Hilo de CHINA

droblo

Super Moderator
El excensor de internet en China, quien solía reunirse con líderes del sector como el director de Apple, Tim Cook, y el fundador de Facebook, Mark Zuckerberg, recibió el martes una condena de 14 años de prisión por corrupción.

El Tribunal Popular Intermedio en la ciudad oriental de Ningbo dijo que Lu Wei confesó haber aceptado 32 millones de yuanes (4,6 millones de dólares) en sobornos. El tribunal agregó que Lu expresó remordimiento y que no apelará la sentencia.

Lu fue promotor de la posición de Beijing, de que los gobiernos tienen derecho a filtrar y censurar el acceso al internet. También fue uno de los conductores del ajuste de los controles sobre el ciberespacio interior por el gobernante Partido Comunista.


China tiene 700 millones de personas conectadas a internet, pero las autoridades controlan el contenido político y sitios dedicados a los juegos de azar y la pornografía. También bloquea las redes sociales como Facebook y Google.

El tribunal de Ningbo dijo en su fallo que Lu abusó de su autoridad en varios puestos, como viceministro de propaganda y jefe de un organismo asesor del gobierno en materia de seguridad en la red, al aceptar obsequios a cambio de favores.

Lu exigió rígidos controles de seguridad sobre productos tecnológicos importados, la censura de las empresas extranjeras de internet y las redes sociales como Facebook en nombre de defender la estabilidad social.

Inició su ascenso como reportero de la agencia noticiosa oficial Xinhua en la ciudad sureña de Guilin a principios de la década de 1990 y fue vicepresidente de la agencia de 2004 a 2011. Fue vicealcalde de Beijing de 2011 a 2013.

Un informe de la televisora estatal CCTV dio pocos detalles, pero según informes anteriores, Lu realizó maniobras fraccionalistas y “aplicó selectivamente” las “disposiciones estratégicas (del partido) para el trabajo en internet”.
 

droblo

Super Moderator
El sector industrial de China registró una mejora en marzo, en un posible indicio de las acciones del gobierno de Beijing para revertir una desaceleración económica en medio de una posible intensificación de la guerra de aranceles con Washington.

La oficina de estadísticas y un grupo industrial dijeron el lunes que su índice mensual de gerentes de compras subió a 50,5 en una escala de 100 puntos. Una cifra superior a 50 muestra un incremento de la actividad industrial. El índice subió 1,3 unidades respecto de febrero.

El sector industrial chino declinó el año pasado a la par de la disputa con el presidente Donald Trump atribuida a las ambiciones tecnológicas de Beijing. La controversia afectó las exportaciones y la demanda interna acusó debilidad.


El gobierno redujo los controles al crédito y aumentó el gasto para revertir la desaceleración, pero las autoridades adoptaron medidas graduales para impedir un abultamiento de la deuda. El Partido Comunista en el poder prometió a los empresarios que generen riqueza y más empleos en China una mayor participación en la economía.

Analistas del sector privado prevén que la desaceleración toque fondo a mediados de año y aseguran que cualquier recuperación del crecimiento será a niveles modestos.

Las autoridades chinas advirtieron previamente que una recuperación tendría “forma de L”, en referencia a que la declinación podría terminar pero sin que la economía vuelva a crecer dos dígitos como en la década anterior.

El año pasado, el crecimiento de la segunda economía más grande del mundo se redujo a 6,6%, su nivel más bajo en tres décadas.

El partido en el poder fijó este año el objetivo de un lograr un crecimiento de entre 6 y 6,5% como parte de los esfuerzos para orientar la economía hacia una expansión más sostenible basada en el consumo interno y reducir la dependencia en las exportaciones y la inversión.

Las exportaciones en los primeros dos meses de 2019 bajaron 4,6% en comparación con el mismo periodo del año pasado.

Los negociadores de Estados Unidos y China se reunieron la semana pasada en Beijing para sostener conversaciones tendentes a poner fin a la guerra de aranceles que ha afectado el comercio de diversos artículos, desde soya hasta equipo médico.

Las conversaciones terminaron el viernes sin un acuerdo formal y las partes anunciaron que volverán a reunirse en Washington.

“La confianza de las empresas, así como las actividades de producción y operación muestran una tendencia a la recuperación”, dijo la Oficina Nacional de Estadísticas y la Federación China de Logística y Compras en un comunicado.

También mostraron una mejora todos los subíndices de exportaciones, empleo y nuevos pedidos.

Un índice que muestra las expectativas de las compañías respecto de nuevos negocios futuros aumentó 0,6 puntos a 56,8%.
 

droblo

Super Moderator
La expansión de la Iniciativa del Cinturón y Ruta de la Seda en Latinoamérica, para construir puertos y otras instalaciones ligadas al comercio, está encendiendo las alarmas en Washington por las ambiciones de China en una región que, desde el siglo XIX, los mandatarios estadounidenses consideraron fuera del alcance de las demás potencias.

China no es un recién llegado a la región, pero ahora se centra en naciones de Centroamérica como Panamá. El país, de apenas cuatro millones de habitantes, alberga un canal que une los océanos Atlántico y Pacífico, una de las arterias comerciales con más actividad del mundo y que es relevante, desde un punto de vista estratégico, tanto para Washington como para Beijing.


Mientras los funcionarios estadounidenses expresan su alarma ante las ambiciones de Beijing en un hemisferio occidental dominado por Washington, China despliega una ofensiva amable, cortejando a políticos, profesionales y periodistas panameños.

El embajador chino, hispano hablante y con experiencia en Latinoamérica, pregonó los beneficios de la iniciativa en televisión y Twitter, mientras Beijing invitó a reporteros y profesionales a visitar China. Y parece que estas medidas están surtiendo efecto.

“Vemos muchas oportunidades de cooperar en beneficio mutuo, de hacer buenos negocios en América Latina y el Caribe”, dijo el embajador Wei Qiang.

El presidente de Panamá, Juan Carlos Varela, dijo durante una visita a Hong Kong esta semana que “vemos una gran oportunidad para conectar Asia y América” con su nación. Está previsto que, junto a otros líderes extranjeros, asista a un foro sobre la Iniciativa del Cinturón y Ruta de la Seda en Beijing este mes, señaló el gobierno chino.

La iniciativa estrella del presidente chino Xi Jinping en política exterior está construyendo vías de ferrocarril, puertos, centrales eléctricas y otros proyectos en docenas de países en todo el mundo. Pero Estados Unidos, Japón, Rusia, India y otras naciones temen que China esté ganando poder económico y estratégico a su costa.

“Se avecina una fuerte reacción de Estados Unidos, ya sea evidente en público o no”, señaló Matt Ferchen, experto en relaciones China-Latinoamérica en el Centro Carnegie-Tsinghua de Beijing.

Los líderes de Panamá ven a China como una fuente de comercio e inversión pero quieren evitar los conflictos con Washington. Varela declaró que la relación de su país con el gigante asiático “no afectará a las relaciones con nuestro socio estratégico”.

La Iniciativa del Cinturón y Ruta de la Seda se asienta sobre acuerdos multimillonarios para préstamos e inversiones en petróleo y minería en Sudamérica, algo que Beijing empezó a hacer en la década de 1990.


Venezuela ha recibido 62.000 millones de dólares en préstamos chinos. Brasil debe 42.000 millones, Argentina 18.000 y Ecuador pidió 17.000 millones.

El presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, dijo que está considerando unirse a la iniciativa, lo que colocaría a China a las puertas de Estados Unidos.

En el Caribe, Trinidad y Tobago se sumó en mayo y en septiembre una empresa estatal china recibió un contrato para construir un dique seco.

Las autoridades estadounidenses dicen que los gobiernos deberían tener cuidado.

El secretario de Estado Mike Pompeo visitó Panamá en octubre y se reunió con Varela, cuyo mandato termina en julio. Después, Pompeo dijo a reporteros que la nación “debería mantener los ojos abiertos” en lo relativo a las inversiones de Beijing.

“Todos estamos preocupados por China y por la forma en la que China está entrando en esos países”, declaró Pompeo en una reunión del G20 en Argentina en diciembre. Estos proyectos no están siempre motivados por “buenas intenciones”, agregó.

En un gesto hacia Beijing, en junio de 2017 Panamá cortó lazos con Taiwán, una isla autogobernada que el Ejecutivo chino considera como parte de su territorio, para reconocer a China. Esto cortó la mayor alianza política de Taiwán en Latinoamérica.

Las políticas “Estados Unidos primero” del presidente Donald Trump no están ayudando a la causa estadounidense en la región, señaló el empresario Roberto Eisenmann, fundador de La Prensa, el diario más influyente de Panamá.

Trump todavía no ha nombrado un sustituto para el embajador John Feeley, quien anunció su retiro en enero de 2018.

“Están dejando un vacío de liderazgo que obviamente los chinos están tratando de llenar”, apuntó Eisenmann.

Dos meses después de reunirse con Pompeo, Varela recibió a Xi en visita oficial y proclamó su respaldo a la Iniciativa del Cinturón y Ruta de la Seda. El mandatario panameño dijo a su homólogo que el país quiere “jugar un papel” de primera línea para ayudar a construir un mundo más interconectado.

Al día siguiente, Varela participó en un acto donde un consorcio que incluía a dos empresas chinas logró un contrato para levantar un cuarto puente sobre el Canal, cuyos puertos de entrada en el Atlántico y el Pacífico están operados por un consorcio de Hong Kong.

China, la segunda nación que más utiliza el canal después de Estados Unidos, tiene un “interés estratégico considerable” en Panamá, según Margaret Myers, directora para Asia y Latinoamérica en Inter-American Dialogue, un centro de estudios en Washington.

“Hay preocupación por los posibles efectos en empresas estadounidenses, en la estabilidad regional y, sobre todo, en la influencia de Estados Unidos en la región”, señaló.

Lanzada en 2012, la Iniciativa del Cinturón y Ruta de la Seda engloba ahora la mayoría de los proyectos comerciales chinos en el extranjero.

La mayoría de éstos implican préstamos con tasas de interés comerciales, lo que aviva la preocupación de que Beijing esté creando una estructura comercial y política centrada en China que podría generar una deuda demasiado elevada en los países pobres.

Nepal, Tailandia, Malasia y algunas otras naciones cancelaron o renegociaron proyectos por sus costos o quejas sobre su escasa repercusión en la economía local.

China rechazó estas preocupaciones.

Steve Tsang, director del Instituto China en la Escuela de Estudios Orientales y Africanos de Londres, destacó que Beijing está intentando cambiar la percepción de la iniciativa. Pero no hay indicios de que esté abordando los problemas que provocaron las quejas de que Sri Lanka, Kenia y otros terminaron con deudas muy abultadas.

“No creo que hayan aprendido las lecciones importantes”, dijo Tsang. “Las que han aprendido son las superficiales”.

El embajador chino en Panamá ha preparado el terreno para una mayor implicación en la nación centroamericana.

En marzo de 2018, el diplomático se reunió con miembros del opositor Partido Revolucionario Democrático, cuyo candidato en las presidenciales de mayo, Laurentino Cortizo, lidera las encuestas.

“China es un socio importante”, afirmó Cortizo, quien ha dicho que planea reunirse con Wei para “mirar el futuro de esta relación”.

Wei ha invitado a Eisenmann, el fundador del periódico, a su residencia oficial para discutir los “planes (de Panamá) para la Ruta de la Seda”.

“Estaba interesado en conocer la historia del país y, obviamente, en la conectividad que tiene el país para sus planes de ‘La Ruta de la Seda’”, subrayó Eisenmann.

China propuso crear una línea de tren de alta velocidad entre la Ciudad de Panamá y la localidad de David, cerca de su frontera occidental con Costa Rica.

Por el momento, los proyectos concedidos a contratistas chinos - el puente sobre el Canal, un muelle para cruceros y un centro de convenciones- fueron aprobados por el gobierno panameño. La nación todavía no ha recibido préstamos chinos.
 

droblo

Super Moderator
El primer ministro de China, Li Keqiang, se reunirá con altos cargos de la Unión Europea el martes para abordar cuestiones espinosas como un mejor acceso de las empresas europeas a los mercados chinos y las preocupaciones de seguridad sobre la tecnología de alta velocidad de las redes 5G.

En la reunión hay muchas cosas en juego porque el comercio entre la UE y China está valorado en alrededor de 1.000 millones de euros (1.100 millones de dólares) al día.

Bruselas quiere “una relación financiera-económica más equilibrada” con Beijing y que las empresas europeas tengan el mismo acceso a los mercados chinos que los negocios chinos tienen a los mercados europeos, señaló un alto cargo de la UE que habló bajo condición de anonimato porque la reunión aún no se había celebrado.

La cumbre del martes en Bruselas se produce dos semanas después de que, durante una visita a París, el presidente Xi Jinping acordó trabajar con los líderes comunitarios para buscar reglas de comercio internacional más justas.
 
Arriba