamesa e Iberia, se vieron ya tocadas a comienzos del pasado mes de febrero por la devaluación en un 32% del bolívar "para combatir el brote inflacionario y especulativo en el país". Una medida calificada por los observadores de insuficiente y tardía y que además no parece haber sido suficiente para aliviar ni los desajustes fiscales del Gobierno ni tampoco las distorsiones de la economía.

Enormes desafíos económicos

El económico es el primer y más grave escenario que se abre ahora. Además de la necesidad de incorporar plenamente al desterrado sector privado a la economía, algo que a Maduro le será complicado soslayar ante las grandes necesidad del país, al presidente electo le aguardan importantes desafíos económicos: elevada inflación, que podría llegar al 30% este año, escasa productividad, alto déficit presupuestario del 13% del PIB y un desabastecimiento que está generando ya tensiones sociales. Unos retos paradójicos para un país que es uno de los grandes exportadores mundiales de petróleo en un momento en el que el barril de crudo está por encima de 100 dólares, y que hunden sus raíces en la conducción ideologizada de la política económica.

La devaluación del bolívar se ha reflejado en un encarecimiento de los alimentos y las medicinas y la inflación se ha disparado a casi el 8% en los tres primeros meses del año, tras cerrar 2012 en el nivel más alto de toda Latinoamérica, el 20,1%, algo que no ayuda a una industria deprimida, ni a un país con ciclos de escasez y que mantiene una deuda pública que supera el 50% del PIB. El Estado venezolano gastó en 2012 por encima de sus ingresos, en un ejercicio volcado en lograr que el chavismo ganara a golpe de subvenciones y ayudas sociales las elecciones de octubre.

El gasto se duplicó durante la era Chávez y hoy se sitúa 20 puntos porcentuales por encima del promedio de los demás países latinoamericanos. El agujero fiscal se eleva a 30.000 millones de dólares, cerca del 10% de la economía del país. Y la improvisada reforma agraria que puso en marcha Chávez, unida a la estatización de parte de la industria alimentaria y al control de precios, ha destruido al sector agrícola y obligado a comprar productos básicos, según destacan los analistas.

La industria petrolera, motor económico, también se encuentra en dificultades, ya que acumula deudas por más de 16.000 millones de dólares, y el propio presidente de PDVSA, Rafael Ramírez, ha informado de que este sector clave registró un retroceso en sus beneficios netos del 6,2%. Ello aboca al Gobierno a subir el precio de la gasolina, decisión de alto coste político, pero que se antoja necesaria en un país que mantiene un subsidio a los carburantes que supone 6.000 millones de dólares al año.

Un sector clave en apuros

De la estatal PDVSA procedió en el pasado la financiación tanto de los programas de desarrollo social de Chávez (174.154 millones de dólares entre 1999 y 2012) como el petróleo vendido en condición de pago preferencial a los países ideológicamente próximos, al mismo tiempo que la inversión en esa industria vital retrocedía. Actualmente la producción está estancada por debajo de los 2,8 millones de barriles diarios y recientemente la Agencia Internacional de la Energía (AIE) auguró "desafíos abrumadores" al sucesor de Chávez para conjugar la necesidad de recuperar el sector petrolero y seguir financiando los programas sociales.

En estas condiciones pocos creen que Maduro pueda cumplir su promesa de elevar el salario mínimo a los venezolanos ni que el PIB crezca este año el 6% que pronostica el Gobierno en un país en el que, si bien el haber del chavismo se sitúa la reducción de la pobreza y las medidas sociales, se ha producido una drástica y dramática reducción de la clase media (que crece en los países del entorno) y un alarmante aumento de la inseguridad ciudadana que también desincentiva el apetito de los inversores por estar en el país. El año pasado hubo 16.038 homicidios y en lo que va de 2013 suman 3.400. Se trata de uno de los mayores índices de criminalidad del Planeta.

Aunque la economía venezolana progresó el 5,5% en 2012, uno de los mayores avances de la región, el bajón de 2013 parece cantado, a tenor de las proyecciones de los organismos internacionales. Los analistas auguran para el país, que se expandió en 2011 el 4,2% después de tres años de atonía (-1,7% en 2010, -6% en 2009 y -1,2% en 2008) un crecimiento del 2,2% o, en el peor de los escenarios, un retroceso del PIB del 0,5% si se mantiene la actual situación de inestabilidad.

Venezuela, por lo demás, habrá visto declinar la llegada de IED el año pasado, después de que en 2011 pasara de 1.209 a 5.302 millones (+338%) y se ubicara entre los diez primeros países de Latinoamérica en ese capítulo. Según la Cepal, en los seis primeros meses de 2012, la llegada de IED a Venezuela cayó un 20%, a 1.981 millones de dólares, mientras la llegada de capital crecía significativamente en algunos de los países hacia donde más se dirigen las empresas españolas en su salida al exterior, como Chile, Perú y Colombia. FMI, Banco Mundial, Cepal y World Economic Forum coinciden, además, en situar a la nación en los últimos puestos regionales en competitividad, productividad y clima de negocio.
 

danisan87

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Capriles impugna de forma oficial el resultado de las elecciones en Venezuela

El equipo de campaña del candidato opositor a la Presidencia de Venezuela, Henrique Capriles, ha presentado la solicitud ante el Consejo Nacional Electoral (CNE) para un recuento voto a voto de los resultados de los comicios del domingo.

El jefe nacional de la campaña opositora, Carlos Ocaríz, dijo a periodistas que solicitaron la revisión de "boletas, acta, máquinas, huellas y cuadernos" de votación, y que se reunieron durante "cerca de dos horas y media" con la presidenta del CNE, Tibisay Lucena.

"Otra vez estamos consignando lo que es la solicitud de la revisión del proceso", declaró Ocaríz, alcalde del municipio caraqueño de Sucre, al señalar que el lunes presentaron un documento ante el poder electoral para solicitar que no se realizara la proclamación del oficialista Nicolás Maduro como presidente electo.

Puntualizó que están consignando su petición "con pruebas, con fotos" y con todo lo que Capriles ha anunciado. "En apenas 48 horas (...) recogimos en un tiempo de verdad récord no solamente todo lo que es la información de acta, acta de escrutinio, etc, sino también todas las denuncias que ayer informamos y que seguiremos informando", apuntó.

Ocaríz indicó que pidieron que "se haga una revisión de todo lo que fue el proceso de votación" a partir de "las irregularidades" que detectaron y por "lo cercano del resultado".

De acuerdo al último recuento del Consejo Nacional Electoral (CNE), con el 98,97% escrutado, Maduro ganó por un ajustado margen con 7.575.506 votos (un 50,78 %), 1,83 puntos porcentuales más que Capriles, que logró 7.302.641 (un 48,95 %).

Ocariz defendió que lo "más sensato", "lógico" y "mejor para el país" es que se "despeje cualquier duda", al indicar que en los resultados "faltan los votos del extranjero" y "otra cantidad de actas manuales" a la vez que existen muestras "de cosas que no son regulares". "Si ya los dijeron los dos candidatos (...) también la comunidad internacional (...), la verdad que no entendemos por qué no se realiza esta auditoría voto a voto", agregó.

Señaló que "para nadie es un secreto que en Venezuela hay una crisis política" y que estas tienen "soluciones políticas también". "Hacemos votos que la soluciones políticas se den en el corto plazo", agregó y consideró que "más del 80% de los venezolanos" pide una auditoría voto a voto que dé "la película completa de lo que sucedió".

Prometió, asimismo, que respetarán el resultado de ese recuento, al señalar que saldrá un ganador y un perdedor. "Salga sapo, salga rana, respetaremos el resultado definitivo cuando revisemos y cuando este conteo o más que conteo, esta auditoría de todo, este 100%, se realice para tranquilidad de los venezolanos", completó.

Durante una conferencia con la prensa extranjera, Capriles afirmó que las irregularidades que asegura se presentaron en las elecciones presidenciales estarían afectando a un millón de votos.
 

Tizo

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Ante el salto que ha registrado en las últimas semanas la escasez de algunos alimentos, medicamentos y otros productos básicos como el papel higiénico, se encendieron las alarmas en el gobierno de Venezuela, que se reunió el miércoles con varios centenares de empresarios privados para solventar las trabas que existen en la entrega de divisas oficiales y restablecer los suministros de materias primas importadas necesarias para levantar la producción.

Alterno a esta acción, el Ejecutivo anunció esta semana que realizará importaciones masivas de 760.000 toneladas de alimentos y 50 millones de rollos de papel higiénico para hacer frente a los problemas de escasez y combatir lo que han denominado la "guerra económica" que estarían ocasionando los sectores adversos al gobierno para estimular "compras nerviosas" y generar desabastecimiento.

El ministro de Finanzas, Nelson Merentes, anunció el miércoles que de unas 3.000 empresas que enfrentan fallas en la entrega de divisas oficiales, el gobierno atendió por completo las solicitudes de dólares de 1.500 pequeñas y medianas compañías, pero no precisó montos.

"Estamos avanzando...hay que trabajar muchísimo", dijo Merentes en conferencia de prensa al reconocer las fallas que se vienen dando desde hace seis meses en la entrega de divisas oficiales por parte de la estatal Comisión de Administración de Divisas (Cadivi).

La merma en la entrega de las divisas oficiales ha ocasionado la suspensión de suministros de materias primas, equipos y repuestos desde el exterior, lo que ha llevado a la paralización de la producción en algunas empresas generando problemas de desabastecimiento.

El ministro indicó que el gobierno está dispuesto a atender en breve tiempo las demandas de divisas oficiales luego que se revise la producción de algunas empresas y el uso que han dado a los dólares otorgados por el gobierno en los últimos años.

Al ser preguntado sobre las razones que han motivado la merma en la entrega de los divisas oficiales, Merentes explicó que la demanda de dólares para importación superó las disponibilidades de divisas del gobierno, y eso creó "un déficit".

El ministro dijo que el gobierno está "buscando recursos adicionales para paulatinamente ir reduciendo ese déficit", pero no ofreció detalles ni cifras.

Las reservas internacionales alcanzaron el pasado 10 de mayo 25.596 millones de dólares, pero según estimaciones de los analistas más del 70% de esas reservas están constituidas por posiciones en oro y otros instrumentos, y las reservas líquidas disponibles para las importaciones representan menos de 3.000 millones de dólares.

El presidente de la mayor cámara de industrias del país, Carlos Larrázabal, alertó el miércoles sobre la difícil situación que enfrenta el sector por la merma en la entrega de divisas oficiales, y dijo a la emisora local Unión Radio que "las líneas de crédito de Venezuela están cerradas, y si no abrimos esas líneas de crédito para poder reponer los niveles de inventarios la situación va a tender a agravarse de una manera importante".

Larrázabal indicó que existen algunos casos graves como las pequeñas y medianas industrias del estado centro costero de Carabobo, donde se concentran las mayores industrias del país, que a consecuencia de la falta de divisas oficiales están trabajando a "un 15% de producción" por la ausencia de materia prima, equipos y repuestos importados.

"Aquí la oferta está totalmente desfasada...está totalmente entrampada en un proceso de n problemas que le establece el sector público", afirmó el economista Pedro Palma, al reconocer que la situación se va a traducir en un "agravamiento", y la "dependencia cada vez mayor de importaciones".

El índice de escasez saltó en abril a 21,3%, el nivel más alto que ha alcanzado el indicador desde el 2009.

Asimismo, la inflación registró en abril una fuerte aceleración al alcanzar una tasa de 4,3%. En los últimos doce meses los precios han crecido 29,4%.

Venezuela ha registrado en los últimos siete años la mayor tasa de inflación de la región a pesar de tener control de precios y de cambios desde el 2003.

La existencia de estantes vacíos en los mercados y farmacias de la capital se hace cada vez más palpable mientras se observan en algunos grandes supermercados largas filas de personas comprando todo tipo de producto que logran conseguir luego de visitar varias tiendas y de varios días de búsqueda.

"Tengo dos semanas localizándolo", dijo emocionada el ama de casa Cristina Ramos al mostrar unos paquetes de papel higiénico que tenía en sus manos mientras aguardaba en una larga final de un supermercado del oeste de la ciudad para pagar.

"Me dijeron que aquí había y estoy haciendo la cola", comentó Ramos al reconocer que llegó al comercio luego que conocidos le avisaron que el papel higiénico terminaba de llegar.

"Este es el colmo que hasta en este país tengamos que importar el papel toilette, y me imagino que esas son las comisiones que se están ganando para que aquí en Venezuela ya ni se produzca papel toilette", dijo molesto Manuel Fagundes al rechazar las masivas importaciones de papel higiénico que anunció en la víspera el gobierno.

"Tengo 71 años y primera vez en la vida que veo esto", comentó Fagundes a la salida de un supermercado en el oeste de Caracas.

El ministro de Comercio, Alejandro Fleming, anunció el martes que el gobierno importaría 50 millones de rollos de papel higiénico para responder a la sobredemanda que se ha generado con ese producto.

"No hay deficiencia en la producción sino una demanda excesiva que ha generado compras nerviosas en la población producto de la campaña mediática que se ha generado para perturbar al país. La revolución traerá al país el equivalente a 50 millones de rollos de papel higiénico...vamos a saturar el mercado para que nuestro pueblo se tranquilice", indicó Fleming a la estatal Agencia Venezolana de Noticias (AVN).

El ministro señaló que el consumo mensual de papel higiénico en Venezuela es de 125 millones de rollos, y que la sobredemanda que actualmente se presenta "nos lleva a pensar que se requiere unos 40 millones adicionales. Vamos a traer 50 millones para demostrarle a esos grupos que no lograrán doblegarnos".

Para tratar de levantar la producción de alimentos, el gobierno acordó esta semana ajustar en 20% los precios del pollo, la carne de res, y la leche y sus derivados. Con esta acción el gobierno aspira a que las empresas productoras de estos alimentos mejoren sus condiciones financieras y equilibren sus finanzas para levantar la producción.

Lorenzo Mendoza, presidente ejecutivo del grupo de Empresas Polar, la mayor productora de alimentos procesados del país, dijo el miércoles a la prensa que el ministro de Finanzas se comprometió esta semana con los empresarios a ajustar los precios de los productos controlados, "pero que de alguna forma con un cronograma y con una revisión trimestral que ya comenzó en algunos rubros".

Los controles de precio que existen desde hace más de una década sobre más de un centenar de bienes han generado severos problemas en las estructuras financieras de numerosas empresas que se han visto obligadas a limitar sus producciones para evitar ir a la quiebra.
 

Johngo

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Maduro promete "barcos de alimentos" para combatir la escasez

Ante el desabastecimiento de bienes de primera necesidad por los controles de precios que imperan en Venezuela y el gobierno apela al favor de países aliados

"Ya salieron de Argentina, Uruguay, Brasil y China grandes barcos de alimentos para Venezuela, para fortalecer las reservas de tres meses. Ya hicimos los contratos. Traemos de los aliados estratégicos todo lo que vamos a ponerle a esas reservas", explicó el presidente Nicolás Maduro.
La crisis desatada en Venezuela por la escasez de productos en los comercios barriales viene teniendo consecuencias cada vez más graves, frente a las que el chavismo responde debatiéndose entre las acusaciones contra los empresarios y algunas medidas esporádicas.
En esa línea están los favores pedidos a los países aliados, que no son una novedad. Días atrás fue el gobierno de Evo Morales en Bolivia el que salió al rescate enviando excedentes de arroz, azúcar y maíz.



Otro ejemplo es el lanzamiento de los Abastos Bicentenarios, con los que el gobierno pretende distribuir directamente los bienes de primera necesidad.

"Tenemos los recursos para fortalecer la cadena de Abastos Bicentenarios, en alianza con una poderosa cadena de distribución de alimentos", anunció el mandatario desde Táchira, y agregó que se van a construir 50 nuevos abastos, además de los llamados Hiper Pdval.

En paralelo, firmó acuerdos con varias cadenas regionales de supermercados para ver si consigue la ampliación de la distribución de alimentos en algunas regiones críticas.
Pero los férreos controles de precios no sólo se traducen en una severa disminución de bienes en las góndolas, sino en un aumento exponencial del contrabando.

"He citado al gobernador del estado, José Gregorio Vielma Mora, a la reunión de la Vicepresidencia Económica del próximo lunes para que trabajemos en un conjunto de medidas que estamos preparando para resolver de raíz ese tema", afirmó Maduro.
Pero sigue sin precisar cómo se puede evitar algo que está tan asociado a una política económica que el gobierno no da signos de querer revertir.
 

Johngo

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Sin pan ni papel higiénico, Maduro se ve obligado a negociar

NOTA: Lo mas cómico en Venezuela es que la “policía” de control de precios están de vacaciones ¡porque las góndolas están vacías! Lo peor es que argentina va también camino al desabastecimiento o una explosión del dólar o un Rodrigazo debido a la inaguantable inflación.

La noticia de que Venezuela importará 50 millones de rollos de papel higiénico para abastecer al mercado desnudó el crítico momento productivo del país petrolero y forzó al Gobierno de Nicolás Maduro a negociar con los grandes archienemigos de la revolución socialista: los empresarios.

Las largas filas de ciudadanos ofuscados por la escasez de carne, pollo, jabón, azúcar, harinas de maíz y trigo, margarina, arroz y el codiciado papel para el baño se han multiplicado por todo el país, amenazando con mellar la imagen de un presidente cuyo mandato arrancó hace un mes entre acusaciones de fraude de la oposición.

La escasez en el último trimestre fue del 20 por ciento de promedio, informó el Banco Central tomando en cuenta un índice que mide la disponibilidad de bienes y servicios. Pero según el propio ente emisor, en algunos alimentos básicos los recortes incluso triplican el índice general.

La situación ha escalado a tal punto que Maduro invitó a su mesa al multimillonario Lorenzo Mendoza, presidente de Alimentos Polar, la mayor empresa privada del país que el fallecido Hugo Chávez amenazó durante años con expropiar y a cuyo líder acusó de conspirar contra "el proceso".

Por primera vez en años, los pasillos del Ministerio de Finanzas se han llenado de hombres de negocios con vistosas corbatas y carpetas repletas de peticiones, como la flexibilización de los controles a la compraventa de divisas y de precios que han mermado su productividad desde hace una década.

"Estamos en una fase de mucho acercamiento con el sector privado sin dejar de atender la nueva economía socialista. Podemos crecer, todos creciendo", reconoció el nuevo ministro de Finanzas, Nelson Merentes, quien es visto como un técnico del ala pragmática del chavismo con capacidad para rehabilitar los puentes con el sector privado tras años de hostilidades.

Pero mientras las conversaciones avanzan, para muchos venezolanos ir al mercado sigue siendo una odisea, obligados a recorrer varias tiendas, estar atentos a la llegada de un producto o pagar hasta cuatro veces más en el comercio informal.

"Lo más difícil de conseguir es azúcar, pollo, harina de maíz, aceite y leche, que tenía más de dos meses que no la compraba", dijo Víctor Cortés, un obrero en la puerta de un supermercado en el este de Caracas.

La escasez ha puesto más leña en el fuego de la inflación, que se ha disparado ante la alta demanda y la pobre oferta, aunado al efecto cascada de la devaluación del bolívar sobre una economía dependiente de las importaciones que en 2012 sumaron un récord de casi 60.000 millones de dólares (unos 46.000 millones de euros).

En los últimos 12 meses, los precios al consumidor se han disparado un 29,4 por ciento, la inflación más alta de la región.

ESTADO EMPRESARIO

Maduro se defiende asegurando que su Gobierno es víctima de un complot económico de especulación y acaparamiento promovido por sus contrarios en la acera del capitalismo, aunque está dispuesto a trabajar con los interesados en producir.

"El Gobierno bolivariano que yo presido va a garantizarle el abastecimiento a todos en este país. Pero va por partes porque estamos superando un ataque económico nacional e internacional, brutal", dijo recientemente el heredero de Chávez, quien ha prometido un gran pacto con los empresarios.

Sin embargo, con el atraso en la asignación de 9.000 millones de dólares que gremios calculan tiene pendientes la autoridad que administra el control de cambios, el escenario esperado es de una lenta recuperación del abastecimiento.

Esa es una situación explosiva que podría llevar a reavivar rencillas entre el Gobierno y el empresariado, que se han acusado mutuamente de los acuciantes problemas de la economía.

"El efecto de una flexibilización en la entrega de divisas tomará tiempo en dejarse sentir en la economía, por lo que no descartamos que la escasez aumente", dijo en una nota para clientes la firma local de análisis Econométrica.

Otrora acostumbrado a gobernar con amplia popularidad, el chavismo sin Chávez ahora se ve obligado a maniobrar con una aceptación tambaleante y con una oposición que sigue insistiendo en no reconocer el triunfo de Maduro el 14 de abril y exige nuevos comicios.

Un sondeo del Instituto Venezolano de Análisis de Datos (IVAD) mostró en mayo que un 53,5 por ciento de los encuestados culpa a Maduro y a su Gobierno de las dificultades del país, que un 44,3 por ciento confía en los resultados electorales y que si hubiera elecciones de nuevo, ganaría la oposición.

Más allá del coyuntural acercamiento entre los actores antagónicos, pocos analistas creen que sea el inicio de una alianza sincera y duradera entre empresarios y el presidente, un fornido ex sindicalista que busca mantener viva la radical retórica anticapitalista del "Comandante Chávez".

Pero ni siquiera el carisma y la eficaz retórica de Chávez pudieron mitigar el descontento de la población ante el brote de desabastecimiento de 2007, cuando la falta de alimentos básicos fue uno de los factores que contribuyó a su primera y única derrota electoral en 14 años en el poder.

"Yo generalmente compro en Mercal (red de distribución del Gobierno) pero ni siquiera allí consigo ni harina de maíz, ni mantequilla o aceite", dijo Katty de Colina, un ama de casa en la población occidental de Paraguaná, donde muchas tiendas han llevado sus ventas al aire libre para evitar interminables filas y trifulcas entre compradores.

APERTURA INCIPIENTE

Si bien la gesta social del "Comandante-Presidente" sacó a millones de venezolanos de la pobreza y creó un sistema de subsidios para suplir las necesidades básicas, también marginó a miles de empresarios, adoptó masivas nacionalizaciones y trató de controlar a los sectorse privados con leyes.

Tras años de expropiaciones ordenadas con puño cerrado y un Gobierno que fue asumiendo funciones empresariales en sectores alimentarios medulares, Venezuela se fue convirtiendo en un destino poco atractivo para los inversores.

Ahora Maduro está dispuesto a ofrecer todo el apoyo a quienes quieran apostar su dinero para producir en el sector agrario, incluyendo un diálogo permanente con empresarios, sostuvo el ministro de Agricultura y Tierras, Iván Gil, en el Foro de Reuters sobre Inversión en América Latina.

Pero primero tiene que sacarse el lastre de una cuestionada gestión como Gobierno-empresario.

"Al presidente Maduro sí le pediría algo. Cuándo hacen inspecciones, de las cuales nosotros hemos sido objeto 1.500 veces (en cinco años), yo quiero saber cuántas veces han sido inspeccionadas las empresas del sector público", dijo un desafiante Mendoza en declaraciones previas a su cita con Maduro, a quien luego describió como "deferente y dispuesto a escuchar".

Pero el problema estructural de Maduro sigue siendo el mismo que antes de la época de Chávez: un país poco industrializado que depende exclusivamente del petróleo. En 2012 exportó crudo por un valor de más de 90.000 millones de dólares y se registraron apenas 3.700 millones de dólares en ventas no petroleras.

Como medida de emergencia, el Gobierno ha planteado un plan para acelerar la entrega de divisas al tipo de cambio oficial para que las empresas paguen sus deudas a proveedores externos y puedan continuar importando tanto bienes terminados como los necesarios para producir en el país.

El Ministerio de Finanzas ya asignó los dólares oficiales a unas 1.500 empresas, con retrasos de hasta de 8 meses, y espera agilizar el proceso para otras 1.500 firmas.

Igualmente, el Gobierno firmó acuerdos con sus socios regionales Argentina y Brasil para importar de forma inmediata alimentos envasados y materias primas.

Otro gesto oficial ha sido permitir un aumento del 20 por ciento en el precio del pollo, la carne, el queso y la leche, alza que ya fue superada en la práctica y que los empresarios piden se traslade a otros rubros controlados, como el papel higiénico que tiene 18 meses con precios congelados.

Para muchos economistas, estas decisiones sólo serán paños calientes ya que los controles continuarán distorsionando la economía, lo que afecta no sólo a las grandes multinacionales, sino también a los pequeños y medianos empresarios.

"El pollo en el último mes ha aumentado cuatro veces"
, dijo Franklin, un carnicero en Caracas que prefirió no dar su apellido para evitar inspecciones, explicando que él compra el kilo de pollo a 32 bolívares (5 dólares), mientras que el precio oficial es de 18 bolívares.

"Lamentablemente, está regulado sólo en las tiendas del Gobierno", se resignó. /Por Eyanir Chinea/ Reuters
 

Johngo

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Venezuela envía sus propios buques de carga a Nicaragua para importar alimentos

Venezuela decidió enviar sus propios buques de carga a Nicaragua para agilizar el comercio bilateral, principalmente de los alimentos que escasean en la nación sudamericana, anunció este domingo el presidente ejecutivo de la Empresa Portuaria Nacional (EPN), Virgilio Silva.

El primer buque, el "Manuel Gual" de la empresa Corporación Venezolana de Navegación (Venevega), llegó a Corinto, principal puerto del Pacífico de Nicaragua, para trasladar 15.000 toneladas de azúcar, informó el funcionario, al portal oficial 19 de Julio, sin precisar la fecha.

Venevega "es una empresa del gobierno bolivariano", indicó tras señalar que dos buques similares atracarán el 29 de mayo y el 5 de junio próximos en Corinto para trasladar otras 15.000 toneladas de azúcar cada uno a Venezuela, en el marco de los acuerdos de cooperación comercial bilateral.

Afirmó que el viernes pasado otro barco de carga venezolano llegó a Puerto Sandino, segundo de importancia del país centroamericano, para llevarse cerca de 1.000 vaquillas nicaragüenses.

"Es la primera vez que Venezuela con sus propios buques están llevando los productos de exportación" para agilizar el comercio, dijo Silva, quien señaló que con esta medida las exportaciones a Venezuela ya no dependerán de la contratación de los servicios de navieras privadas.

Venezuela es el segundo socio comercial de Nicaragua, después de Estados Unidos, desde que el país se adhirió en 2007 a la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (Alba). AFP
 

Johngo

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Paralizan por falla unidad destiladora de mayor refinería Venezuela: trabajadores

PARAGUANÁ, Venezuela (Reuters) - Una de las cinco unidades destiladoras de Amuay, la mayor refinería de Venezuela con una capacidad de 645.000 barriles por día (bpd), fue paralizada el viernes debido a una fuga interna en un horno, dijeron trabajadores de la estatal PDVSA.

La petrolera informó más tarde que tras la culminación de su mantenimiento, la unidad destiladora número 1 entró en funcionamiento, mientras que la unidad 2 "es sometida a reparaciones menores por un lapso de tres días para garantizar su confiabilidad operacional".

La estatal no ofreció mayores detalles.

El director de refinación de PDVSA, Jesús Luongo, citado en un comunicado de la petrolera, dijo que las reparaciones menores que se realizan en la destiladora número 2 no impactan la corrida de crudo de Amuay.

Pero según los operadores, la paralización de la unidad, una de las más grandes de Amuay con 120.000 bpd de capacidad, provoca una disminución en la carga productiva de la instalación, que había vuelto a la normalidad el mes pasado tras pasar ocho meses trabajando a media capacidad por una severa explosión en 2012.

Iván Freites, líder sindical del Centro Refinador Paraguaná (CRP) integrado por Amuay y la vecina Cardón en la costa occidental del país, calcula que la planta podría estar fuera de operaciones por unas tres semanas mientras se enfría el horno y se hacen las reparaciones necesarias.

La estatal PDVSA no estuvo disponible de inmediato para confirmar la información.

Amuay sufrió una explosión en 2012, el más severo accidente en la historia de la industria petrolera local, que dejó al menos 42 muertos y grandes daños de infraestructura.

Desde entonces, el circuito venezolano de refinación ha vuelto a sufrir una seguidilla de incidentes y paradas no programadas que afectan el balance de exportaciones e importaciones del país socio de la OPEP.

El reformador de la refinería Puerto la Cruz, que produce insumos para la generación de diésel de exportación, se encuentra detenido desde el fin de semana por una falla ocurrida mientras se reiniciaba la unidad tras un mantenimiento programado.

Venezuela disminuyó notoriamente sus importaciones de derivados terminados a partir de febrero, luego de hacer grandes compras de productos a raíz de la explosión de Amuay en agosto, pero sigue disminuyendo sus exportaciones, lo que afecta el ingreso de dólares a la economía local.

Corea del Sur eleva su balanza comercial a 6.030 millones de dólares en mayo

El superávit comercial de Corea del Sur en mayo alcanzó los 6.030 millones de dólares, con lo que encadenó su decimosexto mes consecutivo de incremento y se situó en su máximo en casi tres años, informó hoy el Gobierno surcoreano.

El fuerte avance de la balanza comercial surcoreana de mayo se debió al incremento del 3,2 por ciento interanual de sus exportaciones hasta los 48.370 millones de dólares y a la caída del 4,8 por ciento de las importaciones, que alcanzaron los 42.340 millones de dólares.

El superávit del mes pasado, el mayor desde octubre de 2010, se vio impulsado por la recuperación de las exportaciones de productos tecnológicos en dos de sus principales mercados, Estados Unidos y China, primera y segunda economías mundiales respectivamente.

Mientras, el Gobierno surcoreano atribuyó la caída de las importaciones al descenso en la compra de recursos naturales.

A pesar de los resultados positivos, la balanza comercial surcoreana de mayo reflejó un descenso en las exportaciones de sectores como el metalúrgico, el de astilleros o el de hidrocarburos, así como en las ventas a la Unión Europea y Japón, esta última debido a la inusual depreciación del yen.

En lo que va de año, Corea del Sur ha incrementado sus exportaciones un 1 por ciento interanual, mientras que las importaciones han disminuido un 2,8 por ciento con respecto a los primeros cinco meses del año anterior. EFE
 

Tizo

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En Venezuela no se puede medir la devaluación con datos oficiales debido al control de la información. Pero está claro que el bolívar se debilita y que se corre peligro de que se dispare la inflación, que ya de por sí es alta.

Desde que existe el Sistema Complementario de Administración de Divisas (Sicad), mecanismo cambiario legal y adicional a la Comisión de Administración de Divisas (Cadivi), no se hace pública la tasa de cambio a la cual se asignan las divisas a través de una subasta. La ley prohíbe, además, a los beneficiarios divulgar esa información.

Sin embargo, en la más reciente subasta, del 17 de julio, las tasas promedio fueron de 10,7 bolívares para particulares y 11,7 bolívares para empresas, muy por encima de los 6,30 bolívares de la tasa oficial, según indicaron los medios locales y las bancas de inversión internacionales.

El Sicad confirmó que adjudicó 215,3 millones de dólares, 180,5 millones de dólares a 1.085 empresas y 34,8 millones de dólares a 21.916 personas naturales.

Una tasa de 10,9 bolívares fuertes por dólar indicaría que la devaluación en Venezuela durante los primeros tres meses de Nicolás Maduro en el Palacio de Miraflores llega al 73%.

La existencia del dólar paralelo en una economía como la venezolana es una realidad a la que no se puede sustraer el país, por más que existan el control de cambios y la satanización de la información acerca de este mercado.

La "lechuga verde", como le llaman en la calle y en algunos medios de comunicación al dólar paralelo porque está penalizado nombrarlo y divulgar su cotización, se cotiza a "más de cinco veces" el valor de la tasa oficial, según dijo a la Associated Press el ex gerente de investigaciones del Banco Central de Venezuela, José Guerra.

Si nos atenemos a esos datos, no oficiales pero que se sienten en el diario vivir del consumidor de a pie, podemos decir que la devaluación nominal es del 34,75% en los primeros 100 días del gobierno de Maduro, los cuales se cumplen el sábado.

Consecuencia de lo anterior, las condiciones están dadas para que la inflación se desborde en desmedro del poder adquisitivo del bolívar fuerte.

Es tal la falta de abastecimiento de los productos básicos de la canasta familiar, desde la harina de maíz hasta la carne, que la regulación de su venta se ha vuelto un foco más para la especulación con los precios.

"La arepa, que podríamos decir es el alimento nacional, va camino de convertirse en un artículo de lujo. Y la carne, que es otro producto que escasea, es prácticamente inalcanzable", comentó Francisco Alvarado, ingeniero electrónico de 35 años que vive en Canadá y que recientemente hizo un viaje de trabajo a Caracas.

Y no es para menos. Hace apenas un par de semanas había almacenes de cadena vendiendo la carne a precios de entre 65 bolívares y 70 bolívares el kilogramo, cuando la regulación del gobierno indica precios de 27,29 bolívares para la carne de primera y de 18,46 bolívares para el producto de menor calidad, antes del impuesto a las ventas (IVA).

El Instituto para la Defensa de las Personas en el Acceso a los Bienes y Servicios (Indepabis) confirma en su página de internet que "adelanta operativos para evitar la especulación y sancionar a quienes incurran en esta práctica".

"Tuve que ser vegetariano el tiempo que estuve allá porque, además de lo costosa, la carne está racionada. No venden más de cuatro bandejas (unos dos kilos) por familia", aseguró Alvarado.

Pero hay que agregar que el primer ataque directo al bolsillo de los venezolanos llegó antes de que se cumpliera el primer mes de Maduro en la presidencia. El 14 de mayo entró en vigencia un aumento del 20% en los precios controlados del pollo, la carne y el queso
 
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